Diente en el paladar, incluido o retenido: por qué no sale y cómo se trata

Diente incluido: el dentista enseña a la paciente una radiografía panorámica de los dientes sobre la mesa de la consulta

Cuando alguien tiene un diente en el paladar, suele tratarse de un canino superior (el colmillo) que se ha formado fuera de su sitio y se ha quedado dentro del hueso, por detrás de los dientes de delante, en lugar de salir a la boca. Es el ejemplo más conocido de diente incluido o retenido. Puede no dar ninguna molestia y descubrirse en una radiografía. Según la edad y la posición del diente, se vigila, se lleva a su sitio con ortodoncia o se extrae.

Diente incluido, retenido o diente ectópico: qué significa cada palabra

Los dentistas usamos varias palabras para hablar de un diente que no aparece cuando le toca, y fuera de la consulta se mezclan. Merece la pena conocerlas, porque son las que vas a leer en un informe o al pie de una radiografía:

  • Diente retenido. Es el que ha llegado a su edad de salir y no lo ha hecho: se ha quedado parado por el camino.
  • Diente incluido. Es un diente retenido que sigue completamente dentro del hueso, sin asomar por la encía. Si asoma solo una parte, también se considera impactado o parcialmente incluido.
  • Diente ectópico. Es el que se ha formado o avanza hacia un sitio que no es el suyo, por ejemplo hacia el paladar. Un diente ectópico puede acabar saliendo torcido o quedarse incluido.

Un mismo diente puede ser las tres cosas a la vez: un canino que se ha desviado hacia el paladar (ectópico), que no ha salido a su edad (retenido) y que sigue dentro del hueso (incluido). Lo que de verdad importa no es el nombre, sino dónde está, hacia dónde se dirige y si está molestando a los dientes vecinos.

El diente en el paladar: por qué suele ser el canino

Sin contar las muelas del juicio, el canino superior es el diente que con más frecuencia necesita ayuda para colocarse en su sitio. Normalmente sale entre los 11 y los 13 años, es de los últimos dientes de delante en hacerlo y tiene que recorrer un camino largo hasta llegar a la arcada. Cuando se forma en una posición equivocada, lo típico es que quede tumbado a lo ancho del paladar, por detrás de los incisivos.

Desde fuera muchas veces no se nota nada, o solo que el colmillo de leche sigue firme en la boca cuando por edad ya debería haberse caído. Por eso un canino en el paladar se detecta a menudo en una revisión o en una radiografía.

¿Por qué no basta con esperar? Porque un canino que se queda en esa posición no suele salir bien por sí solo y, con el tiempo, puede dañar las raíces de los dientes de delante o empujarlos y descolocarlos. Aunque no duela, conviene que lo valore un dentista.

¿Por qué no salen los dientes permanentes?

Cuando un diente definitivo no aparece en la fecha esperada, hay varias explicaciones posibles:

  • Falta de espacio. Si el hueso de los maxilares es pequeño para el tamaño de los dientes, el diente no encuentra sitio por donde salir y se queda atrapado. Es la causa más típica.
  • Un camino torcido. Mientras intenta salir, el diente puede inclinarse, girarse o desviarse, y acabar chocando con otro diente.
  • Algo que le estorba. Un diente de leche que no se cae o un diente de más (lo que llamamos un diente supernumerario) pueden cerrarle el paso.
  • Que el diente no exista. A veces el diente definitivo no se ha llegado a formar, y por eso no sale. Solo una radiografía permite saberlo.

Que un diente tarde unos meses más que el del hermano o el compañero de clase no es motivo de alarma: las fechas de salida varían bastante de un niño a otro. Lo que sí conviene consultar es que pase mucho tiempo sin que salga, que su pareja del otro lado de la boca haya salido hace tiempo o que el diente de leche siga sin moverse cuando ya le tocaría. En nuestra guía sobre cuándo salen y se caen los dientes de leche tienes las edades orientativas.

Cómo se detecta un diente incluido

Un diente que está del todo dentro del hueso puede no dar ningún síntoma. Si asoma en parte, en cambio, sí puede dar señales: la encía de alrededor se inflama o duele, aparece dolor en la mandíbula o mal aliento.

El diagnóstico tiene dos pasos. Primero, la exploración: el dentista mira qué dientes hay, cuáles faltan para la edad y en qué estado está la encía. Después, la radiografía, que es la prueba que confirma si hay un diente sin salir, dónde está exactamente y cómo está colocado respecto a sus vecinos. Sin radiografía no se puede saber si un diente se ha retrasado, si está desviado o si directamente no existe. Si quieres saber qué tipos de radiografía se usan en la consulta, lo contamos en nuestro artículo sobre los tipos de radiografía dental.

Tratamiento del diente incluido: opciones según el caso

No hay un tratamiento único. La decisión depende de la edad, de dónde está el diente, de hacia dónde se dirige, de si está dañando a otros dientes y de cómo está el resto de la boca. No todos los caninos pueden o deben llevarse a su sitio, y por eso cada caso necesita una valoración cuidadosa del ortodoncista. Estas son las opciones que se manejan:

Vigilarlo

Si el diente incluido no causa problemas, a veces lo más sensato es dejarlo donde está y controlarlo en las revisiones, con alguna radiografía de vez en cuando para comprobar que sigue sin molestar a nadie.

Quitar lo que le estorba

Cuando hay algo que bloquea el paso, como un diente de leche que no se ha caído o un diente de más, se puede extraer ese obstáculo y esperar a ver si el definitivo sale por sí mismo. Si sale, puede que no haga falta nada más; si no, se pasa a otra de las opciones.

Descubrirlo y llevarlo a su sitio con ortodoncia

Es la opción que se busca cuando el diente se puede aprovechar. Primero, en una pequeña cirugía, se deja al descubierto la corona del diente. Después, el ortodoncista lo va trayendo poco a poco hasta su sitio con brackets, tirando de él con fuerzas suaves. El proceso dura muchos meses, y más abajo te contamos cómo es esa intervención.

Extraer el diente incluido

Si el diente no se puede o no conviene alinear, o si está dañando las raíces de los dientes de al lado, la alternativa es sacarlo. La extracción de un diente en el paladar es una cirugía, aunque sea pequeña, porque hay que llegar a él a través de la encía y, a menudo, del hueso. En los informes la verás escrita como exodoncia de un diente incluido, que es el nombre técnico de esa extracción.

Después hay que decidir qué hacer con el hueco. Cuando el canino definitivo no se puede alinear, a veces se puede reforzar el colmillo de leche y mantenerlo en boca todo el tiempo posible; en otros casos habrá que pensar cómo rellenar ese espacio, y eso se planifica de forma individual.

Cómo es la intervención para descubrir un canino incluido

La palabra cirugía asusta, pero los hospitales que la explican a sus pacientes la describen como una intervención relativamente pequeña. Se hace con anestesia y, en general, el paciente se va a casa el mismo día. Los pasos son estos:

  1. Se aparta la encía. El cirujano levanta la encía que cubre el diente y, si hace falta, retira un poco del hueso que rodea la corona.
  2. Se prepara el diente para moverlo. Puede pegarse a la corona un pequeño bracket con una cadenita fina, o bien dejarse una ventana en la encía, protegida con una placa o un apósito para que no se vuelva a cerrar.
  3. Se recoloca la encía. A veces se sujeta con puntos que se reabsorben solos en unas dos semanas.
  4. Empieza el movimiento. Unas semanas después hay una revisión, y a partir de ahí el ortodoncista va guiando el diente hacia su sitio con el aparato.

Después suele haber algo de molestia, pero no un dolor intenso, y la hinchazón acostumbra a ser escasa. Normalmente no hacen falta antibióticos; para la molestia basta con el analgésico sencillo que te indique quien te opera. Si te han puesto la cadenita, ten cuidado al comer las primeras semanas, porque es delicada y conviene no engancharla.

¿Y si el diente incluido es una muela del juicio?

Las muelas del juicio son los dientes que con más frecuencia se quedan incluidos, porque salen las últimas, entre los 17 y los 21 años, y muchas veces ya no tienen sitio. Su planteamiento es distinto al del canino: si no dan problemas, a menudo se dejan donde están, y si los dan, se suelen extraer. Todo lo relativo a esa extracción, la recuperación y lo que conviene comer lo tienes en nuestro artículo sobre la extracción de la muela del juicio y su recuperación.

¿Quieres que lo veamos en la consulta?

Si a tu hijo no le sale un diente definitivo o el colmillo de leche no se cae, podemos revisarlo en nuestra consulta de odontopediatría. Si eres adulto y te han dicho que tienes un diente en el paladar, en nuestra página de ortodoncia en Zaragoza tienes los tratamientos que hacemos para niños y adultos. Puedes pedir cita desde nuestra página de contacto; estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza.

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Fuentes consultadas