Extracción de muela del juicio: recuperación, qué comer y señales de infección

Extracción de muela: primer plano de un diente extraído con pinzas de extracción en el campo desechable rosa en el fondo

Después de una extracción de muela del juicio lo habitual es notar dolor e hinchazón durante unos días, con una mejoría clara a partir del segundo o tercer día. La herida de la encía suele cerrar en una o dos semanas. Mientras tanto, mandan la comida blanda y templada, nada de tabaco ni de enjuagues fuertes el primer día y estar atento a las señales de infección. Te explicamos qué es normal, qué comer y cuándo volver al dentista.

Qué es normal en los días siguientes

Cada extracción es distinta: no es lo mismo una muela que sale entera con facilidad que una muela del juicio metida en el hueso que hay que extraer en varios fragmentos. Aun así, la recuperación suele seguir este patrón:

  • Primeras horas: la zona sigue dormida por la anestesia y es normal que la herida sangre un poco. Muerde con firmeza la gasa que te den durante al menos 10 minutos para que se forme el coágulo, el «tapón» de sangre que protege el hueso y permite que cicatrice.
  • Primeros dos días: la inflamación aumenta y suele alcanzar su punto máximo en este tiempo. Puede salir un moratón en la mejilla y notar la mandíbula rígida o molestias al tragar. También es normal ver algo de sangre mezclada con la saliva.
  • Del tercer al séptimo día: el dolor y la hinchazón van a menos día a día.
  • A partir de la primera semana: la encía se va cerrando. Los puntos reabsorbibles, si te los han puesto, pueden tardar hasta dos semanas en caerse solos. El hueso de debajo tarda bastante más en rellenar el hueco, pero eso ya no se nota.

La clave para distinguir lo normal de lo que no lo es está en la tendencia: lo esperable es que cada día estés un poco mejor que el anterior.

Cuidados en las primeras 24 horas

El primer día lo más importante es proteger el coágulo. Si se suelta antes de tiempo, la herida queda expuesta y duele mucho más.

  • No te enjuagues ni escupas con fuerza: ese día, ni agua con sal ni colutorios. Si tienes saliva con sangre, trágala o deja que caiga sin escupir.
  • No bebas con pajita durante al menos 24 horas: la succión puede arrancar el coágulo.
  • No fumes ni vapees: el tabaco aumenta el riesgo de infección y de alvéolo seco. Cuanto más tiempo aguantes sin fumar, mejor.
  • Evita el alcohol y las bebidas muy calientes.
  • Aplica frío por fuera: una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre la mejilla, de 10 a 20 minutos cada vez, ayuda a controlar la inflamación. Nunca calor sobre la zona.
  • Para el dolor: toma el analgésico que te haya indicado tu dentista o uno de venta libre siguiendo el prospecto. No pongas nunca una aspirina sobre la encía: quema el tejido.
  • Si sangra: coloca una gasa limpia y húmeda sobre la herida y muerde con firmeza al menos 10 minutos.
  • Si te han puesto sedación: no conduzcas ese día y sigue las indicaciones que te den en la clínica.

Qué comer después de sacar una muela

Cuándo puedes empezar a comer

Puedes beber y comer cuando se te pase la anestesia. Mientras la boca está dormida, es fácil morderse la mejilla o la lengua sin darte cuenta, o quemarte con algo caliente. Los primeros días, mastica por el lado contrario a la extracción.

Alimentos que sientan bien

  • Lácteos blandos: yogur, cuajada, queso fresco batido.
  • Purés y cremas de verdura, legumbre o patata, templados, nunca muy calientes.
  • Huevos revueltos o en tortilla jugosa.
  • Fruta blanda: plátano, aguacate, compota de manzana.
  • Pescado blanco desmigado, arroz caldoso o pasta muy cocida.

Qué evitar durante la primera semana

  • Alimentos duros y crujientes: pan tostado, patatas fritas de bolsa, galletas duras.
  • Comida en trocitos que se cuela en la herida: frutos secos, semillas, arroz suelto, quinoa.
  • Comida y bebida muy caliente durante los dos primeros días.
  • Picantes y muy ácidos, que irritan la herida.

A medida que mejoras, ve volviendo a tu dieta habitual. Si a la semana ya masticas sin molestias, no hay razón para seguir solo con purés.

Higiene: cepillado y con qué enjuagarte

Mantener la boca limpia es lo que mejor previene la infección, pero sin dañar la herida:

  • Cepillado: desde el día siguiente cepilla con suavidad el resto de los dientes y pasa el hilo dental como siempre. Evita la zona de la extracción durante los primeros días y no la toques con la lengua ni con los dedos.
  • Agua tibia con sal: a partir del día siguiente, o cuando te indique tu dentista, puedes hacer enjuagues suaves con una cucharadita de sal disuelta en un vaso de agua tibia, varias veces al día y sobre todo después de comer. Mueve el agua con suavidad y déjala caer, sin escupir con fuerza.
  • Colutorios: úsalos solo si te los ha recomendado el dentista, y en la forma que te haya indicado.

Señales de infección tras la extracción de muela

La infección tras la extracción de muela no es lo habitual, pero conviene reconocerla pronto. Suele notarse porque, en lugar de mejorar, el dolor y la hinchazón empeoran a partir del cuarto día aproximadamente. Las señales de alarma son:

  • Fiebre o escalofríos, o sensación de malestar general.
  • Pus en la herida o mal sabor de boca persistente.
  • Hinchazón que crece en vez de bajar, o dolor que no cede con los analgésicos.
  • Sangrado abundante que no se detiene tras morder una gasa varios minutos.

Si notas cualquiera de ellas, llama a tu dentista: puede que necesites una revisión y, si él lo considera, un antibiótico. No tomes antibióticos que tengas en casa por tu cuenta. Si te cuesta tragar o respirar, acude a urgencias hospitalarias sin esperar. Si estás en Zaragoza y no puedes esperar a tu cita, consulta la página de urgencias dentales.

Alvéolo seco: el dolor que aparece a los pocos días

Es la complicación más conocida. Ocurre cuando el coágulo no llega a formarse bien o se suelta, y el hueso del hueco queda al aire. Suele aparecer entre el primer y el quinto día y se reconoce porque, cuando parecía que ibas a mejor, el dolor vuelve con fuerza, a veces extendiéndose hacia el oído o la sien. El hueco puede verse vacío y es frecuente el mal sabor o el mal aliento.

Es más probable en fumadores, en quienes toman anticonceptivos orales, tras extracciones difíciles (como muchas muelas del juicio inferiores) y cuando se succiona, se escupe o se enjuaga con fuerza los primeros días. No es una infección como tal, pero necesita que el dentista limpie la zona y coloque un apósito calmante: no intentes rascar o limpiar el hueco por tu cuenta.

Dolor que no se va: a la semana o a los 10 días

Algunas molestias al masticar pueden durar hasta dos semanas, sobre todo tras extraer una muela del juicio incluida en el hueso. Lo que no es normal es que el dolor una semana después de la extracción de muela sea igual o mayor que el primer día, o que aparezca un dolor nuevo a los 10 días cuando ya estabas bien.

En esos casos, la causa puede ser un alvéolo seco, una infección o un pequeño fragmento de hueso que asoma por la encía mientras cicatriza. También conviene avisar si notas hormigueo o falta de sensibilidad en el labio, la barbilla o la lengua que no desaparece al pasar la anestesia: suele mejorar con el tiempo, pero el dentista debe saberlo y hacer el seguimiento. Si te habían extraído la muela por una infección, en nuestro artículo sobre muelas del juicio infectadas tienes más información.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo puedo comer después de una extracción de muela?

En cuanto se pase la anestesia, normalmente al cabo de unas horas. Empieza con alimentos blandos y templados, mastica por el otro lado y evita lo duro, lo crujiente y lo muy caliente. Comer normal, con alimentos de todo tipo, suele ser posible en torno a una semana, aunque depende de lo complicada que haya sido la extracción.

¿Se puede beber agua después de sacar una muela?

Sí. Puedes beber agua desde que salgas de la consulta, a sorbos y sin pajita. Lo que debes evitar el primer día es enjuagarte con ella o escupirla con fuerza, para no arrastrar el coágulo.

¿Se puede sacar una muela con infección y dolor?

Depende del caso. A menudo la muela se puede extraer en la misma cita, y retirar la causa ayuda a que la infección se resuelva. Cuando hay mucha inflamación o la infección se ha extendido, el dentista puede decidir controlarla primero y programar la extracción después. Además, en una zona muy inflamada la anestesia a veces funciona peor. Lo decide el profesional tras explorarte, no se resuelve tomando antibióticos por tu cuenta y esperando.

Me sacaron una muela y no me mandaron antibiótico: ¿es normal?

Sí. El antibiótico no se receta de forma rutinaria tras una extracción: se reserva para cuando hay una infección o un riesgo concreto que el dentista valora. Tomarlo sin necesidad no acelera la curación y favorece las resistencias bacterianas. Si en los días siguientes aparecen señales de infección, vuelve a consultar.

¿Es bueno lavarse los dientes justo después de comer?

En general sí, y lo más importante es cepillarse dos veces al día, con pasta con flúor y sin olvidar el cepillado de antes de dormir. Si te acaban de sacar una muela, cepilla el resto de los dientes con suavidad desde el día siguiente, sin tocar la herida, y después de comer haz el enjuague suave con agua tibia y sal para retirar restos de comida de la zona.

¿Tienes que sacarte una muela del juicio?

Si una muela del juicio te molesta o tu dentista te ha recomendado extraerla, podemos valorarla y explicarte cómo será la recuperación en tu caso. Puedes consultar el precio en la página de extracción de muelas del juicio en Zaragoza y pedir cita desde contacto. Nos encontrarás en la Plaza San Francisco de Zaragoza.

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Fuentes consultadas