La gingivitis es la inflamación de las encías provocada por la placa bacteriana que se acumula en el borde de los dientes. Se reconoce porque la encía se pone roja, se hincha y sangra al cepillarte o al pasar el hilo. Es la fase inicial de la enfermedad de las encías y, cogida a tiempo, tiene cura: con una limpieza profesional y una buena higiene diaria, la encía suele recuperarse en pocas semanas.
Índice
- Qué es la gingivitis y por qué aparece
- Síntomas de la gingivitis
- Gingivitis y periodontitis: en qué se diferencian
- Cómo se cura la gingivitis
- Pasta de dientes y colutorio para la gingivitis: qué ayuda de verdad
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que revisemos tus encías?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Qué es la gingivitis y por qué aparece
Cada día se forma sobre los dientes una película pegajosa de bacterias y restos de comida: la placa. Si el cepillo y la limpieza entre dientes la retiran a diario, no pasa nada. Si se queda, sobre todo en la línea donde el diente se junta con la encía, las bacterias irritan el tejido y el cuerpo responde con inflamación. Eso es la gingivitis.
Con los días, la placa que no se limpia se endurece y se convierte en sarro (también llamado cálculo). El sarro es rugoso, retiene todavía más placa y ya no sale con el cepillo: solo se quita en la consulta con instrumental específico. Por eso una gingivitis con mucho sarro no se resuelve solo con cepillarse mejor.
Qué la favorece
- El tabaco. Empeora la salud de las encías y la respuesta al tratamiento, y además puede disimular el sangrado, que es la señal de alarma más visible.
- Los cambios hormonales. La pubertad y el embarazo hacen que la encía reaccione con más fuerza ante la misma cantidad de placa.
- La diabetes mal controlada. Aumenta el riesgo de que las encías se inflamen.
- Zonas difíciles de limpiar. Dientes apiñados, empastes con bordes que sobresalen, prótesis o aparatos que no ajustan bien.
- Algunos medicamentos. Ciertos fármacos, como algunos antiepilépticos o algunos anticonceptivos, pueden inflamar o agrandar la encía. No los dejes por tu cuenta: coméntalo con tu médico y con tu dentista.
Gingivitis del embarazo
Durante el embarazo es frecuente que las encías se inflamen y sangren más de lo habitual. No significa que la higiene haya empeorado de golpe: los cambios hormonales hacen que la encía responda de forma exagerada a la placa. Lo recomendable es extremar el cepillado y la limpieza entre dientes y hacerte una revisión dental durante el embarazo. La limpieza en la consulta se puede hacer, avisando siempre de que estás embarazada.
Síntomas de la gingivitis
Una encía sana es de color rosa pálido, firme, se ajusta al diente como un cuello y no sangra al cepillarla. La gingivitis cambia ese aspecto de varias maneras:
- Sangrado al cepillarte, al usar hilo dental o al morder alimentos duros. Es el síntoma más habitual y el primero que suele notarse.
- Color rojo intenso o violáceo en el borde de la encía, en lugar del rosa pálido.
- Hinchazón: la encía se ve abultada y brillante, y pierde su forma afilada entre diente y diente.
- Sensibilidad al tocarla, aunque muchas veces no llega a doler.
- Mal aliento persistente o mal sabor de boca.
Que no duela es justo lo que hace que tanta gente lo deje pasar. Muchas personas dejan de cepillar la zona que sangra pensando que así la protegen, y ocurre lo contrario: se acumula más placa y la inflamación va a más. Si te sangran las encías, en nuestro artículo sobre soluciones para el sangrado de encías tienes más detalle sobre qué hacer.
Gingivitis y periodontitis: en qué se diferencian
Las dos son enfermedades de las encías causadas por la placa, pero no afectan a lo mismo ni tienen el mismo pronóstico. En la gingivitis la inflamación se queda en la encía. En la periodontitis (lo que mucha gente llama piorrea) avanza hacia los tejidos que sujetan el diente: la encía se separa y forma bolsas, y se va perdiendo el hueso que rodea la raíz.
| Aspecto | Gingivitis | Periodontitis |
|---|---|---|
| Qué se inflama | Solo la encía | La encía y los tejidos que sujetan el diente, incluido el hueso |
| Bolsas entre encía y diente | No hay | Sí, cada vez más profundas si no se trata |
| Dientes que se mueven | No | Puede ocurrir en fases avanzadas |
| ¿Se cura? | Sí, la encía vuelve a la normalidad | Se detiene y se controla, pero el hueso perdido no se recupera solo |
La periodontitis suele empezar como una gingivitis que no se trató. No todas las gingivitis terminan así, pero no hay manera de saber de antemano cuál lo hará, y por eso conviene atajarlas. Solo el dentista puede distinguir una de otra con seguridad: mide con una sonda fina la profundidad entre encía y diente y, si hace falta, pide radiografías para ver el hueso.
Tipos de gingivitis
Los especialistas distinguen varios tipos de gingivitis. Los más habituales son estos:
- Gingivitis asociada a la placa. Es la más común con diferencia y la que describe este artículo.
- Gingivitis modificada por factores del organismo. La placa sigue siendo la causa, pero el embarazo, la pubertad, la diabetes o algunos medicamentos hacen que la reacción sea mayor.
- Gingivitis ulcerosa necrosante. Es poco frecuente y muy distinta: duele mucho, aparecen pequeñas úlceras en la encía entre los dientes, sangra con facilidad y da un mal aliento muy intenso. Se relaciona con el tabaco, el estrés y las defensas bajas, y obliga a ir al dentista cuanto antes.
- Lesiones de la encía no causadas por la placa. Algunas infecciones, alergias o enfermedades de la piel y las mucosas también inflaman la encía, y necesitan un diagnóstico propio.
Cómo se cura la gingivitis
El tratamiento tiene dos partes que se necesitan entre sí: quitar en la consulta lo que tú no puedes quitar, y cambiar en casa lo que permitió que la placa se acumulara.
En la consulta
Primero se revisa la boca para confirmar que es una gingivitis y no una periodontitis. Después se hace una limpieza bucal profesional (la tartrectomía), que retira la placa y el sarro de los dientes y del borde de la encía. Si hay algo que retiene placa, como un empaste desbordado o una prótesis que no ajusta, se corrige. Y se aprovecha para revisar contigo cómo te cepillas y qué te conviene usar entre los dientes.
En casa
- Cepíllate dos veces al día, unos dos minutos, con pasta con flúor. Inclina el cepillo hacia el borde de la encía, que es donde se queda la placa que inflama.
- Limpia entre los dientes cada día con hilo dental o con cepillos interdentales del tamaño que te indique tu dentista. El cepillo no llega a esos espacios, y ahí empieza muchas veces la gingivitis.
- Escupe la pasta sin enjuagarte con agua después del cepillado, para que el flúor siga actuando.
- No dejes de cepillar donde sangra. El sangrado irá a menos a medida que la encía se desinflame.
- Si fumas, intenta dejarlo. Es una de las medidas que más ayudan a las encías.
Con la limpieza profesional y una higiene constante, el sangrado y la sensibilidad suelen disminuir en una o dos semanas. Si pasado ese tiempo las encías siguen sangrando, vuelve a la consulta: puede haber sarro por debajo de la encía o una periodontitis que necesite otro tratamiento.
Tratamiento para la gingivitis avanzada
Cuando la inflamación lleva mucho tiempo, puede que ya no sea solo una gingivitis. Si el dentista encuentra bolsas y pérdida de hueso, el tratamiento pasa a ser periodontal: un raspado y alisado radicular, que limpia la raíz por debajo de la encía, seguido de revisiones periódicas. En nuestra página de periodoncia en Zaragoza te contamos cómo abordamos estas fases.
Pasta de dientes y colutorio para la gingivitis: qué ayuda de verdad
Si buscas una pasta de dientes para gingivitis, conviene saber que ninguna pasta cura la encía por sí sola: lo que la cura es retirar la placa. Dicho esto, la pasta sí suma.
- Flúor siempre. Es la base de cualquier pasta de uso diario, tengas o no problemas de encías.
- Pastas para encías. Muchas llevan antisépticos o ingredientes que reducen la inflamación. Pueden ayudar como complemento durante una temporada, pero no compensan un cepillado corto ni la falta de limpieza entre dientes.
- Textura suave. Si tienes las encías sensibles, mejor evitar pastas muy abrasivas y cepillos duros.
Con el enjuague pasa algo parecido. Un enjuague bucal para gingivitis reduce bacterias en la boca, pero no arrastra la placa pegada al diente: es un añadido, no un sustituto. El colutorio para la gingivitis más conocido, el de clorhexidina, se usa por periodos cortos y cuando lo indica el dentista, porque con el uso prolongado puede teñir los dientes y alterar el gusto. Si usas un colutorio, hazlo en otro momento del día y no justo después de cepillarte, para no aclarar el flúor de la pasta.
¿Y los remedios caseros? Un enjuague con agua tibia y sal puede aliviar una encía irritada, pero no elimina la placa ni el sarro. Ningún remedio de casa sustituye a la limpieza en la consulta cuando ya hay sarro.
Preguntas frecuentes
¿Qué causa la gingivitis?
La causa directa es la placa bacteriana que se queda en el borde de la encía porque no se retira bien a diario. El tabaco, los cambios hormonales, la diabetes, algunos medicamentos y los dientes difíciles de limpiar no la provocan por sí solos, pero hacen que aparezca antes o que sea más intensa.
¿Cómo curar la gingivitis en casa?
Si es leve y apenas hay sarro, mejorar la higiene puede bastar: cepillado dos veces al día dirigido al borde de la encía y limpieza diaria entre los dientes. Pero el sarro no sale en casa, y sin una revisión no puedes saber si es solo gingivitis. Lo sensato es combinar la higiene en casa con una visita al dentista.
¿Qué es bueno para la gingivitis?
Lo que más ayuda es una limpieza profesional seguida de una rutina constante: cepillo (manual o eléctrico, el que uses bien), pasta con flúor, hilo o cepillos interdentales y revisiones con la frecuencia que te indique tu dentista. Dejar de fumar también ayuda. Los colutorios y las pastas especiales son complementos.
¿Cuál es la mejor pasta de dientes para la gingivitis?
No hay una pasta mejor para todo el mundo. Una pasta con flúor es imprescindible, y una específica para encías puede ser útil una temporada si tu dentista lo considera. Más que la marca, importa cuánto tiempo te cepillas y si limpias entre los dientes.
¿Cómo se cura la gingivitis?
Se cura eliminando la placa y el sarro que la provocan: limpieza en la consulta y buena higiene en casa. Al quitar la causa, la encía se desinflama y recupera su aspecto normal, habitualmente en pocas semanas. Si la higiene vuelve a descuidarse, la gingivitis puede reaparecer.
¿Quieres que revisemos tus encías?
Si te sangran las encías o hace tiempo que no te haces una limpieza, podemos comprobar si se trata de una gingivitis o de algo más y explicarte qué tratamiento necesitas. En nuestra página de limpieza bucal en Zaragoza tienes los detalles, y puedes pedir cita desde la página de contacto. Estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza.
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