Piorrea: qué es, por qué se mueven los dientes y qué tratamiento tiene

Piorrea: dos dentistas revisan las encías de una paciente mayor con sonda y espejo

Piorrea es el nombre popular de la periodontitis, una enfermedad de las encías que destruye poco a poco el hueso y los tejidos que sujetan los dientes. Por eso, con los años, los dientes se mueven, se separan y pueden llegar a caerse. Casi nunca duele, y ahí está su peligro. No tiene marcha atrás en lo ya perdido, pero sí se puede frenar con un tratamiento periodontal y un buen mantenimiento.

Qué es la piorrea y por qué se mueven los dientes

Cada diente está sujeto al hueso por un conjunto de tejidos: la encía, un ligamento muy fino y el propio hueso que rodea la raíz. Los dentistas llaman a ese conjunto periodonto, y de ahí viene el nombre de periodontitis.

La enfermedad empieza con placa bacteriana que no se limpia bien y que acaba colándose por debajo de la encía. Allí, las bacterias y la respuesta inflamatoria del propio organismo van separando la encía del diente y forman bolsas: huecos donde se acumulan más bacterias y a los que el cepillo no llega. Con el tiempo, el hueso que rodea la raíz se reabsorbe. Cuando el diente pierde suficiente soporte empieza a moverse, se desplaza o se separa de sus vecinos.

El Consejo General de Dentistas la describe como un desequilibrio entre las bacterias de la boca y la respuesta de cada persona, que avanza a brotes, con temporadas de actividad y otras de calma. No es, por tanto, algo que se coja de otra persona como un catarro: influye mucho cómo reacciona cada organismo. Y es frecuente: según el estudio epidemiológico de ese mismo Consejo, una de cada cuatro personas de 35 a 44 años tiene enfermedad periodontal, y entre los 65 y los 74 años la cifra sube al 35 %.

Síntomas de la piorrea

La periodontitis no suele doler, así que es fácil que avance durante años sin que te des cuenta. Estas son las señales a las que conviene prestar atención:

  • Encías que sangran al cepillarte o al usar el hilo, rojas o hinchadas.
  • Mal aliento o mal sabor de boca que no se va con el cepillado.
  • Encías retraídas: los dientes parecen más largos porque se ve parte de la raíz.
  • Sensibilidad al frío o al calor en las zonas donde la raíz ha quedado al descubierto.
  • Dientes separados por periodontitis: aparecen espacios nuevos o los dientes cambian de posición, sobre todo los de delante.
  • Dientes que se mueven o que notas distintos al morder.
  • Pus entre la encía y el diente, o un flemón en la encía.

Piorrea leve y piorrea avanzada

En una piorrea leve puede que solo notes sangrado y algo de inflamación, porque la pérdida de hueso todavía es pequeña. Es la fase en la que el tratamiento da mejores resultados. En una periodontitis avanzada aparecen la movilidad, la separación de los dientes y, a veces, abscesos repetidos. A esas alturas el pronóstico de algunos dientes puede estar comprometido, y por eso vale la pena consultar en cuanto aparecen las primeras señales.

Por qué aparece: causas y factores de riesgo

La causa principal es la acumulación de bacterias junto a la encía cuando la higiene no las retira a diario. Pero no todo el mundo responde igual a la placa, y hay factores que aumentan mucho el riesgo:

  • El tabaco. Según el Consejo General de Dentistas, multiplica el riesgo de periodontitis entre dos y siete veces, más cuanto más se fuma. Además, empeora la respuesta al tratamiento.
  • La diabetes mal controlada. Aumenta el riesgo y dificulta mantener las encías estables.
  • El alcohol en exceso, la obesidad y el estrés. También se asocian a más enfermedad periodontal.
  • La edad. Es más frecuente a partir de los 40 o 45 años, y algo más habitual en hombres que en mujeres.
  • Una gingivitis que no se trató. La periodontitis suele empezar así, con encías que sangraban durante mucho tiempo sin que se hiciera nada.

Si te sangran las encías con frecuencia, en nuestro artículo sobre soluciones para el sangrado de encías te explicamos qué puede haber detrás.

Tratamiento de la piorrea: cómo se frena la periodontitis

El tratamiento para la periodontitis depende de la fase en que se encuentre. El objetivo siempre es el mismo: eliminar las bacterias de las bolsas, conseguir que la encía se desinflame y que la enfermedad deje de avanzar.

1. Diagnóstico

El dentista mide con una sonda fina la profundidad de las bolsas alrededor de cada diente y anota cuáles sangran o se mueven. Con radiografías comprueba cuánto hueso se ha perdido. Así sabe en qué estadio está la enfermedad y qué zonas necesitan más atención.

2. Raspado y alisado radicular

Es el tratamiento periodontal básico y, en las fases iniciales, suele ser suficiente. Con anestesia local, se limpia la raíz por debajo de la encía con ultrasonidos e instrumentos manuales para retirar el sarro y la placa de las bolsas, y se deja la superficie lisa para que la encía se vuelva a ajustar. Lo explicamos en detalle en nuestra página de curetaje, raspado y alisado radicular. A veces se añaden antisépticos y, en casos más graves, antibióticos, siempre recetados por el dentista y nunca por tu cuenta.

3. Cirugía, si hace falta

Cuando después del raspado quedan bolsas profundas, puede ser necesaria una cirugía periodontal para acceder a la raíz y limpiarla a fondo. En algunos defectos se intenta regenerar parte del hueso, aunque estas técnicas tienen límites, sobre todo en fases muy avanzadas.

4. Mantenimiento

La periodontitis es una enfermedad crónica: una vez controlada, hay que vigilarla. Por eso, tras el tratamiento se programan revisiones y limpiezas periódicas, a menudo cada tres meses, para retirar lo que se acumula en las bolsas y detectar a tiempo cualquier brote. Sin ese mantenimiento, la enfermedad tiende a volver.

Toda la información sobre cómo trabajamos las encías está en nuestra página de periodoncia en Zaragoza. El coste depende del estadio y de cuántas zonas haya que tratar, por lo que solo se puede concretar después de explorar la boca. Lo que sí es seguro es que retrasarlo no ahorra nada: el Consejo General de Dentistas recuerda que los mejores resultados, y los más económicos, se consiguen con la prevención y el tratamiento precoz.

Qué puedes hacer en casa para que no avance

Tu parte del tratamiento es diaria, y sin ella el trabajo de la consulta dura poco. Estos son los hábitos que más ayudan a frenar la periodontitis:

  • Cepíllate dos veces al día con pasta con flúor, con el cepillo inclinado hacia el borde de la encía.
  • Limpia entre los dientes cada día. En la periodontitis los cepillos interdentales suelen ser más útiles que el hilo, porque los espacios son mayores. Tu dentista te indicará el tamaño de cada zona.
  • Deja de fumar. Es una de las medidas que más mejoran el pronóstico.
  • Si tienes diabetes, mantenla controlada con tu médico.
  • No faltes a las revisiones de mantenimiento, aunque no te duela nada.

Ningún remedio casero cura la periodontitis. Ni el agua con sal, ni el bicarbonato, ni los aceites llegan al fondo de las bolsas, y el sarro que hay bajo la encía solo se retira en la consulta. Lo que hagas en casa sirve para mantener, no para sustituir el tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se cura la periodontitis?

La periodontitis no se cura en el sentido de volver atrás: el hueso perdido no se recupera por sí solo. Lo que sí se consigue es detenerla. Con el raspado y alisado radicular, la cirugía si hace falta y un mantenimiento constante, muchas personas conservan sus dientes estables durante muchos años.

¿Cómo saber si es gingivitis o periodontitis?

La diferencia entre gingivitis y periodontitis está en si se ha perdido soporte del diente. En la gingivitis solo está inflamada la encía y todo vuelve a la normalidad con una limpieza y buena higiene. En la periodontitis hay bolsas y pérdida de hueso. Desde fuera pueden parecer iguales, porque en ambas sangran las encías, así que solo el dentista puede distinguirlas con la sonda y las radiografías.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse la periodontitis?

Tras el raspado y alisado, el sangrado y la sensibilidad suelen mejorar en tres o cuatro semanas, y después se revisa cómo ha respondido la encía. Pero el control es para siempre: la enfermedad puede reactivarse, por lo que el mantenimiento forma parte del tratamiento.

¿Cuál es el mejor enjuague bucal para la periodontitis?

Ningún enjuague trata la periodontitis por sí solo, porque no llega al fondo de las bolsas ni arrastra el sarro. Tu dentista puede indicarte un colutorio antiséptico durante una temporada, por ejemplo tras el raspado. La clorhexidina se usa por periodos cortos, porque con el uso prolongado puede teñir los dientes.

¿Cómo saber si la periodontitis está avanzada?

Son señales de periodontitis avanzada que los dientes se muevan, que se hayan separado o cambiado de sitio, que la encía se haya retirado mucho o que salga pus. Si notas alguna de ellas, pide cita pronto: cuanto antes se trata, más dientes se pueden conservar.

¿Quieres que revisemos tus encías?

Si te sangran las encías, notas que algún diente se mueve o hace tiempo que no te haces una revisión, podemos medir el estado de tus encías y explicarte en qué fase está y qué tratamiento necesitas. En nuestra página de periodoncia tienes más información, y puedes pedir cita desde la página de contacto. Estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza.

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Fuentes consultadas