Mantenimiento periodontal: en qué consiste y cada cuánto se hace tras tratar las encías

Mantenimiento periodontal: la mano enguantada acerca la pieza de mano de limpieza a la boca, abierta con un separador de labios, de una paciente tumbada en el sillón

El mantenimiento periodontal son las revisiones y limpiezas que se hacen de forma periódica después de tratar una periodontitis, para que la enfermedad no vuelva a activarse. En cada cita se revisan las encías, se retiran la placa y el sarro acumulados, también por debajo de la encía, y se repasa tu higiene en casa. La frecuencia la fija el dentista según tu caso; para quien ha tenido periodontitis se habla de visitas cada tres o cuatro meses.

Qué es el mantenimiento periodontal

El tratamiento de la periodontitis tiene dos momentos. Primero viene la fase activa, en la que se limpian a fondo las raíces y, si hace falta, se opera; es lo que contamos en el artículo sobre la piorrea y su tratamiento. Después empieza el mantenimiento periodontal, que en los textos profesionales también aparece como terapia periodontal de soporte o terapia de mantenimiento, y que no tiene fecha de fin.

¿Por qué no basta con la primera fase? Porque la periodontitis no es una infección que se cura y se olvida. Es una enfermedad crónica que avanza por épocas: puede pasar mucho tiempo en calma y reactivarse sin avisar. El tratamiento deja las encías estables, pero las bacterias vuelven a instalarse en cuanto encuentran sitio, y los factores que favorecieron la enfermedad, como el tabaco o una diabetes mal controlada, no desaparecen con la limpieza.

Por eso el mantenimiento no es un extra opcional, sino la parte del tratamiento que hace que lo conseguido dure.

Mantenimiento, limpieza normal y limpieza periodontal profunda

Las tres se hacen en el sillón del dentista y con instrumentos parecidos, así que es fácil confundirlas. Lo que cambia es el objetivo y la zona que se trabaja.

La limpieza bucal o profilaxis

Es la limpieza de toda la vida, pensada para bocas con las encías sanas o con una gingivitis. Retira la placa y el sarro de la superficie de los dientes y del borde de la encía y termina con un pulido. Su función es preventiva. Tienes cómo la hacemos en la página de limpieza bucal en Zaragoza.

La limpieza periodontal profunda

Cuando alguien pregunta qué es la limpieza periodontal, casi siempre se refiere al raspado y alisado radicular, también llamado curetaje. Ya es un tratamiento de la periodontitis: se trabaja por debajo de la encía, dentro de las bolsas, para retirar el sarro pegado a la raíz y dejarla lisa. Puede hacerse con anestesia local y suele repartirse por zonas de la boca. Lo explicamos en la página de curetaje: raspado y alisado radicular.

El mantenimiento periodontal

Llega después de esa limpieza profunda y combina un poco de las dos: se limpia toda la boca como en una profilaxis y, en los puntos donde la encía vuelve a sangrar o la bolsa se ha hecho más profunda, se repasa la raíz de forma localizada. Además, se vuelve a medir la encía para comparar con las visitas anteriores. No sustituye al tratamiento inicial: solo funciona si la enfermedad ya se ha controlado antes.

En qué consiste el mantenimiento periodontal: qué se hace en la cita

Cada consulta tiene su forma de trabajar, pero una cita de mantenimiento suele incluir estos pasos:

  1. Puesta al día de tu salud: si tomas alguna medicación nueva, si te han diagnosticado diabetes, si estás embarazada o si fumas, porque todo eso influye en las encías.
  2. Revisión de las encías: con una sonda fina se mide de nuevo la profundidad alrededor de cada diente y se anota dónde sangra y si alguna pieza se mueve más. Comparar esas medidas con las de la última visita es lo que permite saber si la enfermedad sigue tranquila o se está reactivando.
  3. Control de la placa: se mira en qué zonas se te queda placa, para que sepas dónde tienes que insistir al cepillarte.
  4. Limpieza: se retiran la placa y el sarro por encima y por debajo de la encía y, en los puntos que lo necesitan, se vuelve a raspar la raíz. Si alguna zona está sensible, se puede usar anestesia local.
  5. Pulido de las superficies, porque en un diente áspero la placa se agarra con más facilidad.
  6. Radiografías, cuando toca: de vez en cuando se repiten para comprobar que el hueso que sujeta los dientes no sigue perdiéndose.
  7. Repaso de tu higiene: técnica de cepillado, tamaño de los cepillos interdentales y, si hace falta, otros utensilios.
  8. Siguiente cita: con todo lo que se ha visto, se decide cuándo volver.

Si en una de estas revisiones aparece una zona que empeora, el mantenimiento sirve precisamente para eso: detectarla a tiempo y tratarla de nuevo, a veces con otra limpieza profunda localizada y, en algunos casos, con cirugía.

Cada cuánto se hace el mantenimiento periodontal

No hay un calendario igual para todos. Esto es lo que dicen las fuentes que hemos consultado:

  • MedlinePlus, la enciclopedia médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, indica que las personas con periodontitis deben hacerse una limpieza dental profesional cada tres meses.
  • El Consejo General de Dentistas explica que, según el grado de afectación y las características de cada paciente, el dentista puede recomendar un plan de mantenimiento con visitas cada tres o cuatro meses.
  • Como referencia, a la población general ese mismo Consejo le recomienda visitar al dentista al menos una vez al año.

Es decir, quien ha tenido periodontitis va a la consulta bastante más a menudo que alguien con las encías sanas. Tu intervalo concreto lo fijará el profesional que te trate, teniendo en cuenta, entre otras cosas, cuánto avanzó la enfermedad, cómo ha respondido al tratamiento, cómo controlas la placa y tus factores de riesgo, como el tabaco o la diabetes. Tampoco es fijo para siempre: se revisa en cada cita.

Por qué el mantenimiento importa después de tratar las encías

Saltarse las citas es tentador, sobre todo porque, después del tratamiento, las encías dejan de sangrar y no molesta nada. Pero esa calma no es una buena guía: el Consejo General de Dentistas recuerda que la periodontitis es, la mayoría de las veces, silenciosa, que no suele provocar dolor y que por eso necesita un control rutinario por parte del dentista. Estas son las razones de fondo:

  • Las bolsas no se limpian bien en casa: el cepillo y los cepillos interdentales llegan hasta el borde de la encía, pero no al fondo de una bolsa que ha quedado algo profunda. Ahí la placa solo se retira en la consulta.
  • La enfermedad puede volver: entre las complicaciones de la periodontitis, MedlinePlus cita su regreso, además de los abscesos, los dientes que se desplazan y la pérdida de dientes.
  • El hueso perdido no vuelve solo: lo que se pierde en cada brote se suma a lo anterior, y las técnicas para regenerarlo tienen límites, sobre todo en las fases más avanzadas, como advierte el propio Consejo.
  • Tu salud general también cuenta: según el Consejo General de Dentistas, la alteración que provocan estas bacterias dificulta el control de enfermedades como la diabetes, y en la mujer embarazada el cuidado de las encías ayuda a evitar complicaciones como el parto prematuro o el bajo peso al nacer.

Si lo que tuviste fue una gingivitis y no una periodontitis, no se habla de mantenimiento periodontal: es una inflamación reversible que se controla con la limpieza profesional, tus revisiones habituales y una buena higiene diaria.

Tu parte entre cita y cita

El mantenimiento en la consulta y la higiene en casa van juntos, y ninguno funciona sin el otro. MedlinePlus insiste en que, para que la periodontitis no regrese, hay que mantener una higiene cuidadosa durante toda la vida.

  • Limpia entre los dientes cada día, con los cepillos interdentales o el hilo que te hayan recomendado y del tamaño indicado para cada hueco.
  • Cepíllate dos veces al día con pasta con flúor, dirigiendo también el cepillo hacia el borde de la encía.
  • No fumes: el Consejo General de Dentistas sitúa el tabaco entre las principales causas de la periodontitis.
  • Si tienes diabetes, mantenla controlada con tu médico, otra de las recomendaciones del Consejo.
  • Los colutorios, solo si te los indica el dentista y durante el tiempo que te diga: no sustituyen al cepillado ni a la limpieza entre los dientes.
  • No esperes a la siguiente cita si notas algo: sangrado que vuelve, una encía hinchada, pus, mal sabor de boca o un diente que se mueve más son motivos para adelantarla.

¿Te han tratado las encías y quieres seguir el control en Zaragoza?

En nuestra página de periodoncia en Zaragoza explicamos cómo trabajamos las encías: el estudio periodontal, el raspado y alisado radicular, la revisión posterior para valorar si basta con el mantenimiento o hace falta cirugía, y las citas de mantenimiento. Si quieres que revisemos tus encías o retomar un control que dejaste a medias, pide cita desde la página de contacto: estamos en la Plaza San Francisco de Zaragoza.

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Fuentes consultadas