Cómo limpiar la lengua: por qué conviene, con qué hacerlo y cómo se limpia en bebés

Limpiar la lengua: limpiador lingual junto a dos cepillos eléctricos, un cabezal de recambio e hilo dental sobre fondo blanco

Limpiar la lengua cada día sirve para retirar las bacterias y los restos de comida que se quedan entre sus papilas, y ayuda a mantener a raya el mal aliento. No necesitas nada especial: basta con tu cepillo de dientes o con un limpiador lingual, pasado con suavidad de atrás hacia delante. En los bebés se hace con una gasa húmeda envuelta en el dedo. Aquí tienes cómo hacerlo bien, con qué y qué no hace falta.

Por qué conviene limpiar la lengua

La superficie de la lengua no es lisa. Está cubierta de papilas, unos relieves diminutos que le dan su textura aterciopelada, y entre ellos se quedan atrapados restos de alimentos, células que se desprenden y bacterias. El cepillo pasa por los dientes, pero si no lo llevas también a la lengua, esa capa se queda ahí día tras día.

Por eso el Consejo General de Dentistas recuerda que, además de cepillar los dientes, hay que limpiar la superficie de la lengua para eliminar las bacterias y los restos que se acumulan en ella. Una lengua sana se ve rosada y limpia.

El motivo que más se nota es el aliento. Esa capa es una de las fuentes habituales del mal olor de boca, y el servicio público de salud británico incluye la limpieza suave de la lengua, una vez al día, entre las medidas para combatirlo. Si el mal aliento es lo que te preocupa, en soluciones para el mal aliento encontrarás el resto de causas y remedios.

Y si tu lengua se ve blanca y quieres saber por qué, lo explicamos en nuestro artículo sobre la lengua blanca. Aquí nos centramos en cómo limpiarla.

Con qué limpiar la lengua: cepillo o limpiador lingual

Para limpiar la lengua tienes dos opciones igual de válidas. El Consejo General de Dentistas menciona el raspador lingual o un cepillo específico para la lengua; tu propio cepillo de dientes también sirve si lo usas con cuidado.

El cepillo de dientes

Es lo más cómodo, porque ya lo tienes en la mano. Usa un cepillo de cerdas suaves y no apliques fuerza: la lengua es un tejido blando y no necesita frotarse como un diente. Algunos cepillos traen en la parte de atrás del cabezal una superficie rugosa pensada para la lengua, que también puedes aprovechar.

El limpiador lingual

Es una pieza fina, de plástico o de metal, con forma de arco o de U, que se apoya sobre la lengua y se arrastra hacia delante. Al ser plano, a mucha gente le resulta más fácil llegar a la parte de atrás sin que le den arcadas, que es justo donde más se acumula. También hay cepillos linguales, con cerdas muy cortas o pequeñas láminas de goma.

Productos para limpiar la lengua: ¿hacen falta geles o enjuagues?

No son imprescindibles. Lo que retira la capa de la lengua es el arrastre mecánico, no el producto. Puedes aprovechar los restos de pasta que queden en el cepillo, pero no hace falta. Un enjuague no sustituye a la limpieza con el cepillo o el limpiador; si quieres usar uno, pregunta en tu revisión cuál te conviene.

¿Y un limpiador de lengua casero?

La alternativa casera más sencilla es el propio cepillo de dientes. No improvises con objetos de bordes cortantes o rugosos que puedan herir la lengua, y no compartas el limpiador ni el cepillo con nadie.

Cómo limpiar la lengua paso a paso

Si tienes la lengua sucia y no sabes cómo limpiarla, sigue estos pasos. Bastan unos segundos:

  1. Elige el momento: hazlo después de cepillarte los dientes, por ejemplo por la noche. Con una vez al día es suficiente.
  2. Saca la lengua todo lo que puedas y respira por la nariz. Así se relaja la garganta y es más difícil que te den arcadas.
  3. Apoya el cepillo o el limpiador atrás, en la zona más alejada que alcances sin molestias.
  4. Arrastra hacia delante con una presión suave, hasta la punta. Siempre en ese sentido, para sacar los restos de la boca y no empujarlos hacia la garganta.
  5. Aclara el limpiador bajo el grifo y repite unas pocas pasadas, cubriendo el centro y los dos lados.
  6. Enjuágate la boca con agua, lava bien el limpiador y déjalo secar. Cámbialo cuando se deforme o se estropee.

Si te dan arcadas

Es muy habitual al principio. Empieza por la mitad de la lengua y ve llegando más atrás poco a poco, a medida que te acostumbras. Mantén la lengua fuera, respira por la nariz y haz las pasadas despacio. Un limpiador plano suele molestar menos que un cepillo grueso. Si aun así te cuesta mucho, coméntalo en tu revisión.

Errores frecuentes al limpiar la lengua

  • Frotar con fuerza. Más presión no limpia más. El servicio de salud británico advierte de que no hay que cepillar tan fuerte que sangren las encías o la lengua.
  • Usar cerdas duras. Irritan la mucosa sin ninguna ventaja.
  • Ir de delante hacia atrás. Llevas los restos hacia la garganta y provocas más arcadas.
  • Usarlo en lugar del cepillado. La limpieza de lengua se suma al cepillado de los dientes y a la limpieza entre ellos; no los sustituye.
  • Esperar que lo arregle todo. Si el mal aliento sigue después de unas semanas cuidando bien la higiene, o te sangran o duelen las encías, pide cita con el dentista: el origen puede estar en las encías o en otro problema de la boca.

Limpiar la lengua con bicarbonato: ¿sirve?

Es una de las búsquedas más repetidas, pero ninguna de las fuentes sanitarias que hemos consultado recomienda el bicarbonato para limpiar la lengua. Lo que esas fuentes indican es la limpieza suave con un raspador o un cepillo, sin añadir nada más, y eso es lo que te aconsejamos.

Por eso no lo recomendamos como rutina: no tenemos respaldo para decir que aporte algo que no consiga ya la limpieza mecánica. Y en bebés y niños pequeños, ni bicarbonato ni ningún otro producto que no os haya indicado el pediatra o el dentista. Si te interesa qué hace el bicarbonato en los dientes, lo explicamos en bicarbonato para los dientes.

Cómo limpiar la lengua a un bebé

La Sociedad Española de Odontopediatría aconseja empezar la limpieza de la boca desde el nacimiento, una vez al día, aunque el bebé todavía no tenga dientes, y propone aprovechar el momento del baño. Para hacerlo recomienda una gasa húmeda, la punta de un paño limpio humedecido en agua o un dedal de silicona, y pasarlo por las encías, la lengua, el interior de las mejillas y el paladar.

  • Lávate bien las manos y envuelve la gasa humedecida en agua alrededor del dedo índice.
  • Pasa el dedo con suavidad por la lengua, desde el centro hacia la punta, y luego por las encías y el resto de la boca.
  • No metas el dedo hasta el fondo de la boca, para no provocarle arcadas.
  • Hazlo poco a poco, sin forzar, para que se acostumbre a que le limpies la boca.

En cuanto al limpiador de lengua para bebé, no hace falta comprar nada especial: el dedal de silicona que menciona la sociedad ya cumple esa función, y una gasa limpia sirve igual de bien.

Cuando sale el primer diente de leche, que suele ser hacia los 6 meses, la misma sociedad indica que hay que empezar a limpiar los dientes dos veces al día, por la mañana y sobre todo por la noche, con una gasa, un dedal de silicona o un cepillo de lactantes y una pasta de 1000 ppm de flúor en cantidad equivalente a un grano de arroz. La lengua se puede seguir limpiando con la gasa o pasando el cepillo infantil con suavidad.

Si al pasar la gasa ves placas blancas que no se quitan, o que dejan la zona enrojecida, no insistas en frotar: consúltalo con el pediatra. En nuestra consulta de odontopediatría en Zaragoza también enseñamos a los padres a cepillar y a cuidar la boca de los más pequeños.

Preguntas frecuentes

¿Es bueno limpiar la lengua?

Sí. Retira bacterias y restos de comida que el cepillado de los dientes no alcanza, y ayuda a controlar el mal aliento. La clave es hacerlo con suavidad, una vez al día, sin frotar hasta irritar la lengua.

¿Hay que limpiar la lengua a los bebés?

Sí. La Sociedad Española de Odontopediatría aconseja limpiar la boca del bebé desde el nacimiento, una vez al día, con una gasa húmeda, un paño limpio humedecido o un dedal de silicona, incluyendo la lengua. Hazlo con suavidad y sin llegar al fondo de la boca.

¿Es bueno lavarse la lengua con el cepillo de dientes?

Sí, es una forma válida y cómoda de hacerlo. Usa un cepillo de cerdas suaves, poca presión y movimientos de atrás hacia delante. Si te provoca muchas arcadas o te cuesta llegar atrás, prueba con un limpiador lingual, que es más plano.

¿Por qué me sangra la lengua cuando me cepillo?

Lo más frecuente es que estés frotando con demasiada fuerza o con un cepillo duro. Baja la presión, usa cerdas suaves o un limpiador lingual y pasa por la lengua solo unas pocas veces.

Si sangra aunque lo hagas con suavidad, tienes una herida o una llaga que no se cura, o notas cualquier cambio en la lengua que no desaparece en unos días, pide cita con el dentista para que lo revise.

¿Quieres que lo veamos en la consulta?

Limpiar la lengua en casa es parte de una buena higiene, pero no sustituye a las revisiones. En una limpieza bucal retiramos la placa y el sarro que el cepillo no alcanza y te explicamos la técnica de cepillado que mejor te va. Puedes pedir cita desde la página de contacto; estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza.

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Fuentes consultadas