Bicarbonato para los dientes: ¿blanquea y es bueno lavarse los dientes con él?

Bicarbonato para los dientes: cuenco con bicarbonato en polvo y un cepillo de dientes de bambú

El bicarbonato para los dientes no es un veneno, pero tampoco el blanqueador que prometen las redes. Es un polvo con un ligero poder abrasivo que puede arrastrar algo de mancha superficial, como la del café. No cambia el color propio del diente, no aporta flúor y, usado solo, a diario y frotando con fuerza, suma desgaste al esmalte. Si te gusta, la forma sensata de usarlo es dentro de una pasta dental que ya lo lleve junto con flúor.

Qué hace el bicarbonato para los dientes y qué no

El bicarbonato sódico (o bicarbonato de sodio) es una sal en polvo, de sabor salado, que en casa se usa sobre todo en la cocina. En la boca tiene dos efectos que explican su fama:

  • Es un abrasivo suave. Sus partículas pulen la superficie del diente y arrastran parte de la película teñida que dejan el café, el té o el tabaco. De ahí la sensación de dientes más limpios y lisos.
  • Es alcalino. Neutraliza ácidos, aunque solo durante un rato.

Algunas pastas de dientes comerciales lo incluyen en su fórmula, en una cantidad ajustada por el fabricante y acompañado de flúor. Que esté en una pasta bien formulada no significa que sirva igual echado a puñados sobre el cepillo.

Lo que el bicarbonato no hace es entrar en el diente. No llega a la dentina, que es la capa amarillenta que hay bajo el esmalte y la que da casi todo el color, ni repara el esmalte, ni quita el sarro que ya se ha endurecido.

¿El bicarbonato blanquea los dientes?

Depende de qué entiendas por blanquear. Si tus dientes están apagados por manchas de superficie, el bicarbonato puede devolverles parte del brillo al arrastrarlas, igual que cualquier abrasivo suave. Si lo que quieres es que el diente sea más claro que su color natural, no: eso exige un producto que llegue a la dentina, como el peróxido de un blanqueamiento, y el bicarbonato no lo hace.

El Consejo General de Dentistas incluye los blanqueamientos caseros con bicarbonato, limón, carbón activo o agua oxigenada entre las prácticas que carecen de evidencia, y advierte de que este tipo de prácticas sin control profesional puede producir desgaste irreversible del esmalte, sensibilidad y lesiones en las encías.

Hay además una trampa: el esmalte, al desgastarse, se vuelve más fino y deja ver más la dentina. Es decir, blanquear los dientes con bicarbonato frotando a diario puede dejarlos, con los meses, más amarillos y más sensibles que al principio. Si te interesa lo que sí puede hacer una pasta en este terreno, lo explicamos en el artículo sobre la pasta de dientes blanqueadora.

¿Es bueno lavarse los dientes con bicarbonato? Los riesgos de usarlo a diario

Lavarse los dientes con bicarbonato de vez en cuando no suele causar un problema. El riesgo está en convertirlo en costumbre y, sobre todo, en usarlo en lugar de la pasta. Estos son los motivos:

No lleva flúor

El flúor es una de las protecciones más eficaces frente a la caries, y la forma más sencilla de recibirlo cada día es la pasta dental. Si sustituyes tu pasta por bicarbonato, pierdes esa protección dos veces al día. Es el inconveniente más serio y el que menos se tiene en cuenta.

El roce se va sumando

El Consejo General de Dentistas señala el cepillado demasiado fuerte, con cerdas duras y mala técnica, como una de las causas más comunes de sensibilidad dental, y recomienda cepillos de cerdas blandas o medias, nunca duras. Si a ese cepillado le añades un polvo abrasivo frotado en seco o en pasta espesa, el desgaste se acelera. El esmalte que se pierde no vuelve, y un cepillado agresivo también castiga el borde de la encía.

Las mezclas caseras empeoran las cosas

  • Bicarbonato y limón o vinagre. Es una de las recetas más repetidas y de las peores. El ácido ablanda el esmalte y el bicarbonato lo frota justo en ese momento. Por la misma razón, después de tomar algo ácido conviene esperar unos 20 o 30 minutos antes de cepillarse.
  • Bicarbonato y agua oxigenada. El agua oxigenada del botiquín es peróxido de hidrógeno a una concentración muy superior al 0,1 % que la ley permite en los blanqueadores dentales de venta libre. Aplicada en casa sin control puede irritar las encías y provocar sensibilidad.
  • Bicarbonato con sal, carbón u otros polvos. Sumar abrasivos solo suma desgaste.

Lavarse los dientes con bicarbonato y pasta dental: ¿tiene sentido?

Echar una pizca de bicarbonato encima de la pasta es otra costumbre muy extendida. Tiene poco sentido: la pasta ya lleva sus propios abrasivos y su flúor, y añadirle polvo solo aumenta el roce sin ningún beneficio demostrado para el color.

Si te gusta la sensación de limpieza del bicarbonato, la alternativa razonable es elegir una pasta que lo lleve en su fórmula junto con flúor, y usarla como cualquier otra: dos veces al día, unos dos minutos, con un cepillo suave y sin apretar. En nuestra guía sobre qué pasta de dientes elegir tienes los criterios para escoger la tuya según tus encías, tu sensibilidad o tu riesgo de caries.

Bicarbonato, caries y sarro: lo que no puede hacer

La caries empieza cuando las bacterias de la placa convierten los azúcares y almidones de la comida en ácidos, y esos ácidos van dañando el esmalte hasta formar un agujero. El bicarbonato puede neutralizar algo de ese ácido durante un rato, pero eso no detiene el proceso ni sustituye al flúor. Y cuando ya hay una cavidad, ningún polvo la cierra: el dentista tiene que retirar la parte dañada y rellenarla con un empaste.

Con el sarro pasa algo parecido. Es placa que se ha endurecido sobre el diente y, una vez formado, no sale con el cepillo ni con bicarbonato por mucho que frotes. Se retira en consulta con una limpieza bucal profesional. Intentar arrancarlo en casa con polvos abrasivos solo daña el esmalte y la encía que lo rodean.

Qué hacer en lugar de usar bicarbonato para blanquear los dientes

Si lo que buscas son unos dientes más claros, hay caminos más eficaces y más seguros:

  • Higiene diaria bien hecha. Pasta con flúor dos veces al día y limpieza entre los dientes con hilo o cepillos interdentales. Menos placa significa menos mancha.
  • Hábitos que manchen menos. Un trago de agua después del café, el té o el vino, y dejar el tabaco.
  • Limpieza profesional periódica. Quita el sarro y las manchas que el cepillo ya no alcanza.
  • Blanqueamiento supervisado. Es lo único que aclara el color propio del diente. Por ley, los productos de venta libre solo pueden llevar hasta un 0,1 % de peróxido de hidrógeno; por encima de esa cifra se venden solo a dentistas, la primera aplicación se hace bajo su supervisión y están prohibidos en menores de 18 años.

Preguntas frecuentes

¿Es bueno lavarse los dientes con bicarbonato?

Como hábito diario, no. Usado de forma ocasional no suele causar problemas, pero no aporta flúor y su roce, sumado a un cepillado fuerte, desgasta el esmalte con el tiempo. Si te gusta, elige una pasta que ya lo incluya junto con flúor y no le añadas más.

¿Cómo blanquear los dientes con bicarbonato?

No hay una forma segura de blanquear los dientes con bicarbonato, porque no cambia el color del diente: solo puede arrastrar manchas de superficie. Las recetas que lo mezclan con limón, vinagre o agua oxigenada aumentan el riesgo de dañar el esmalte y las encías. Para aclarar el color, lo indicado es un blanqueamiento valorado por tu dentista.

¿Es bueno el bicarbonato para blanquear los dientes?

No es un blanqueador. Puede dar algo más de brillo si tus dientes tienen manchas de café, té o tabaco, pero el efecto se queda en la superficie. Usado a menudo y con fuerza, el desgaste del esmalte deja ver más la dentina, que es amarilla, y el resultado a medio plazo puede ser el contrario al que buscabas.

¿Se pueden limpiar los dientes con bicarbonato?

Limpiarlos de forma puntual, sí; sustituir la pasta, no. El bicarbonato no protege frente a la caries como el flúor y no quita el sarro ya formado, que solo se retira en una limpieza en consulta.

¿El bicarbonato sirve para las caries?

No. Puede neutralizar ácidos de forma pasajera, pero no previene la caries como lo hace el flúor ni repara un diente que ya tiene una cavidad. Si notas dolor con el dulce o con el frío, o ves una mancha oscura o un agujero, lo que toca es una revisión.

¿Quieres que lo veamos en la consulta?

Si quieres unos dientes más claros sin arriesgar el esmalte, lo primero es saber si tus manchas son de superficie o del propio diente. En la página de blanqueamiento dental en Zaragoza tienes el detalle del tratamiento, y puedes pedir cita desde la página de contacto en la clínica, en la Plaza San Francisco de Zaragoza.

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Fuentes consultadas