Un cepillo de dientes eléctrico no es imprescindible: un cepillo manual bien usado, dos veces al día durante dos minutos y con pasta con flúor, limpia bien. Aun así, el eléctrico, sobre todo el de cabezal redondo oscilante-rotatorio, retira algo más de placa y pone más fácil hacerlo bien, porque marca el tiempo y muchos modelos avisan si aprietas demasiado. Merece la pena sobre todo si llevas brackets, tienes poca destreza en las manos o te cuesta mantener las encías sanas.
Índice
- Cepillo de dientes eléctrico o manual: cuál limpia mejor
- Tipos de cepillo eléctrico: oscilante-rotatorio y sónico
- Cómo elegir el mejor cepillo de dientes eléctrico
- Cómo cepillarte bien con cualquiera de los dos
- Cepillo de viaje, de bambú, desechable o quirúrgico
- Cepillo de dientes para bebés y niños
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que lo veamos en la consulta?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Cepillo de dientes eléctrico o manual: cuál limpia mejor
Los dos funcionan si se usan bien. El NHS, el servicio público de salud británico, lo resume así: ninguno es mejor que el otro siempre que limpies todas las caras de los dientes y uses pasta con flúor, aunque a algunas personas el eléctrico les resulta más sencillo para limpiar a fondo.
El Consejo General de Dentistas matiza a favor del eléctrico: los de movimiento oscilante-rotatorio eliminan más placa que el manual. La ventaja no tiene nada de mágico. El cabezal hace el movimiento por ti y muchos modelos incluyen ayudas que corrigen los fallos más habituales:
- Temporizador. Es fácil quedarse corto sin darse cuenta. El eléctrico avisa cada 30 segundos para que cambies de zona y al llegar a los dos minutos.
- Sensor de presión. Apretar fuerte no limpia más y puede irritar la encía o desgastar el diente junto a ella. Muchos modelos se iluminan o cambian de ritmo cuando te pasas.
- Menos exigencia para la mano. Solo tienes que guiar el cabezal diente a diente, lo que ayuda a quien tiene artrosis, poca fuerza o alguna dificultad de movimiento.
Si con un cepillo manual mantienes la boca limpia, con las encías sin sangrar y sin sarro acumulado entre revisiones, no tienes por qué cambiar. Si no lo consigues, un cepillo dental eléctrico es una ayuda razonable.
Tipos de cepillo eléctrico: oscilante-rotatorio y sónico
Oscilante-rotatorio
Tiene un cabezal pequeño y redondo que gira a un lado y a otro a gran velocidad y se coloca sobre cada diente, uno a uno. Es el tipo con más respaldo cuando se compara con el cepillo manual. Los más conocidos en este formato son los de Oral-B.
Sónico
Tiene un cabezal alargado, parecido al de un cepillo manual, que vibra a muy alta frecuencia. Se desliza a lo largo de la arcada con las cerdas inclinadas hacia la encía. El cepillo de dientes Philips Sonicare es el ejemplo más conocido. Es una opción válida, sobre todo si prefieres la sensación de un cabezal tradicional.
Los de pilas más básicos
Algunos cepillos de pilas tienen poca potencia y no llevan temporizador ni sensor, así que se parecen más a un cepillo manual que vibra. Si buscas las ventajas de las que hablamos arriba, fíjate en que el modelo las incluya.
Cómo elegir el mejor cepillo de dientes eléctrico
No necesitas el modelo de gama más alta. Esto es lo que de verdad cuenta:
- Cerdas suaves y cabezal pequeño. Llegan mejor a las muelas del fondo y tratan con más cuidado la encía. El Consejo General de Dentistas recomienda cerdas blandas y cabezal pequeño o mediano.
- Sensor de presión. Especialmente útil si tiendes a apretar o si tienes las encías retraídas.
- Temporizador de dos minutos con aviso cada 30 segundos. Te ayuda a repartir el tiempo entre las cuatro zonas de la boca.
- Recambios fáciles de encontrar. El cabezal se cambia igual que un cepillo manual: cada tres meses, o antes si las cerdas se abren.
- Batería y estuche. Si viajas a menudo, una buena autonomía evita que vuelvas al manual en cuanto sales de casa.
Los modos extra o la conexión con el móvil son comodidades. Pueden motivarte, pero por sí solos no mejoran la salud de tus dientes.
Cómo cepillarte bien con cualquiera de los dos
- Pon pasta con flúor en el cabezal. Es la base de la prevención de la caries.
- Inclina el cepillo unos 45 grados hacia la encía. La placa se acumula sobre todo en la unión entre el diente y la encía.
- Divide la boca en cuatro zonas (arriba y abajo, derecha e izquierda) y dedica unos 30 segundos a cada una, por fuera, por dentro y por la cara con la que masticas.
- Con el manual, movimientos cortos y suaves, en pequeños círculos o de la encía hacia el borde del diente. Con el eléctrico, no frotes: apoya el cabezal sin apretar, déjalo unos segundos en cada diente y pasa al siguiente.
- Escupe la pasta sin enjuagarte con agua. Así el flúor sigue actuando sobre los dientes.
- Limpia entre los dientes una vez al día, con cepillos interdentales o con hilo, y limpia también la lengua.
Hazlo al menos dos veces al día, y que una de ellas sea justo antes de dormir.
Cepillo de viaje, de bambú, desechable o quirúrgico
- Cepillo de dientes de viaje. Un manual plegable o un eléctrico con estuche. Lo importante es que no te saltes cepillados fuera de casa.
- Cepillo de dientes de bambú. El mango es de bambú en lugar de plástico; lo que limpia son las cerdas, así que elígelo con cerdas suaves y cabezal pequeño, como cualquier otro.
- Cepillo de dientes desechable. Útil para un viaje, el trabajo o un hotel. Algunos llevan la pasta incorporada; sirven para salir del paso, no como cepillo habitual.
- Cepillo quirúrgico. Tiene cerdas muy finas y suaves. Se suele indicar después de una cirugía de encías o una extracción, o cuando la encía está muy sensible, durante el tiempo que diga tu dentista.
Cepillo de dientes para bebés y niños
El cepillado empieza con el primer diente de leche. Para un bebé se usa un cepillo pequeño, de cerdas muy suaves y con un mango que el adulto pueda sujetar bien, porque es el adulto quien cepilla. Cuando crecen pueden empezar a hacerlo solos, pero conviene que un adulto supervise y repase hasta que tengan soltura, algo que suele llegar bien entrada la etapa escolar.
Los niños también pueden usar un cepillo eléctrico infantil, con cabezal pequeño y menos potencia, si eso les anima a cepillarse. La cantidad de pasta y su concentración de flúor dependen de la edad; en la consulta de odontopediatría te indicamos lo adecuado para tu hijo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar cepillo eléctrico con brackets?
Sí, y a muchas personas les facilita la limpieza. Existen cabezales específicos para ortodoncia. Ve diente a diente, deteniéndote por encima y por debajo de cada bracket, sin apretar, y completa con cepillos interdentales para limpiar bajo el arco. Si llevas ortodoncia con brackets, pregunta en tus revisiones qué cabezal te conviene.
¿Por qué me sangran las encías cuando me cepillo?
La causa más frecuente es la gingivitis, una inflamación de la encía provocada por la placa que se acumula junto al diente. También pueden sangrar si te cepillas con demasiada fuerza o usas mal el hilo, si una prótesis roza, durante el embarazo por los cambios hormonales o si tomas medicamentos anticoagulantes.
No dejes de cepillarte: usa un cepillo suave, limpia con delicadeza la línea de la encía y no te olvides de los espacios entre dientes. Si el sangrado es abundante, persistente o aparece sin motivo aparente, pide cita. Tienes más información en nuestra página de soluciones para el sangrado de encías.
¿Cómo limpiar y desinfectar el cepillo de dientes?
Para el uso diario basta con aclararlo bien bajo el grifo después de cada cepillado, sacudirlo y dejarlo secar al aire en vertical. Evita guardarlo húmedo dentro de un capuchón cerrado y no lo compartas con nadie. Cámbialo (o cambia el cabezal, si es eléctrico) cada tres meses, antes si las cerdas están abiertas y también después de una infección de boca o de garganta, como recomienda el Consejo General de Dentistas.
¿Qué es mejor, hilo dental o cepillo interdental?
Depende del espacio que haya entre tus dientes. Donde el hueco lo permite, el cepillo interdental suele limpiar mejor y es especialmente útil con coronas, puentes o implantes. Donde los dientes están muy juntos y no entra, el hilo dental es la opción. El cepillo interdental debe entrar ajustado pero sin forzar; tu dentista o higienista puede decirte qué medida usar en cada zona.
¿Cuál es el mejor cepillo de dientes eléctrico?
El que vayas a usar dos veces al día, con cerdas suaves, temporizador y sensor de presión. Entre los tipos, el oscilante-rotatorio es el que más respaldo tiene frente al manual, y el sónico es una alternativa cómoda para muchas personas. La técnica pesa tanto como el aparato.
¿Quieres que lo veamos en la consulta?
Si no tienes claro qué cepillo te conviene, o te sangran las encías aunque te cepilles a diario, en una revisión podemos ver dónde se te acumula la placa y ajustar tu rutina. Si ya hay sarro, lo primero será una limpieza bucal profesional. Estamos en la Plaza San Francisco de Zaragoza y puedes pedir cita desde nuestra página de contacto.
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