Hilo dental: cómo usarlo bien y cada cuánto

Mujer limpiando los dientes con hilo dental

El hilo dental se usa una vez al día, mejor por la noche y antes de cepillarte. Corta unos 40 centímetros, enróllalo en los dedos dejando un tramo corto y tenso, deslízalo con suavidad entre dos dientes, rodea cada diente formando una C y muévelo arriba y abajo hasta justo debajo del borde de la encía. Así retiras la placa que el cepillo no alcanza, que es la que más inflama la encía y favorece la caries entre dientes.

Para qué sirve el hilo dental

El cepillo limpia bien las caras de fuera, de dentro y la de masticar, pero entre dos dientes vecinos queda una zona estrecha donde las cerdas apenas entran. Ahí se acumula la placa, esa película de bacterias que se forma cada día, y es un lugar frecuente para la caries y para que la encía se inflame. El NHS, el servicio público de salud británico, señala que pasar el hilo con regularidad puede reducir la enfermedad de las encías, la caries y el mal aliento, porque retira la placa de la línea de la encía.

El hilo no sustituye al cepillo ni el cepillo al hilo: hacen trabajos distintos. Tampoco quita el sarro, que es placa ya endurecida y solo se retira con una limpieza profesional. Lo que hace es impedir que la placa de esos huecos llegue a endurecerse.

Cómo usar el hilo dental paso a paso

  1. Corta un trozo largo. Entre 30 y 45 centímetros. Enrolla la mayor parte en el dedo corazón de una mano y el resto en el de la otra.
  2. Deja un tramo corto y tenso. Unos 3 o 4 centímetros entre pulgares e índices, que son los dedos que guían el hilo.
  3. Introdúcelo con suavidad. Desliza el hilo entre dos dientes con un ligero vaivén, sin dejarlo caer de golpe sobre la encía.
  4. Abraza el diente en forma de C. Curva el hilo contra la cara de uno de los dientes y llévalo un poco por debajo del borde de la encía, hasta notar una resistencia suave.
  5. Muévelo arriba y abajo. Recorre la superficie del diente dos o tres veces, sin serrar la encía, y repite contra el diente vecino del mismo hueco.
  6. Usa un tramo limpio en cada espacio. Desenrolla un poco de hilo de un dedo y recoge el usado en el otro.
  7. No te olvides de la cara de atrás de la última muela de cada lado, que también acumula placa.

MedlinePlus, la web de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, advierte de que pasar el hilo con demasiada fuerza o de forma incorrecta puede lastimar las encías. Al principio cuesta y se tarda más; con la práctica se hace en pocos minutos.

Cada cuánto y en qué momento pasar el hilo

Una vez al día es suficiente para la mayoría de las personas. El Consejo General de Dentistas recomienda hacerlo antes de dormir, y tanto el NHS como MedlinePlus aconsejan pasarlo antes del cepillado. Tiene lógica: primero sueltas la placa y los restos de entre los dientes, y después el cepillo y la pasta con flúor llegan mejor a esas superficies.

Si durante el día se te queda algo atrapado, puedes pasar el hilo en ese momento sin esperar a la noche. Lo que no conviene es usar objetos que no están pensados para ello, como uñas, horquillas o palillos de madera.

Tipos de hilo y seda dental

En España se llama seda dental a casi cualquier hilo, pero en la farmacia encontrarás varias versiones:

  • Hilo encerado. Lleva una capa fina de cera que lo hace deslizar mejor. Es útil si tus dientes están muy juntos o si el hilo se te deshilacha.
  • Hilo sin encerar. Más fino. Hay quien lo prefiere porque nota mejor cuándo el diente queda limpio.
  • Cinta dental. Más ancha y plana, resulta menos áspera sobre la encía y cubre más superficie. Suele ir bien cuando los espacios son algo más abiertos.
  • Hilo dental con flúor o con sabor. Pueden hacer el hábito más agradable; lo que de verdad protege sigue siendo la técnica y la pasta con flúor del cepillado.
  • Hilo con extremo rígido. Tiene una punta dura para pasarlo por debajo de alambres y puentes, una zona esponjosa y un tramo de hilo normal. Está pensado para ortodoncia, retenedores fijos y puentes.
  • Arcos o portahilos. Un mango de plástico con un tramo de hilo ya tensado. Ayudan a quien tiene poca destreza y a los padres cuando pasan el hilo a sus hijos.

El hilo dental infantil suele venir en arcos pequeños de colores. En los niños se empieza a usar cuando hay dientes que se tocan entre sí, y al principio lo pasa un adulto.

Hilo dental con brackets, retenedores fijos y puentes

Hilo dental para brackets

El arco de alambre impide bajar el hilo desde arriba, así que hay que pasarlo por debajo. Usa un enhebrador (una especie de aguja de plástico flexible) o un hilo con extremo rígido: introdúcelo por debajo del arco junto al hueco, tira hasta que quede un tramo a cada lado y limpia los dos dientes como siempre, en forma de C. Después sácalo hacia un lado y pasa al siguiente espacio. Lleva más tiempo que sin aparato, y por eso muchas personas lo combinan con cepillos interdentales pequeños que entran bajo el arco. Si estás en tratamiento de ortodoncia con brackets, en las revisiones te podemos enseñar el método que mejor encaja con tu aparato.

Hilo dental para retenedores fijos

El retenedor fijo es el alambre fino pegado por detrás de los dientes, normalmente los de abajo, que mantiene el resultado de la ortodoncia. Como está unido a todos ellos, el hilo tampoco puede bajar desde arriba: pásalo con enhebrador o con hilo de extremo rígido por debajo del alambre, en cada espacio, y limpia ambos lados. Es una zona donde el sarro se acumula con facilidad, así que merece la pena no saltársela. Tienes más detalles en nuestra página sobre retención fija y removible.

Hilo dental para puentes

Bajo el diente que «cuelga» del puente no hay un espacio entre dientes, sino una superficie que descansa sobre la encía. Para limpiarla, pasa el hilo con enhebrador por un extremo, deslízalo por debajo del puente de un lado a otro y repásalo contra los dientes que lo sujetan.

Hilo dental o cepillo interdental: cuál elegir

Depende sobre todo del tamaño de los espacios entre tus dientes:

  • Si los huecos son amplios, por ejemplo con la encía algo retraída o alrededor de coronas, puentes o implantes, el cepillo interdental suele limpiar mejor. El Consejo General de Dentistas lo considera más eficaz que el hilo cuando cabe.
  • Si los dientes están muy juntos y el cepillo no entra sin forzar, el hilo es la herramienta adecuada.
  • Muchas bocas necesitan las dos cosas: cepillo interdental en unas zonas e hilo en otras.

El cepillo interdental debe entrar ajustado pero sin forzar, y conviene que te indiquen la medida en la consulta. Los palillos de madera no son buena alternativa: el NHS los desaconseja porque pueden dañar la encía.

Preguntas frecuentes

¿Por qué sangran las encías con el hilo dental?

Casi siempre porque la encía de esa zona está inflamada por la placa acumulada, lo que se conoce como gingivitis. Cuando empiezas a pasar el hilo es frecuente que sangre un poco; si mantienes el hábito con suavidad, la inflamación suele ir a menos. También sangra si el hilo baja de golpe y golpea la encía.

Si con el uso diario el sangrado no va a menos, o sangras mucho, pide una revisión: puede haber sarro bajo la encía o un problema periodontal. Te lo contamos con más detalle en nuestra página sobre soluciones para el sangrado de encías.

¿Cómo limpiar los dientes sin hilo dental?

Las alternativas son los cepillos interdentales, que en espacios amplios limpian incluso mejor, y los arcos con hilo, que siguen siendo hilo pero se manejan con más facilidad. El irrigador bucal puede ayudar como complemento, sobre todo con brackets o implantes, pero no sustituye a la limpieza interdental. Si no te apañas con ninguno, coméntalo en la consulta y buscamos la opción que encaja con tu boca.

¿El uso de hilo dental puede romper la unión del composite?

Un empaste o una carilla de composite bien adheridos no se despegan por pasar el hilo con una técnica suave. Si el hilo se engancha o se deshilacha siempre en el mismo punto, puede haber un borde irregular, un empaste con un escalón o una caries entre los dientes, y conviene revisarlo. Mientras tanto, si se queda trabado, no tires hacia arriba: suelta un extremo y sácalo de lado.

¿Puede el uso de hilo dental arreglar una sonrisa gingival?

No. La sonrisa gingival, cuando al sonreír se ve mucha encía, depende sobre todo de la forma de los dientes, de la encía, del hueso y del labio. Lo que sí consigue una buena higiene es bajar la inflamación si la encía está hinchada por la placa, y eso a veces mejora algo el aspecto. Para la sonrisa gingival en sí existen tratamientos específicos, que explicamos en nuestra página sobre la sonrisa gingival, sus causas y su tratamiento.

¿El hilo dental quita el sarro?

No. El sarro está endurecido y pegado al diente, y solo se retira con una limpieza profesional. El hilo evita que la placa de entre los dientes llegue a convertirse en sarro.

¿Quieres que lo veamos en la consulta?

Si te sangran las encías, si el hilo se te engancha siempre en el mismo sitio o si llevas brackets o un retenedor y no sabes cómo limpiarlo, en una revisión te enseñamos la técnica en tu propia boca. Si hay sarro acumulado, lo primero será una limpieza bucal profesional. Estamos en la Plaza San Francisco de Zaragoza y puedes pedir cita desde nuestra página de contacto.

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Fuentes consultadas