La mejor pasta de dientes para casi todo el mundo es una con flúor en la concentración adecuada a la edad: 1.450 ppm en adultos y niños mayores de 6 años, y 1.000 ppm en los más pequeños. A partir de ahí se elige según lo que necesite tu boca, ya sea sensibilidad, encías que sangran, manchas o caries frecuentes. El sabor, el color o la marca importan mucho menos.
Índice
- Qué tiene que llevar una buena pasta de dientes
- Flúor en la pasta de dientes: cuánto según la edad
- ¿Es malo el flúor? Lo que hay que saber de las pastas sin flúor
- Pasta de dientes blanqueadora: qué puede hacer y qué no
- Pasta para dientes sensibles
- Pasta para las encías y la gingivitis
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que lo veamos en la consulta?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Qué tiene que llevar una buena pasta de dientes
El ingrediente que marca la diferencia es el flúor. La Sociedad Española de Odontopediatría lo define como una herramienta segura y eficaz para reducir la caries y para revertir las primeras desmineralizaciones del esmalte, es decir, las zonas que empiezan a debilitarse antes de que se forme un agujero. También señala que solo las pastas con 1.000 ppm de flúor o más han demostrado reducir la caries.
Para comprobarlo, mira el tubo o la caja. La concentración aparece en ppm (partes por millón) y el flúor suele figurar como fluoruro sódico, monofluorofosfato sódico, fluoruro de estaño o fluoruro de amina. Cualquiera de ellos sirve; lo importante es la cantidad.
Lo demás son complementos que pueden ayudarte según tu caso: desensibilizantes, ingredientes para las encías o agentes para retirar manchas. Ninguno compensa que a la pasta le falte flúor.
Flúor en la pasta de dientes: cuánto según la edad
Estas son las pautas de la Sociedad Española de Odontopediatría para el uso diario:
| Edad | Flúor de la pasta | Cantidad en el cepillo |
|---|---|---|
| Desde el primer diente hasta los 3 años | 1.000 ppm | Un grano de arroz o una mancha |
| De 3 a 6 años | 1.000 ppm | Un guisante o la anchura del cabezal |
| Más de 6 años y adultos | 1.450 ppm | Un guisante o la anchura del cabezal |
Unas cuantas pautas más que marcan la diferencia:
- Escupe sin enjuagar. Después de cepillarte, expulsa los restos de pasta pero no te aclares con agua ni con otros líquidos, para que el flúor siga actuando.
- El cepillado de la noche es el más importante. Al menos dos veces al día, unos dos minutos cada vez.
- En los niños, un adulto supervisa hasta que tengan la habilidad suficiente, que según la sociedad de odontopediatría llega hacia los 8 años. Y no se les debe dejar comer ni chupar pasta del tubo.
- Las concentraciones más altas son con indicación. Existen pastas con más flúor que se usan solo cuando el dentista las indica, por ejemplo en personas con caries frecuentes.
En los niños, la concentración puede ajustarse a su riesgo de caries. En la consulta de odontopediatría revisamos cada caso y te decimos qué pasta y qué cantidad usar.
¿Es malo el flúor? Lo que hay que saber de las pastas sin flúor
En las cantidades recomendadas, no. La preocupación más habitual es la fluorosis, unas manchas blanquecinas que aparecen cuando un niño pequeño ingiere demasiado flúor mientras se forman sus dientes. La Sociedad Española de Odontopediatría aclara que ese riesgo aparece si el niño se come la pasta directamente del tubo, y por eso insiste en las cantidades pequeñas y en vigilarlo. Tienes más información en nuestra página sobre la fluorosis dental.
Las pastas de dientes sin flúor existen y algunas se venden como naturales o sin disruptores endocrinos. Son reclamos de etiqueta que no dicen nada sobre la protección frente a la caries. Lo que sí sabemos es que, sin flúor o con menos de 1.000 ppm, no se ha demostrado una prevención adecuada.
Las pastas de dientes con hidroxiapatita usan un mineral parecido al del esmalte como alternativa. Tienen menos recorrido que el flúor, y las recomendaciones de las sociedades científicas para prevenir la caries se siguen basando en este último. Si te interesa usarla, coméntalo con tu dentista, sobre todo si tienes caries a menudo.
Pasta de dientes blanqueadora: qué puede hacer y qué no
Es la duda más frecuente, así que conviene separar lo que hay en la estantería:
- Pastas con abrasivos o enzimas. Pulen la superficie y retiran manchas externas de café, té, vino o tabaco. Pueden devolverte el tono que tenías, pero no aclaran el color propio del diente.
- Pastas con peróxido. En la Unión Europea, un producto de venta libre puede llevar como máximo un 0,1 % de peróxido de hidrógeno, presente o liberado, también cuando se presenta como peróxido de carbamida. El Consejo General de Dentistas recuerda que a esa concentración el efecto es escaso y a veces ni se nota. Por encima de ese límite, la normativa reserva estos productos a los dentistas, que deben hacer o supervisar la primera aplicación, y prohíbe su uso en menores de 18 años.
- Pastas con PAP. Algunas fórmulas sin peróxido llevan ácido ftalimidoperoxicaproico (PAP). Sí blanquea químicamente, pero actúa en la superficie del esmalte, aclara menos que el peróxido y su respaldo clínico es todavía escaso.
- Pastas de color violeta. El pigmento morado contrarresta el tono amarillo de forma óptica mientras está sobre el diente. El efecto se ve al momento y se pierde en poco tiempo.
El color de fondo del diente está en la dentina, la capa que queda bajo el esmalte. Para cambiarlo hace falta un blanqueamiento dental con peróxido, planificado y supervisado por un dentista después de revisar la boca. El Consejo advierte además de que aplicar estos productos en casa sin control puede inflamar las encías, desgastar el esmalte y provocar sensibilidad.
Pasta para dientes sensibles
La sensibilidad es ese pinchazo breve con el frío, el calor o lo dulce. El Consejo General de Dentistas la describe como una señal de aviso de un problema de fondo, como la pérdida de esmalte o la retracción de las encías, y entre sus causas cita el cepillado agresivo, el bruxismo, las bebidas ácidas con gas y la enfermedad periodontal.
- Busca activos desensibilizantes. Los más habituales son los compuestos de potasio y algunos fluoruros, como el de estaño.
- Úsala a diario y con constancia. Su efecto depende del uso continuado, no de una aplicación aislada.
- Evita las blanqueadoras y las muy abrasivas mientras tengas molestias: el blanqueamiento puede empeorar la sensibilidad.
- Cepíllate con cerdas suaves y sin apretar, y deja pasar entre 20 y 30 minutos después de tomar algo ácido antes de cepillarte.
Según el Consejo, estas pastas mejoran la sensibilidad leve o moderada, pero no la severa, y conviene usarlas con indicación del dentista. Si la molestia es intensa, dura o se concentra en un solo diente, puede haber una caries, una fisura o una encía retraída que hay que tratar.
Pasta para las encías y la gingivitis
Si te sangran las encías al cepillarte, lo más probable es que haya placa acumulada junto a ellas. Algunas pastas incluyen ingredientes antibacterianos, como el fluoruro de estaño, que ayudan a controlarla, pero ninguna pasta sustituye a un buen cepillado y a la limpieza entre dientes. Las pastas con clorhexidina son para periodos concretos indicados por el dentista, porque con el uso continuado pueden oscurecer los dientes.
Si el sangrado no cede, pide una revisión: puede haber sarro bajo la encía que solo se retira en consulta. Te lo explicamos en nuestra página sobre soluciones para el sangrado de encías.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve la pasta de dientes?
Ayuda a despegar la placa durante el cepillado y, sobre todo, deja flúor sobre los dientes, que refuerza el esmalte y frena las primeras fases de la caries. Por eso es importante escupirla sin enjuagarte después.
¿Qué pasta de dientes blanquea más?
Ninguna pasta de venta libre consigue el cambio de color de un blanqueamiento con peróxido supervisado por el dentista. Entre ellas, las abrasivas quitan manchas externas, las de PAP blanquean algo en la superficie del esmalte y las violetas dan un efecto óptico pasajero. Si lo que quieres es aclarar el color de fondo del diente, el camino es un blanqueamiento en la consulta.
¿Es malo usar pasta de dientes blanqueadora?
Usada como indica el fabricante, no suele dar problemas en una boca sana. El riesgo está en las muy abrasivas y en los productos de carbón activado: el Consejo General de Dentistas advierte de que el carbón desgasta el esmalte y puede dañar la encía, y que el blanco que parece verse al aclarar no es un blanqueamiento real. Si tienes sensibilidad o encías retraídas, mejor evítalas.
¿Qué pasta de dientes no tiene flúor?
Las que lo indican en la etiqueta, muchas de ellas vendidas como naturales. Antes de elegir una, ten en cuenta que no se ha demostrado que protejan frente a la caries como las que llevan flúor. Si tienes un motivo para evitarlo, háblalo con tu dentista para buscar otra forma de protección.
¿Cómo hacer pasta de dientes casera?
No te lo recomendamos. Las recetas caseras con bicarbonato, carbón, arcilla o aceites no llevan flúor, y varias de ellas raspan el esmalte. Para una boca sana, una pasta con flúor de cualquier marca es más segura y protege más.
¿Quieres que lo veamos en la consulta?
Si no sabes qué pasta te conviene, si tienes sensibilidad o manchas que no se van con el cepillado, en una revisión vemos la causa y te recomendamos qué usar. Las manchas externas suelen salir con una limpieza bucal profesional, y para los niños tienes nuestra consulta de odontopediatría. Estamos en la Plaza San Francisco de Zaragoza y puedes pedir cita desde nuestra página de contacto.
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Fuentes consultadas
- Sociedad Española de Odontopediatría: uso de compuestos fluorados
- Consejo General de Dentistas de España: sensibilidad dental
- Consejo General de Dentistas de España: blanqueamientos sin control profesional





