Una pasta de dientes blanqueadora sirve sobre todo para quitar las manchas que se pegan a la superficie del diente (café, té, vino tinto, tabaco) y devolverle el tono que ya tenía. Lo que no hace es cambiar el color de fondo del diente. Por ley, las que se venden libremente llevan como máximo un 0,1 % de peróxido de hidrógeno, así que su efecto es suave. Si buscas un cambio de color de verdad, eso es un blanqueamiento supervisado por un dentista.
Índice
- Qué hace una pasta de dientes blanqueadora y qué no puede hacer
- ¿Funciona? Lo que puedes esperar de verdad
- Blanqueador dental en casa: lo que dice la ley
- ¿Es malo usar pasta de dientes blanqueadora?
- Cómo elegir la mejor pasta de dientes blanqueadora para ti
- Cuándo merece la pena un blanqueamiento con dentista
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que lo veamos en la consulta?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Qué hace una pasta de dientes blanqueadora y qué no puede hacer
Para entender lo que puedes esperar de ella conviene saber de dónde sale el color del diente. Por fuera está el esmalte, una capa dura y bastante translúcida. Debajo está la dentina, más amarillenta, que es la que da casi todo el color que ves. Cuanto más fino o más transparente es el esmalte, más se nota ese tono de fondo.
Las manchas se dividen en dos grandes grupos:
- Manchas de superficie (extrínsecas). Las dejan el café, el té, el vino tinto, algunas bebidas con hierro, el tabaco o una higiene que deja placa y sarro. Se quedan pegadas al esmalte.
- Manchas de dentro (intrínsecas). Están en la estructura del diente: el oscurecimiento propio de la edad, un diente que se oscurece tras un golpe o un problema del nervio, algunos antibióticos tomados en la infancia o el exceso de flúor mientras se formaban los dientes (la fluorosis dental).
Una pasta blanqueadora trabaja sobre el primer grupo. Sobre el segundo, su efecto es pequeño o nulo. Si no tienes claro de qué tipo son las tuyas, en nuestra guía sobre manchas en los dientes, causas y tratamiento tienes los casos más habituales.
Cómo actúan por dentro del tubo
Bajo el mismo nombre de «blanqueadora» se venden pastas que funcionan de formas muy distintas. Mirar la composición te dice qué puedes esperar:
- Abrasivos suaves. Partículas (la sílice es la más habitual) que pulen el esmalte y arrastran la película teñida. Es el mecanismo más común y el que más se nota cuando hay manchas de café o tabaco.
- Ingredientes que despegan el pigmento. Algunas fórmulas añaden compuestos que ayudan a que la mancha se desprenda o se fije menos. Su papel es de apoyo.
- Peróxido en dosis baja. Hasta el 0,1 % de peróxido de hidrógeno, que es el máximo permitido en un producto de venta libre. A esa concentración su capacidad para aclarar el diente por dentro es muy limitada.
- PAP (ácido ftalimidoperoxicaproico). Es un oxidante distinto del peróxido de hidrógeno y sí blanquea químicamente, pero actúa sobre todo en la superficie del esmalte y tiene bastante menos investigación detrás.
- Pigmento violeta o azulado. Es un efecto óptico: el violeta contrarresta el tono amarillo mientras está sobre el diente. Se nota nada más cepillarte y desaparece al comer, beber y con la propia saliva.
¿Funciona? Lo que puedes esperar de verdad
Si tus dientes han ido cogiendo manchas de superficie, una buena pasta blanqueadora y un cepillado correcto pueden devolverles su tono original. El cambio, cuando lo hay, es gradual. Si tus dientes son amarillentos de por sí o la mancha es interna, el resultado será discreto por mucho que la uses.
Hay tres situaciones en las que no vas a notar nada:
- Coronas, empastes y carillas. Ningún producto blanqueador cambia el color de estos materiales: solo actúa sobre el diente natural. Si blanqueas tus dientes y tienes una funda delante, puede quedarse más oscura que el resto.
- Manchas grises o en bandas. Las que dejan algunos antibióticos en la infancia necesitan otro tipo de tratamiento.
- Un diente que se ha oscurecido solo. Suele indicar un problema en el nervio y merece una revisión antes de pensar en el color.
Las pastas blanqueadoras son, en el fondo, mantenimiento. Son útiles para conservar el resultado de una limpieza o de un blanqueamiento, no para sustituirlos.
Blanqueador dental en casa: lo que dice la ley
En Europa los blanqueadores dentales con peróxido se rigen por el reglamento de cosméticos, que fija límites según la cantidad de peróxido de hidrógeno que el producto contiene o libera. Esto incluye el peróxido de carbamida, que al usarse libera peróxido de hidrógeno: llamarlo de otra forma no lo saca del límite.
- Hasta el 0,1 %. Se puede vender libremente al consumidor. Aquí están las pastas, colutorios y la mayoría de productos de supermercado o farmacia.
- Por encima del 0,1 % y hasta el 6 %. Solo se venden a dentistas. El primer uso de cada tratamiento lo hace el dentista o se hace bajo su supervisión directa, y está prohibido en menores de 18 años.
- Por encima del 6 %. En España deja de ser un cosmético y necesita una autorización específica de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
El Consejo General de Dentistas ha denunciado ante esa agencia la venta al público de kits con concentraciones muy superiores a las permitidas, precisamente por el riesgo de aplicarlos sin que un dentista revise antes la boca. Si un producto online promete varios tonos en pocos días, mira la etiqueta: o lleva algo que no debería venderse así, o la promesa es exagerada.
Si eres menor de 18 años, quédate en los productos de venta libre y consulta con tu dentista. Tampoco se aconseja blanquear durante el embarazo o la lactancia.
¿Es malo usar pasta de dientes blanqueadora?
En una boca sana, usar una pasta blanqueadora de las que se venden en farmacia no suele dar problemas. Los inconvenientes aparecen por la combinación de tres cosas:
- Una pasta muy abrasiva. Pulir quita manchas, pero pulir de más desgasta.
- Un cepillado con mucha fuerza o un cepillo duro. Multiplica el efecto del abrasivo.
- Encías retraídas. La raíz del diente no tiene esmalte y se desgasta con más facilidad, lo que suele traducirse en sensibilidad al frío.
Si al usarla notas pinchazos con el frío o lo dulce, déjala unos días, pasa a una pasta para dientes sensibles y coméntalo en tu próxima revisión. Y si tienes caries o las encías te sangran, una blanqueadora no lo va a arreglar: primero hay que tratar eso.
Mención aparte merecen los polvos de carbón activado y el bicarbonato usados a diario. No hay respaldo sólido de que aclaren el diente y, al ser abrasivos, pueden rayar o desgastar el esmalte con el uso repetido.
Cómo elegir la mejor pasta de dientes blanqueadora para ti
No existe una marca que sea la mejor para todo el mundo. Lo que sí hay son criterios que te ayudan a elegir bien:
- Que lleve flúor. Una pasta de dientes con flúor es lo que protege frente a la caries, y una blanqueadora no debería ser la excepción. En el envase aparece como fluoruro, con su concentración en ppm.
- Que sepas qué activo usa. Abrasivos, peróxido al 0,1 %, PAP o pigmento violeta: cada uno da un resultado distinto y durante un tiempo distinto.
- Que no te dé sensibilidad. Si la notas, alterna con una pasta para dientes sensibles o cámbiala.
- Que no prometa lo imposible. «Varios tonos en una semana» no casa con lo que permite la ley en venta libre.
- Que tus encías estén sanas. Si sangran al cepillarte, la prioridad no es el color. Te lo explicamos en soluciones para el sangrado de encías.
¿Y la pasta de dientes sin flúor o casera?
El flúor es el ingrediente con más respaldo para prevenir la caries, por eso las autoridades sanitarias recomiendan cepillarse con pasta con fluoruro dos veces al día. Existen pastas sin flúor y lo indican en el envase, pero dejarlo sin una indicación de tu dentista te quita protección. El problema del flúor es su exceso tragado durante la infancia, que puede manchar los dientes; por eso en niños se controla la cantidad de pasta, no se elimina.
Con la pasta de dientes natural o casera pasa algo parecido: las recetas con bicarbonato, aceite de coco o carbón no llevan flúor y algunas son abrasivas. Como experimento puntual no pasa nada, pero no la uses como sustituta de tu pasta habitual.
Cuándo merece la pena un blanqueamiento con dentista
La diferencia de fondo es de mecanismo. El color vive en la dentina, debajo del esmalte. El peróxido a las concentraciones que solo puede manejar un dentista llega hasta ella y la aclara. Las pastas, incluidas las de PAP, trabajan sobre todo en la superficie. Por eso ninguna pasta de venta libre consigue el cambio de color de un blanqueamiento bien indicado.
Antes de blanquear conviene una revisión y, muchas veces, una limpieza bucal profesional: el sarro y las manchas superficiales se van con ella, y a veces con eso basta para quedarte a gusto. Si después quieres ir más allá, en la página de blanqueamiento dental en Zaragoza te contamos cómo lo hacemos y puedes consultar el precio. También puedes comparar opciones en nuestro artículo sobre tipos de blanqueamiento dental.
El blanqueamiento no es permanente. Ahí es donde la pasta blanqueadora encuentra su sitio: ayuda a mantener el resultado junto con la limpieza periódica y un poco de cuidado con el café, el té y el tabaco.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor pasta de dientes blanqueadora?
La que lleva flúor, no te da sensibilidad y tiene un activo acorde con lo que buscas. Si tus manchas son de café o tabaco, una pasta con abrasivos suaves suele bastar. Si lo que quieres es un cambio de color de fondo, ninguna pasta te lo va a dar y lo sensato es valorarlo en consulta.
¿Qué pasta de dientes blanquea más?
Las que llevan peróxido al 0,1 % o PAP tienen algo de acción química, a diferencia de las que solo pulen o tiñen de violeta. Aun así, todas se mueven en un margen pequeño, porque la ley limita lo que se puede vender sin dentista. Desconfía de cualquier producto que prometa resultados de clínica.
¿Cuál es la mejor pasta de dientes para las encías?
Si tus encías sangran o están rojas, la causa casi siempre es la placa acumulada en el borde de la encía. Las pastas con ingredientes antiplaca, como el fluoruro de estaño, pueden ayudar, pero lo que de verdad cambia las cosas es un buen cepillado, limpiar entre los dientes cada día y quitar el sarro en consulta. Si el sangrado sigue tras un par de semanas cuidándote bien, toca revisión de encías.
¿Cuál es la mejor pasta de dientes para dientes sensibles?
Las formuladas para sensibilidad llevan ingredientes como el nitrato potásico o el fluoruro de estaño, que calman el nervio o sellan los poros de la dentina expuesta. Su efecto se nota con el uso constante, no el primer día. Si la sensibilidad no mejora, puede haber una caries, una grieta o una encía retraída que hay que revisar.
¿Cómo funciona el blanqueador dental?
Depende del producto. Los blanqueadores con peróxido liberan oxígeno activo que rompe las moléculas de pigmento dentro del diente. Los de PAP oxidan sobre todo en la superficie. Los pigmentos violeta solo compensan visualmente el amarillo. Y los abrasivos se limitan a pulir lo que está pegado por fuera.
¿Quieres que lo veamos en la consulta?
Si no sabes si tus manchas son de superficie o de dentro, o si te compensa blanquear, lo más sencillo es mirarlo en una revisión. En la página de blanqueamiento dental tienes el detalle del tratamiento, y desde contacto puedes pedir cita en la clínica, en la Plaza San Francisco de Zaragoza.
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