Fístula dental: el granito de pus en la encía, por qué sale y cómo se cura

Fístula dental: el dentista explora con espejo y sonda la boca abierta de una paciente en el sillón

Una fístula dental es un pequeño conducto por el que sale a la encía el pus de una infección crónica, casi siempre en la punta de la raíz de un diente cuyo nervio ha muerto. Por eso la ves como un granito de pus en la encía que a veces no duele y que aparece y desaparece. No se cura sola: se cierra cuando el dentista elimina el foco de la infección, que en la mayoría de los casos se trata con una endodoncia.

Qué es una fístula dental

Cuando las bacterias llegan al interior de un diente, a través de una caries profunda, una grieta o un golpe, infectan la pulpa (el tejido con nervios y vasos sanguíneos que hay dentro). Con el tiempo la pulpa muere y la infección sale por la punta de la raíz hacia el hueso que la rodea. Allí se forma una pequeña bolsa de pus: el absceso.

Ese pus tiene que ir a alguna parte. Si la presión sube deprisa, aparece la hinchazón dolorosa que todo el mundo conoce como flemón dental. Si la infección avanza despacio, el pus se abre camino a través del hueso y de la encía hasta encontrar una salida, y ese túnel es la fístula. Lo que ves en la boca es solo su salida: un bultito amarillento o blanquecino, del tamaño de una cabeza de alfiler o de una lenteja, a la altura de la raíz del diente enfermo. Hay quien lo describe como un grano de pus en la encía o como una ampolla.

Por qué sale pus en la encía: las causas más habituales

Tener la encía con pus no es normal en ningún caso. Casi siempre hay detrás una de estas causas:

  • Un diente con el nervio muerto. Es la causa más frecuente de la fístula dental en la encía. Una caries profunda que nadie trató, un empaste muy grande o un golpe antiguo, a veces de hace años, acaban con la pulpa, y la infección se instala en la punta de la raíz sin hacer mucho ruido.
  • Una endodoncia que no ha curado del todo. Un diente ya endodonciado puede volver a infectarse si quedan bacterias en conductos muy finos o curvos, o si se filtra saliva por un empaste o una corona en mal estado. Es la típica fístula en una muela que «ya estaba matada».
  • Una fisura o fractura de la raíz. Por la grieta entran bacterias, y la encía de alrededor puede acabar supurando aunque el diente parezca entero.
  • Una enfermedad de las encías avanzada. En la periodontitis, lo que se conoce como piorrea, la encía se despega del diente y forma bolsas donde se acumulan bacterias. Si una se infecta y supura, aparece un absceso periodontal, que se parece a una fístula pero nace en la encía, no en el nervio.
  • Una muela del juicio a medio salir. La encía que la cubre en parte atrapa restos de comida, se inflama y puede soltar pus.

Síntomas: pus en la encía sin dolor y una fístula que aparece y desaparece

Lo que más despista de una fístula es que muchas veces no duele. Buena parte del dolor de una infección dental viene de la presión del pus acumulado, y la fístula funciona como una válvula de escape: mientras drena, la presión no sube y el diente puede pasar semanas o meses sin dar guerra. De ahí que tanta gente se encuentre con pus en la encía sin dolor y no le dé importancia.

  • Un bulto de pus en la encía que crece, se vacía (a veces solo) y vuelve a formarse días o semanas después en el mismo sitio.
  • Mal sabor de boca, salado o amargo, cuando el granito se vacía, y a veces mal aliento.
  • Molestia al morder o sensación de que el diente está «más alto», sobre todo cuando la fístula se cierra una temporada.
  • Un diente más oscuro que los de al lado, señal frecuente de que su nervio ha muerto.

Una fístula dental que aparece y desaparece no se está curando. Cuando se cierra, el pus sigue formándose dentro; solo ha dejado de salir durante un tiempo. Por eso, cuando el agujero se tapa, a veces vuelven el dolor y la hinchazón.

¿Puede ser grave?

Una fístula que drena no suele ser una urgencia inmediata, pero sí es una infección activa que conviene tratar pronto: sin tratamiento puede extenderse al hueso de la mandíbula y a los tejidos de la cara y del cuello, y el diente acaba perdiéndose. Ve a urgencias del hospital o llama al 112 si notas:

  • Hinchazón de la cara o del cuello que crece, o un ojo hinchado.
  • Dificultad para tragar, hablar, respirar o abrir la boca.
  • Fiebre o la sensación de estar enfermo.

Fístula, flemón y absceso: en qué se diferencian

Son tres caras de la misma infección. El absceso es la bolsa de pus que se forma en la punta de la raíz o en una bolsa de la encía. El flemón es la fase aguda, con la inflamación extendida, hinchazón visible y dolor intenso. La fístula es el canal por el que ese absceso se vacía hacia la encía o, más raramente, hacia la piel de la cara. Cuando el dentista habla de un absceso dental con fístula se refiere a un absceso crónico que ha encontrado salida. Un mismo diente puede pasar de una fase a otra: un flemón que se calma y deja una fístula, o una fístula que se tapa y acaba en flemón.

Cómo se cura una fístula dental

La fístula es la consecuencia, no el problema. Si solo se trata el granito (vaciándolo, cortándolo o con una pomada), volverá a salir, porque el foco sigue dentro. Curarla consiste en encontrar el diente de origen y limpiar la infección.

Cómo encuentra el dentista el diente que la provoca

La fístula no siempre sale justo encima del diente enfermo, porque el pus sigue el camino más fácil a través del hueso. Por eso el dentista explora la zona, comprueba cómo responde cada diente al frío y a los golpecitos y hace una radiografía. A menudo introduce antes una punta fina y flexible por la fístula, para ver en la imagen hasta qué raíz llega el trayecto.

Los tratamientos posibles

  • Endodoncia. Es el tratamiento habitual cuando la fístula viene de un diente con el nervio muerto: se limpian y desinfectan los conductos de la raíz y se sellan. Con el foco eliminado, lo normal es que la fístula se vaya cerrando por sí sola en las semanas siguientes.
  • Repetir la endodoncia. Si el diente ya estaba endodonciado, se retira el relleno antiguo, se vuelven a limpiar y sellar los conductos y se coloca una restauración bien ajustada.
  • Cirugía periapical o apicectomía. Cuando la infección persiste en la punta de la raíz a pesar de la endodoncia, se accede a ella a través de la encía, se recorta el extremo de la raíz, se retira el tejido inflamado y se sella el conducto desde abajo, para conservar el diente.
  • Extracción. Si el diente está fracturado o tan destruido que no se puede salvar, se extrae y se limpia el hueco.
  • Tratamiento de las encías. Si el pus viene de una bolsa periodontal, se drena, se limpia en profundidad bajo la encía y se trata la periodontitis que la ha causado.

¿Y los antibióticos?

Un antibiótico puede ser necesario cuando la infección se extiende o hay fiebre, y siempre debe recetarlo un profesional. Lo que no hace es curar una fístula: dentro de un diente muerto ya no circula la sangre, y con ella tampoco llega el antibiótico, así que el foco sigue ahí y el granito vuelve al terminar la caja. Tomarlos por tu cuenta solo retrasa el tratamiento que sí funciona.

Qué hacer mientras llegas al dentista

  • No lo revientes ni lo pinches. Apretar con los dedos o con una aguja hace una herida, puede empujar las bacterias hacia otros tejidos y no resuelve nada.
  • Mantén la higiene y cepilla la zona con suavidad, con un cepillo de filamentos suaves.
  • Enjuágate con agua tibia y sal si notas mal sabor: alivia, aunque no cura la infección.
  • Para la molestia, un analgésico de venta libre como el paracetamol o el ibuprofeno, siguiendo el prospecto.
  • Nada de calor en la cara ni de aspirina sobre la encía. El calor puede favorecer la hinchazón, y la aspirina aplicada directamente quema la mucosa.

Y pide cita aunque no duela: una fístula sin dolor es la infección dental más fácil de olvidar, y mientras tanto sigue dañando el hueso que rodea la raíz.

Preguntas frecuentes

¿Por qué me sale pus en la encía?

Porque debajo hay una infección que busca salida. Lo más habitual es que venga de un diente cuyo nervio ha muerto y que drene por la encía a través de una fístula; otras veces sale de una bolsa de la encía en una periodontitis o de la encía que rodea una muela del juicio. En cualquier caso es una infección y necesita que la vea un dentista.

¿Por qué salen bolitas de pus en la encía?

Una bolita que sale siempre en el mismo sitio, se vacía y vuelve a aparecer es la imagen típica de una fístula: el pus se acumula, rompe la fina capa de encía, sale y la herida se cierra hasta la siguiente vez. Si las encías con pus aparecen junto a varios dientes, o el pus sale del borde de la encía al apretarla, hay que pensar más bien en una enfermedad de las encías.

¿Por qué me sale una ampolla en la encía?

No toda ampolla en la encía es una fístula. Si tiene un punto amarillento, está a la altura de la raíz de un diente y suelta pus o deja mal sabor, lo más probable es que sí lo sea. Si es una herida blanquecina con el borde rojo que escuece al comer, suele ser una llaga o afta, y si aparece después de comer algo muy caliente puede ser una quemadura. En el artículo sobre las llagas en la boca y sus causas te contamos cómo distinguirlas.

¿Cómo curar una ampolla en la encía?

Depende de lo que sea. Si es una fístula, la única forma de curarla es tratar el diente del que sale el pus, y entonces se cierra sola; las pomadas, los enjuagues o reventarla no la curan. Si es una llaga, suele curarse sola, y mientras tanto ayuda evitar las comidas ácidas o picantes. Si no sabes cuál de las dos tienes, el dentista lo distingue con una exploración rápida.

¿Por qué sale pus de los dientes?

El pus no sale del diente en sí, sino de su alrededor: por una fístula cuando la infección está en la punta de la raíz, o por el borde de la encía cuando hay una bolsa periodontal infectada. A veces también asoma por una caries muy abierta o un empaste roto. Sea cual sea el camino, indica una infección activa que no va a desaparecer con el cepillado ni con enjuagues.

¿Quieres que veamos esa fístula en la consulta?

Si tienes un granito de pus en la encía, aunque no te duela, lo sensato es localizar pronto el diente de origen y tratarlo; en la mayoría de los casos la solución pasa por una endodoncia en Zaragoza. Si la zona se ha hinchado o el dolor no te deja descansar, mira cómo funcionan nuestras urgencias dentales en Zaragoza. Estamos en la Plaza San Francisco de Zaragoza y puedes pedir cita desde la página de contacto.

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Fuentes consultadas