Cómo limpiar la férula dental, el retenedor y los alineadores sin estropearlos

Cómo limpiar la férula dental: dos pares de férulas transparentes en sus estuches con un cepillo pequeño

Para saber cómo limpiar la férula dental basta con recordar una regla: agua fría, un cepillo suave y jabón neutro cada vez que te la quitas, y de vez en cuando un remojo con un limpiador específico. La misma rutina sirve para el retenedor removible y para los alineadores transparentes. Lo que nunca debe tocarlos es el agua caliente, la lejía ni las pastas abrasivas, porque deforman o rayan el plástico y la férula deja de ajustar.

Cómo limpiar la férula dental paso a paso

Mientras llevas puesta una férula, la saliva, la placa y los restos que quedan en los dientes se pegan a su cara interna. Si no se retiran, en pocos días aparecen el mal olor, una película blanquecina y, con el tiempo, manchas y sarro. Esta es la limpieza diaria:

  1. Aclárala en cuanto te la quites. Pásala por agua fría corriente antes de que la saliva se seque sobre el plástico.
  2. Cepíllala por dentro y por fuera. Usa un cepillo de cerdas suaves que reserves solo para ella y un poco de jabón neutro líquido. Insiste en los huecos donde encajan los dientes, que es donde más suciedad se acumula.
  3. Aclara bien. Repasa con agua fría hasta que no quede ningún resto de jabón.
  4. Deja que escurra y guárdala en su estuche. Lava también el estuche con agua y jabón cada pocos días, porque de nada sirve guardar una férula limpia en una caja sucia.
  5. Lávate los dientes antes de volver a ponértela. Si te la colocas sobre restos de comida, los dejas encerrados contra los dientes durante horas.

Si es una férula de noche, el momento de limpiarla es por la mañana, al quitártela. Si son alineadores que llevas casi todo el día, cada vez que te los quitas para comer.

¿Pasta de dientes sí o no?

La opción más segura es el jabón neutro líquido. Algunas guías admiten una pequeña cantidad de pasta con un cepillo suave, pero las pastas blanqueadoras o con partículas rayan el plástico. En esos arañazos se agarran la placa y las manchas, y la férula pierde transparencia. Ante la duda, pregunta a tu dentista qué conviene para el material de la tuya.

Qué no debes hacer nunca con una férula

La mayoría de las férulas que se estropean antes de tiempo lo hacen por alguno de estos errores:

  • Usar agua caliente. El calor ablanda el plástico y lo deforma, y una férula deformada ya no asienta bien. Por la misma razón, nada de hervirla, meterla en el lavavajillas o dejarla al sol, dentro del coche o junto a un radiador.
  • Limpiarla con lejía o detergentes. Decoloran el material y pueden irritar la boca si quedan restos.
  • Frotarla con productos abrasivos. Estropajos, pastas blanqueadoras o bicarbonato en polvo rayan la superficie.
  • Comer o beber con ella puesta. Salvo agua fría, todo lo demás queda atrapado entre la férula y los dientes, y las bebidas azucaradas o con color favorecen la caries y las manchas.
  • Guardarla suelta. En el bolsillo, en el bolso o envuelta en una servilleta se rompe, se pierde o acaba en la basura. Los perros, además, las muerden con facilidad.
  • Arreglarla o retocarla tú mismo. Si roza, pincha o se ha roto, cualquier apaño casero puede empeorar el ajuste.

Pastillas para limpiar férulas: cuándo y cómo usarlas

Las pastillas para limpiar férulas son comprimidos efervescentes que se disuelven en agua para dejar la férula en remojo. Ayudan a desprender la placa que el cepillo no alcanza, a reducir el olor y a mantener el plástico transparente. Se usan así:

  • Elige un limpiador para férulas, retenedores o alineadores. En el envase debe indicar que es apto para estos aparatos. Las pastillas pensadas para dentaduras postizas no siempre lo son, así que pregunta antes de usarlas.
  • Sigue las instrucciones del fabricante. Respeta la temperatura del agua, el tiempo de remojo y la frecuencia que marque el envase.
  • Cepilla y aclara después. El remojo afloja la suciedad, pero el cepillo es el que la arrastra. Aclara bien antes de ponértela.

Un limpiador de férula dental no sustituye a la limpieza diaria con agua fría y jabón: la complementa.

Férula de descarga: cuidados para que te dure

La férula de descarga es la que se usa por la noche para el bruxismo, el hábito de apretar o rechinar los dientes. Tu dentista la fabrica a medida para que encaje con precisión en tus dientes de arriba o de abajo, y su función es proteger los dientes del desgaste. Cómo se trata este problema lo explicamos en la página de tratamiento del bruxismo en Zaragoza.

Suelen ser de resina más rígida que un retenedor transparente, pero se cuidan igual. Para limpiar la férula de descarga sigue la rutina que ya has visto, cada mañana al quitártela. Además:

  • Guárdala en su estuche durante el día, en un sitio fresco y fuera del alcance de niños y mascotas.
  • Llévala a tus revisiones. El dentista comprueba el desgaste, que es la señal de que estás apretando, y ajusta la férula si hace falta.
  • No la sustituyas por un protector comprado en la farmacia sin consultarlo. Una férula que no está hecha a tu medida puede no repartir bien la fuerza al apretar.

Cómo limpiar un retenedor dental, fijo o removible

Después de una ortodoncia, el retenedor evita que los dientes vuelvan a su posición anterior. Hay dos tipos, y se limpian de forma distinta. En nuestra página sobre retención fija y removible tienes las diferencias entre ambos.

Retenedor removible

Puede ser una lámina de plástico transparente o una placa de resina con alambres. Para limpiar retenedores removibles, la rutina es la de cualquier férula: agua fría corriente, cepillo suave y jabón neutro, sin calor ni lejía. Si el tuyo lleva alambres, cepíllalos con cuidado para no doblarlos, porque cualquier cambio en su forma altera el ajuste. Llévalo las horas que te haya indicado tu ortodoncista y guárdalo siempre en su caja.

Retenedor fijo

Es un alambre fino pegado por detrás de los dientes, casi siempre los de delante, así que no se quita y se limpia dentro de la boca. Cepilla bien la zona del alambre y pasa el hilo dental por debajo con un enhebrador o con un hilo de punta rígida; los cepillos interdentales también ayudan. Detrás de los incisivos inferiores el sarro se acumula con facilidad, por eso conviene que lo revise el dentista en cada visita. Si notas que el alambre se mueve o se ha despegado de algún diente, pide cita sin esperar. En el artículo sobre por qué hacen falta retenedores después de la ortodoncia te contamos por qué son tan importantes.

Cuándo llevar la férula o el retenedor al dentista

Una buena limpieza alarga mucho la vida de estos aparatos, pero no la hace infinita. Pide cita si notas que:

  • Ya no ajusta igual, se cae, aprieta demasiado o te hace daño.
  • Tiene grietas, bordes afilados o zonas perforadas por el desgaste.
  • Huele mal o está opaca aunque la limpies a diario.
  • Se ha deformado por el calor o se ha roto. En ese caso, guarda los trozos y no intentes pegarla.

Preguntas frecuentes

¿Cómo limpiar la férula dental con remedios caseros?

El mejor remedio casero es el más sencillo: agua fría, un cepillo suave y jabón neutro. Sobre limpiar la férula dental con bicarbonato, nunca lo frotes en polvo ni en pasta, porque raya el plástico; si quieres usarlo como remojo ocasional, disuelto en agua fría, consúltalo antes con tu dentista y no lo uses en lugar del cepillado.

Otros remedios que circulan, como el vinagre, el agua oxigenada o dejarla en enjuague bucal, conviene preguntarlos antes, porque no todos los materiales los toleran igual. La lejía y el agua caliente, en ningún caso.

¿Cómo limpiar los retenedores transparentes?

Igual que una férula: agua fría corriente, cepillo suave y jabón neutro cada vez que te los quites, y de vez en cuando un remojo con un limpiador específico para retenedores. Si aparecen manchas blancas que no se van con el cepillo, suelen ser sarro, es decir, placa endurecida; no las rasques con nada metálico y llévalos a tu revisión.

¿Cómo limpiar los Invisalign?

Los alineadores transparentes, de Invisalign o de cualquier otro sistema, se limpian con la misma rutina que una férula, pero con más frecuencia, porque los llevas casi todo el día. Quítatelos para comer y para beber cualquier cosa que no sea agua, lávate los dientes antes de volver a ponértelos y aclara y cepilla los alineadores cada vez que salgan de la boca. Sin agua caliente: se deforman con facilidad.

Usa cada alineador el tiempo que te haya indicado tu dentista, ni más ni menos. En la página de ortodoncia invisible con Invisalign tienes más detalles sobre este tratamiento.

¿Cómo limpiar una férula de descarga?

Cada mañana, al quitártela: aclárala con agua fría, cepíllala por dentro y por fuera con jabón neutro, aclara de nuevo y guárdala seca en su estuche. De vez en cuando, con la frecuencia que indique el envase, puedes dejarla en remojo con una pastilla limpiadora específica.

¿Quieres que revisemos tu férula o tu retenedor?

Si tu férula de descarga ya no ajusta, tu retenedor se ha roto o tienes dudas sobre cómo cuidarlos, tráelos a la consulta y los revisamos. Tienes información sobre el tratamiento del bruxismo y la retención después de la ortodoncia, y puedes pedir cita desde la página de contacto de la clínica, en la Plaza San Francisco de Zaragoza.

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Fuentes consultadas