Los ataches de Invisalign, también llamados attachments, son pequeños relieves de composite del color del diente que se pegan sobre algunas piezas durante la ortodoncia invisible. Funcionan como asideros: dan al alineador un punto firme donde agarrarse para empujar cada diente en la dirección planificada. Se colocan en una cita corta, por lo general sin anestesia, y al terminar el tratamiento se retiran y se pule el esmalte hasta dejarlo liso.
Índice
- Qué son los ataches de Invisalign y de la ortodoncia invisible
- Para qué sirven los ataches
- Cómo se colocan los ataches, paso a paso
- Cómo quitar y poner los alineadores con ataches
- ¿Duelen los ataches? Molestias, rozaduras y llagas
- Cuidados de los ataches durante el tratamiento
- Cómo se quitan los ataches al terminar
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que valoremos tu caso?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Qué son los ataches de Invisalign y de la ortodoncia invisible
Un alineador es una funda de plástico transparente, fina y hecha a medida, que cubre los dientes y los desplaza un poco con cada funda nueva de la serie. El inconveniente es que un plástico liso sobre un diente liso y redondeado tiene poco agarre: para algunos movimientos resbala en lugar de empujar.
Ahí entran los ataches. Son botoncitos de resina compuesta, el mismo material de los empastes blancos, que se adhieren al esmalte con una técnica parecida. Miden pocos milímetros, tienen el color del diente y el alineador lleva un hueco con su forma exacta, de manera que encaja sobre ellos como una llave en su cerradura. Aunque la palabra se asocia a Invisalign, también se usan con otros sistemas de alineadores; por eso se habla igualmente de «alineadores con ataches» o de «ataches de ortodoncia invisible». En un tratamiento de ortodoncia invisible con Invisalign, su número, su forma y su sitio forman parte del plan que se diseña antes de empezar.
Suelen ir en la cara visible del diente, la que da a los labios, porque ahí trabajan mejor para la mayoría de los movimientos. En algunos planes también se colocan por dentro, en la cara que mira a la lengua o al paladar, cuando el movimiento lo pide. De lejos apenas se distinguen; de cerca se ven como pequeños relieves sobre el diente.
Para qué sirven los ataches
Las revisiones de estudios coinciden en que los ataches mejoran dos cosas: la sujeción del alineador y que el diente se mueva como se planificó. En la práctica:
- Sujetar el alineador. Hacen de anclaje para que la funda no se levante y siga apretando durante las horas de uso.
- Orientar la fuerza. La forma y la inclinación de cada atache dirigen el empuje del plástico, algo que una superficie lisa no consigue.
- Hacer posibles movimientos difíciles. Ayudan en desplazamientos que el alineador solo transmite peor, como subir o bajar un diente hasta la altura de sus vecinos (lo que se llama extrusión), controlar la inclinación de la raíz o desplazar muelas hacia atrás.
Eso no significa que lo resuelvan todo. Esas mismas revisiones recuerdan que, aun con ataches, el movimiento conseguido no siempre coincide con el previsto y que pesa mucho que el paciente lleve los alineadores el tiempo indicado. Por eso hay revisiones periódicas y, a veces, hacen falta alineadores adicionales de ajuste al final.
Tipos de ataches
Según el movimiento que se busca, el ortodoncista elige entre formas rectangulares (horizontales o verticales), biseladas, con una cara inclinada a modo de rampa, o redondeadas. Además, se distingue entre ataches convencionales, de forma estándar y pensados sobre todo para sujetar el alineador, y ataches diseñados por el programa de planificación para un movimiento concreto de un diente concreto. Qué tipo lleva cada diente es una decisión clínica de tu caso.
¿Hay ortodoncia invisible sin ataches?
Sí. No todos los tratamientos con alineadores los necesitan, ni en todos los dientes: con movimientos sencillos pueden bastar unos pocos o ninguno. Lo que no debe faltar es el estudio previo; la Sociedad Británica de Ortodoncia insiste en que la exploración, el diagnóstico y el plan son imprescindibles para que un tratamiento con alineadores salga bien.
Los ataches tampoco son lo único que se hace sobre los dientes en estos tratamientos. A veces se pulen ligeramente los laterales de algunas piezas para ganar espacio, lo que se conoce como stripping dental.
Cómo se colocan los ataches, paso a paso
La colocación se hace en la consulta, normalmente al empezar el tratamiento, aunque a veces se añade o se cambia alguno más adelante. Solo se trabaja sobre la superficie del esmalte, así que no se taladra el diente ni hace falta anestesia. El proceso habitual es este:
- Limpieza y secado. Se limpian las caras donde irán los ataches y se mantienen secas, separando labios y mejillas.
- Preparación del esmalte. Se aplica unos segundos un gel acondicionador en el punto exacto, se aclara y se seca; después se pone una capa fina de adhesivo, igual que antes de un empaste.
- Plantilla con la forma de cada atache. Se usa una plantilla de plástico, parecida a un alineador, con huecos que tienen la forma y la posición planificadas en el ordenador. Esos huecos se rellenan de composite y la plantilla se ajusta sobre los dientes.
- Endurecido con luz. Una lámpara de polimerización endurece el composite en pocos segundos por diente.
- Retirada de la plantilla y repaso. Se quita la plantilla, se eliminan los restos de material y se comprueba que el primer alineador encaja en todos los ataches.
Después, al pasar la lengua, notarás los relieves; la sensación extraña suele pasar en pocos días.
Cómo quitar y poner los alineadores con ataches
Con ataches, el alineador ajusta más y cuesta más sacarlo, sobre todo los primeros días de cada funda nueva. Esta forma de hacerlo protege tanto los ataches como el plástico:
- Manos limpias. Lávatelas antes de tocar los alineadores.
- Empieza por detrás. Con la yema del dedo, despega el borde del alineador por la cara interna de la última muela de un lado; luego haz lo mismo en el otro lado.
- Avanza hacia delante. Cuando las muelas estén sueltas, el resto sale casi solo. No tires desde los dientes de delante, que es donde el plástico más se fuerza.
- Nada de uñas ni objetos. Ni cuchillos, ni palillos, ni horquillas: pueden rajar el alineador o arrancar un atache. Si te cuesta mucho, pregunta en la consulta si te conviene alguna herramienta pensada para sacarlos.
Para ponértelo, colócalo sobre los dientes y presiona con los dedos, primero delante y luego hacia las muelas, hasta notar que encaja en cada atache. Si tu ortodoncista te recomienda algún accesorio para asentarlo, úsalo como te indique. Cuando lo saques, guárdalo siempre en su estuche: envuelto en una servilleta es muy fácil tirarlo sin querer.
¿Duelen los ataches? Molestias, rozaduras y llagas
Ponerlos no duele y llevarlos tampoco. La presión que se nota los primeros días de cada alineador nuevo viene del plástico empujando los dientes, no de los ataches, y suele aliviarse en pocos días. Si molesta, puedes tomar un analgésico de venta libre siguiendo el prospecto.
Lo que sí puede pasar es que un atache roce el labio o la mejilla cuando no llevas el alineador, sobre todo al principio, y llegue a salir alguna llaga. Para esos días:
- Cera de ortodoncia. Una bolita sobre el atache que roza protege la mucosa mientras no lleves el alineador. Quítala antes de volver a ponértelo.
- Enjuagues con agua tibia y sal. Calman la zona irritada.
- Revisión del borde. Si un atache tiene una arista que corta, en la consulta pueden pulirla en un momento.
Si una llaga no se cura en dos semanas, o si el dolor de un diente es intenso y no cede, pide cita. En nuestro artículo sobre las llagas en la boca tienes más ideas para aliviarlas.
Cuidados de los ataches durante el tratamiento
Los alineadores se llevan a tiempo completo, de día y de noche, y solo se quitan para comer y para lavarte los dientes; tu ortodoncista te dirá las horas exactas. Con eso en mente:
- Come sin el alineador. Y ten cuidado con lo muy duro (huesos de aceituna, frutos secos enteros, hielo): un mordisco brusco puede despegar un atache.
- Cepíllate antes de volver a ponértelo. Alrededor de los ataches se queda comida con facilidad y, bajo el plástico, la saliva no la arrastra. Si no limpias, la placa queda pegada al esmalte durante horas y aumenta el riesgo de caries y de manchas blancas.
- Limpia también entre los dientes. Hilo dental o cepillo interdental, al menos una vez al día.
- Con el alineador puesto, solo agua. Las bebidas azucaradas o ácidas quedan atrapadas contra los dientes, y las calientes pueden deformar el plástico.
- Ojo con lo que tiñe. El composite de los ataches puede coger color con el café, el té, el vino o el tabaco. No es definitivo, porque se retiran al final.
- Lava los alineadores a diario. Con agua fría o templada y un cepillo suave; en esta guía para limpiar la férula dental y los alineadores tienes el paso a paso.
Si se despega o se rompe un atache
Pasa de vez en cuando, sobre todo con alimentos duros. No intentes pegarlo ni limarlo en casa: llama a la clínica y te dirán si basta con reponerlo en la próxima revisión y si debes seguir con el mismo alineador. Un atache que falta varios días puede hacer que ese diente se quede atrás respecto al plan.
Cómo se quitan los ataches al terminar
Cuando los dientes han llegado a su sitio, los ataches se retiran en la consulta. Se eliminan con una fresa adecuada, poco a poco, hasta llegar a la superficie del diente, y después se pule la zona para dejarla lisa. No suele hacer falta anestesia: se nota vibración y algo de ruido, pero no dolor.
El esmalte no se regenera, y un equipo de la Universidad de Turku ha estudiado cómo una retirada poco cuidadosa puede dejar arañazos o pequeñas pérdidas de esmalte, invisibles a simple vista, donde se acumula más placa; una buena técnica y un pulido final reducen ese riesgo. Nunca intentes arrancar un atache por tu cuenta.
Al acabar empieza la fase de retención: los dientes tienden a volver a su posición y hacen falta retenedores, fijos o removibles, para mantener el resultado. Te lo explicamos en por qué hay que llevar retenedores después de la ortodoncia.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirven los ataches de Invisalign?
Para que el alineador agarre bien el diente y lo empuje en la dirección prevista. Sin ellos el plástico resbala más, y algunos movimientos, como subir un diente o controlar su raíz, se consiguen peor.
¿Cómo se colocan los ataches de Invisalign?
Se pegan sobre el esmalte con composite, el material de los empastes blancos, usando una plantilla que les da la forma y la posición planificadas. Es una cita corta, sin anestesia y sin tocar el interior del diente.
¿Cómo funciona Invisalign con ataches?
Cada alineador tiene huecos que encajan sobre los ataches; el plástico se apoya en ellos y empuja los dientes un poco, y el siguiente alineador continúa el movimiento. Los ataches siguen pegados todo el tratamiento; los alineadores te los quitas para comer y cepillarte.
¿Cómo quitar los alineadores con ataches?
Empieza por las muelas del fondo, despegando el borde por dentro con la yema del dedo, un lado y luego el otro, y deja los dientes de delante para el final. Sin uñas ni objetos punzantes. Con la práctica se hace en segundos.
¿Cómo se quitan los ataches de Invisalign?
En la consulta, al terminar el tratamiento, con una fresa que elimina el composite y un pulido final que deja el esmalte liso. No duele y no requiere anestesia.
¿Quieres que valoremos tu caso?
Si estás pensando en alinear tus dientes o tienes dudas con los ataches de tu tratamiento, en nuestra consulta de ortodoncia invisible en Zaragoza estudiamos tu boca y te explicamos qué plan tendría sentido. Estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza, y puedes pedir cita desde la página de contacto de la clínica.
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