Un diente muerto es un diente cuya pulpa, el tejido con nervios y vasos sanguíneos que tiene dentro, ha dejado de recibir sangre y se ha descompuesto. Los dentistas lo llaman necrosis dental o necrosis pulpar. Puede avisar con dolor, con un cambio de color o no dar ningún síntoma. No se recupera por sí solo: se trata con una endodoncia y, si se ha oscurecido, después se puede aclarar desde dentro.
Índice
- Qué es la necrosis dental y por qué muere un diente
- Síntomas de un diente muerto
- Por qué se oscurece un diente muerto
- ¿Es peligroso un diente muerto si no se trata?
- Cómo se trata un diente muerto
- Cómo aclarar un diente oscuro: el blanqueamiento interno
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que revisemos ese diente en la consulta?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Qué es la necrosis dental y por qué muere un diente
Cada diente tiene en su interior una cámara y unos conductos ocupados por la pulpa, que es lo que le da sensibilidad y lo nutre desde dentro. Cuando esa pulpa sufre un daño que no puede superar, se inflama, deja de recibir riego y muere. El diente sigue en su sitio, porque lo sujetan el hueso y la encía, pero por dentro ya no está vivo: de ahí lo de diente muerto, o diente «matado» cuando lo que se ha hecho es quitarle el nervio en una endodoncia.
Las causas más habituales son estas:
- Una caries profunda. Si avanza hasta la pulpa, las bacterias la infectan. Es la causa más frecuente en muelas.
- Un golpe. Una caída, un pelotazo o un accidente pueden cortar el riego del nervio aunque el diente no se rompa. Es típico en los dientes de delante, y la necrosis puede aparecer semanas o incluso años después del golpe.
- Fisuras y fracturas. Por una grieta, aunque sea pequeña, entran bacterias hasta el interior del diente.
- Empastes muy profundos o repetidos. Un diente que se ha restaurado muchas veces, con caries cada vez más cerca del nervio, tiene más papeletas.
- Enfermedad de las encías avanzada. Con menos frecuencia, la infección de una bolsa profunda de la encía llega a la pulpa por la raíz.
Síntomas de un diente muerto
La necrosis no siempre se nota, y eso es lo que la hace traicionera. Estas son las señales más comunes:
- Un diente oscuro. Gris, marrón o amarillento, más apagado que sus vecinos. Es la pista más típica en los dientes de delante.
- Un dolor fuerte que desaparece de golpe. Muchas necrosis empiezan con días de dolor intenso, sobre todo con el frío, el calor o por la noche, que se calma de repente. No es que se haya curado: el nervio ha muerto.
- Molestia al morder o al tocarlo, o sensación de que el diente está «más alto» que los demás, cuando la infección empieza a salir por la punta de la raíz.
- Un granito de pus en la encía, mal sabor de boca o hinchazón, que indican que ya hay infección alrededor de la raíz.
- Nada en absoluto. Muchas veces el diente muerto se detecta en una revisión, por una radiografía o porque no responde al frío.
Nervio de la muela necrosado: cuando deja de doler
Con el nervio de la muela necrosado pasa algo que confunde a mucha gente. Una muela que dolía con el frío deja de doler, y el paciente piensa que el problema ha pasado. Lo que ha pasado es que ya no hay nervio que avise. Si una muela que te dolía mucho se ha quedado «tranquila» sin que nadie la haya tratado, conviene revisarla igualmente: la infección sigue avanzando en silencio.
Por qué se oscurece un diente muerto
Cuando la pulpa muere, la sangre y el tejido que se descomponen dentro de la cámara del diente liberan pigmentos que se meten en la dentina, la capa que hay debajo del esmalte. Como el esmalte es algo translúcido, ese color oscuro se transparenta hacia fuera. Por eso muchos pacientes describen lo que ven como dientes negros por dentro: la mancha no está en la superficie, sino en el interior.
Esto explica dos cosas prácticas. La primera, que el cepillado, una limpieza o una pasta blanqueadora no quitan ese color. La segunda, que un diente ya endodonciado también puede oscurecerse si quedaron restos de tejido o de sangre en la cámara.
Ojo, porque no todo diente oscuro está muerto. Hay manchas por medicamentos tomados en la infancia, por exceso de flúor durante la formación de los dientes, por el café, el té o el tabaco, o por el desgaste propio de la edad. En el artículo sobre las manchas en los dientes y sus tipos las repasamos. Solo las pruebas en la consulta dicen si un diente oscuro conserva el nervio o no.
¿Es peligroso un diente muerto si no se trata?
Sí, aunque no duela. La pulpa muerta es un tejido descompuesto, y las bacterias que lo ocupan acaban saliendo por la punta de la raíz. Allí pueden formar un absceso, provocar un flemón dental con la cara hinchada o abrir una fístula, ese granito de pus en la encía que aparece y desaparece. Con el tiempo, la infección destruye el hueso que rodea la raíz y el diente puede llegar a perderse.
Tampoco hay vuelta atrás: una pulpa necrosada no se regenera. Esperar solo sirve para que el problema crezca y el tratamiento sea más complicado.
Cómo se trata un diente muerto
Primero, confirmar el diagnóstico
El dentista comprueba cómo responde el diente al frío, si duele al darle unos golpecitos o al morder y cómo está la encía de alrededor, y hace una radiografía para ver la punta de la raíz y el hueso. Con eso sabe si la pulpa está viva, inflamada o muerta, y si ya hay infección.
La endodoncia
Es el tratamiento para conservar el diente. Con anestesia, se abre un pequeño acceso, se retira el tejido muerto, se limpian y desinfectan los conductos de la raíz y se sellan para que no vuelvan a entrar bacterias. En la mayoría de los casos se hace en una sola sesión, aunque a veces hacen falta dos o más. Después hay que restaurar bien el diente: con una reconstrucción o, en muelas muy destruidas, con una corona. Un diente endodonciado y bien restaurado puede durar tanto como los demás.
Cuando el diente no se puede salvar
Si está fracturado hasta la raíz o la infección ha destruido demasiado hueso, la alternativa es extraerlo y reponerlo, por ejemplo con un implante. La prioridad, siempre que se pueda, es conservar el diente natural.
Cómo aclarar un diente oscuro: el blanqueamiento interno
Un diente muerto que se ha oscurecido se puede aclarar, pero el blanqueamiento tiene que hacerse desde dentro y siempre en la consulta. Se llama blanqueamiento interno o blanqueamiento de dientes no vitales, y estos son sus pasos:
- Endodoncia correcta. El diente tiene que estar endodonciado y bien sellado. Si la endodoncia es antigua o dudosa, a veces hay que repetirla antes.
- Limpieza de la cámara. El dentista abre por detrás del diente, retira los restos que tiñen y protege la entrada de los conductos.
- Producto blanqueador dentro del diente. Puede aplicarse en una sesión o dejarse dentro, cerrado con un empaste provisional, y renovarse en citas sucesivas hasta que el tono se iguala con el de los dientes vecinos.
- Sellado final. Cuando el color es el adecuado, se cierra el acceso con un empaste definitivo del color del diente.
Como cualquier blanqueamiento, tiene riesgos que el dentista valora antes, como la sensibilidad de la encía o la reabsorción de la raíz a la altura del cuello del diente, y por eso no es un tratamiento para hacer por libre. Si además quieres aclarar el resto de la sonrisa, el blanqueamiento interno se puede planificar junto a uno externo; en nuestra página sobre los tipos de blanqueamiento dental te explicamos las opciones.
Por qué no sirven los productos de casa
Las pastas, tiras y kits de venta libre trabajan desde fuera y con concentraciones muy bajas: en España, los productos que se venden directamente al público no pueden liberar más de un 0,1 % de peróxido de hidrógeno. No llegan al color que se ha formado dentro de un diente muerto, así que no van a igualarlo con los demás.
Si el blanqueamiento no basta
Cuando el diente no se aclara lo suficiente o además está muy restaurado, la solución es cubrirlo: con una carilla dental, si la estructura del diente lo permite, o con una corona si está más debilitado por empastes grandes. Ten en cuenta que el blanqueamiento solo aclara el diente natural: no cambia el color de coronas ni de carillas ya colocadas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo aclarar un diente oscuro?
Depende de por qué esté oscuro. Si la mancha es superficial, por café, té o tabaco, suele bastar una limpieza en la consulta o un blanqueamiento convencional. Si el diente se ha oscurecido porque su nervio ha muerto, primero hay que hacer la endodoncia y después aclararlo con un blanqueamiento interno. Y si nada de eso es suficiente, se puede cubrir con una carilla o una corona. Lo primero es saber cuál es tu caso, y para eso hace falta una exploración y una radiografía.
¿Se puede blanquear un diente muerto?
Sí. Un diente muerto responde poco al blanqueamiento que se aplica por fuera, porque su color viene del interior, pero sí al blanqueamiento interno, que coloca el producto dentro del propio diente una vez hecha la endodoncia. Lo realiza siempre el dentista, en una o varias citas, y el objetivo es acercar su color al de los dientes vecinos.
¿Quieres que revisemos ese diente en la consulta?
Si tienes un diente que se ha oscurecido o una muela que dejó de doler sin que nadie la tratara, lo prudente es comprobar si conserva el nervio. Si está necrosado, te explicaremos cómo es la endodoncia en Zaragoza y, cuando el diente esté sano, cómo devolverle el color. Estamos en la Plaza San Francisco de Zaragoza y puedes pedir cita desde la página de contacto.
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