Dientes separados (diastema): por qué se separan y cómo se cierran los huecos

Dientes separados: primer plano de una sonrisa con huecos entre algunos dientes de los lados

Tener los dientes separados significa que queda un hueco entre dos o más dientes. Su nombre técnico es diastema y lo más habitual es verlo entre las dos paletas de arriba. En los niños suele ser una fase normal del crecimiento. En adultos puede deberse al tamaño de los dientes, a un frenillo grande, a hábitos o a problemas de encías, y se cierra con ortodoncia, composite o carillas según la causa.

Cómo se llaman los dientes separados

El hueco entre dientes se llama diastema, así que si buscas el nombre de las paletas separadas, es ese. Cuando aparece entre los dos incisivos centrales superiores se habla de diastema central o interincisivo: es el caso de los dientes delanteros separados, el más visible y el que más consultas genera. Pero también puede haber espacios entre otros dientes, por ejemplo entre los incisivos y los caninos, dientes de abajo separados o varios huecos repartidos por toda la arcada.

No todos los diastemas son un problema de salud. Muchos son simplemente un rasgo de la sonrisa, estable durante años, y cerrarlos es una decisión estética. Otros son la señal de algo que conviene revisar, sobre todo cuando el hueco es nuevo o se está haciendo más grande con el tiempo.

Por qué se separan los dientes: causas frecuentes

  • Dientes pequeños para el tamaño del maxilar. Si sobra hueso para los dientes que hay, quedan espacios entre ellos. Es una causa frecuente en adultos sanos y a menudo se repite en la familia.
  • Dientes que faltan o con una forma distinta. La ausencia de algún diente desde el nacimiento, a menudo los incisivos laterales de arriba, o unos laterales pequeños o en forma de cono dejan espacio libre.
  • Frenillo labial grande. El frenillo es el pliegue que une el labio superior con la encía, justo entre las paletas. Si es grueso o se inserta muy abajo, puede mantener separados los dos incisivos centrales.
  • Hábitos. Chuparse el dedo, usar chupete más allá de los 3 años o empujar con la lengua contra los dientes al tragar pueden ir abriendo los dientes de delante.
  • Enfermedad de las encías. Cuando la periodontitis destruye el hueso que sujeta los dientes, estos pueden desplazarse y abrirse en abanico. Es la causa que más conviene descartar en un adulto al que le aparece un hueco donde antes no lo tenía.
  • Pérdida de dientes. Si falta una pieza y no se repone, los dientes vecinos tienden a moverse hacia el espacio libre y se abren huecos en otras zonas.
  • Otras causas menos frecuentes. Golpes en la boca y algunas enfermedades generales, como la acromegalia, en la que la mandíbula sigue creciendo en la edad adulta.

Muchas de estas causas forman parte de las maloclusiones, es decir, de los problemas en la forma en que encajan los dientes y los maxilares. Si quieres verlo con más detalle, tienes nuestra guía sobre la maloclusión, sus tipos y su tratamiento.

Dientes separados en niños: cuándo es normal

En los niños pequeños es frecuente que los dientes de leche estén separados, y no es motivo de preocupación: los dientes definitivos son más grandes y esos espacios les ayudan a tener sitio cuando salgan. Si los dientes de leche están muy juntos, sin ningún hueco, conviene vigilar si los definitivos tendrán espacio suficiente.

Hacia los 7 u 8 años, cuando salen los incisivos definitivos de arriba, también es muy habitual que aparezcan separados, a veces algo abiertos hacia los lados. Muchos ortodoncistas llaman a esta etapa la del «patito feo». En la mayoría de los niños el espacio se va cerrando solo a medida que salen los incisivos laterales y, sobre todo, los caninos definitivos, en torno a los 11 o 12 años. Por eso, en esa etapa no se suele intervenir para cerrar el hueco antes de tiempo.

Conviene que lo valore el dentista o el odontopediatra si:

  • El hueco es muy amplio o no se reduce cuando ya han salido los caninos definitivos.
  • Falta algún diente que debería haber salido, o los dientes o los maxilares parecen desarrollarse de forma anormal.
  • Hay un frenillo grueso que llega hasta el espacio entre las paletas.
  • El niño mantiene hábitos como chuparse el dedo o empujar con la lengua.

Si el frenillo es la causa, a veces se valora una pequeña intervención para retirarlo o recolocarlo, la frenectomía, y el momento se decide junto con la ortodoncia.

Cómo cerrar el hueco entre los dientes

Antes de elegir tratamiento hay que saber por qué está el hueco. Si la causa son las encías, lo primero es tratarlas; si es un hábito o un frenillo, hay que tenerlo en cuenta para que el espacio no vuelva a abrirse. Después, las opciones son estas, y a menudo se combinan.

Ortodoncia: mover los dientes para juntarlos

La ortodoncia cierra el espacio moviendo los dientes, sin añadir material ni tocar el esmalte. Suele ser la opción indicada cuando hay varios huecos, cuando la mordida no encaja bien o cuando el diastema es grande, porque corrige la posición en lugar de disimularla. Puede hacerse con brackets o con alineadores transparentes, que en muchos casos sirven también para dientes separados. Si buscas un aparato para juntar los dientes que se note poco, puedes ver cómo funciona la ortodoncia invisible con Invisalign. En la página de ortodoncia en Zaragoza tienes todas las opciones.

Composite: cerrar diastemas con resina

Cuando el hueco es pequeño y los dientes están bien colocados, se puede cerrar añadiendo composite, una resina del color del diente, en los laterales de las piezas que lo rodean. Es la resina para dientes separados que más se usa: un tratamiento conservador, en el que normalmente no hace falta tallar el diente y que suele hacerse en una sola cita. A cambio, la resina puede mancharse o desgastarse con los años y necesitar pulidos o retoques. Si quieres saber cómo se trabaja, tienes la página de carillas de composite en Zaragoza.

Carillas para dientes separados

Las carillas son láminas finas que se adhieren a la cara visible del diente. Para dientes separados tienen sentido cuando, además del hueco, quieres cambiar la forma, el tamaño o el color de varios dientes. Pueden ser de composite o de porcelana; las de porcelana suelen requerir un tallado mínimo del esmalte, así que es una decisión que conviene meditar. Si el hueco es grande, cerrarlo solo con carillas puede dejar dientes demasiado anchos, y entonces suele ser mejor mover primero con ortodoncia y retocar después la forma.

Cuando el hueco es por un diente que falta

Si el espacio se debe a la ausencia de una pieza, la ortodoncia puede cerrarlo o redistribuirlo para dejar el sitio justo, y después se repone el diente con un implante o un puente. La elección depende de la edad, del hueso disponible y de cómo encaja la mordida.

Que el hueco no vuelva a abrirse: la retención

Los dientes tienden a volver a su posición anterior, y los huecos entre las paletas tienen cierta tendencia a reabrirse. Por eso, al terminar la ortodoncia se usa un retenedor: un alambre fino pegado por detrás de los dientes, una férula transparente para llevar por la noche o ambos. El ortodoncista indica cuánto tiempo hay que usarlo, y en muchos casos es a largo plazo. Lo explicamos en el artículo sobre por qué hay que llevar retenedores después de la ortodoncia.

Además de la retención, mantener las encías sanas es clave: un cepillado cuidadoso, la limpieza entre los dientes y las revisiones periódicas ayudan a que los dientes conserven su sitio. Si notas que un hueco aparece o crece de adulto, sobre todo si las encías sangran o algún diente se mueve, pide revisión pronto.

Preguntas frecuentes

¿Se puede corregir un diastema con carillas dentales?

Sí, en muchos casos. Las carillas, de composite o de porcelana, pueden cerrar un diastema pequeño o mediano y, a la vez, mejorar la forma o el color de los dientes. Si el hueco es grande o hay varios, conviene valorar antes la ortodoncia, porque repartir todo el espacio en carillas puede dejar dientes desproporcionados.

¿Se pueden poner carillas dentales en dientes separados?

Se pueden poner si se cumplen algunas condiciones: encías sanas, ausencia de caries, una mordida que no castigue en exceso los dientes de delante y un hueco cuyo tamaño permita repartirlo sin que los dientes queden demasiado anchos. Si aprietas o rechinas los dientes, el dentista lo tendrá en cuenta al elegir el material y puede recomendarte una férula de descarga para protegerlas.

¿Por qué se separan los dientes después de usar brackets?

Porque los dientes tienden a volver a su posición anterior. Las fibras de la encía y el hueso que los rodean necesitan tiempo para adaptarse a la nueva posición, y la presión de la lengua, los labios o algunos hábitos sigue actuando. Si no se lleva el retenedor como indicó el ortodoncista, es fácil que se reabra el hueco. También puede ocurrir años después si las encías enferman y los dientes pierden soporte.

¿Hay alguna solución casera para los dientes separados?

No hay ninguna solución casera que cierre un diastema de forma segura. Mover un diente exige una fuerza controlada durante meses, y hacerlo con gomas, hilos o aparatos comprados por internet, sin diagnóstico, puede dañar la encía y el hueso que lo sujeta. Lo que sí está en tu mano es no empeorarlo: corregir hábitos como empujar con la lengua y cuidar bien las encías.

¿Quieres que valoremos tu caso?

Si te molesta el hueco entre tus dientes o ha aparecido hace poco, una revisión permite saber por qué está y qué opción encaja mejor contigo. Puedes ver las opciones en las páginas de ortodoncia en Zaragoza y de carillas de composite, y pedir cita desde nuestra página de contacto. Estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza.

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Fuentes consultadas