Un flemón dental es una infección que nace en un diente o en la encía y provoca hinchazón, a veces solo dentro de la boca y a veces en la cara. Suele doler mucho y no se cura solo: hay que eliminar el foco de la infección en la consulta. Mientras llegas, puedes aliviar el dolor con un analgésico de venta libre y frío por fuera, pero si la hinchazón crece rápido o te cuesta tragar o respirar, ve a urgencias.
Índice
Qué es un flemón y en qué se diferencia de un absceso
Cuando las bacterias llegan al interior de un diente o se cuelan bajo la encía, el organismo reacciona con inflamación y pus. Si esa infección sale del diente hacia los tejidos de alrededor, aparece la hinchazón que todo el mundo conoce como flemón.
En la calle se llama flemón a cualquier hinchazón por una infección de muela, pero los dentistas distinguen dos situaciones. El flemón, en sentido estricto, es la fase en la que la inflamación se extiende de forma difusa por los tejidos blandos: la zona está dura, caliente y mal delimitada. El absceso es la fase en la que el pus ya se ha acumulado en una bolsa concreta, que a veces se ve como un grano en la encía. Esa es, en esencia, la diferencia entre flemón y absceso, y la razón por la que no siempre se trata igual.
Flemón interno y flemón en la cara
Cuando la gente habla de un flemón interno suele referirse a la hinchazón que queda dentro de la boca, en la encía o el paladar. Si la infección avanza hacia fuera aparece el flemón en la cara: la mejilla, el cachete o la mandíbula se hinchan y la piel puede ponerse roja y caliente. Si la hinchazón sale a la cara, la infección se está extendiendo y hay que tratarla pronto.
No hay que confundirlo con el flemón periamigdalino, que no tiene que ver con los dientes: es una complicación de una infección de garganta y lo valora el médico, no el dentista.
Por qué sale un flemón
Detrás de casi todos los flemones hay un diente con un problema que lleva tiempo sin tratarse. Las causas más habituales son estas:
- Una caries profunda que llega al nervio del diente (la pulpa) y permite que las bacterias lo infecten.
- Un diente roto o astillado, que deja una vía de entrada a las bacterias.
- La enfermedad de las encías. En la periodontitis se forman bolsas profundas junto al diente donde puede acumularse pus.
- Una muela del juicio a medio salir, con la encía que la cubre en parte inflamada e infectada.
- Un golpe que daña el nervio del diente, aunque no se haya roto.
- Un tratamiento antiguo que falla, como un empaste filtrado o una endodoncia que se ha reinfectado.
Muchas veces el diente ya había avisado con dolor al frío, al calor o al morder. Otras, el nervio muere en silencio y el primer síntoma es directamente la hinchazón.
Síntomas: cuándo un flemón es grave
Un flemón suele dar dolor intenso y pulsátil, dolor al masticar, sensibilidad al calor o al frío, mal sabor de boca, encía o cara hinchada y, a veces, fiebre y ganglios inflamados en el cuello. Todo eso pide cita urgente con el dentista, en el mismo día o lo antes posible.
¿Un flemón es peligroso? En la mayoría de los casos se resuelve bien si se trata a tiempo. Pero la infección puede extenderse al hueso, a otros tejidos de la cara y el cuello o incluso a la sangre, y las bacterias de una infección dental sin tratar se relacionan con complicaciones como la endocarditis, una infección del corazón. Por eso hay señales que convierten un flemón en una urgencia médica.
Señales de flemón grave: ve a urgencias o llama al 112
- Te cuesta respirar, hablar o tragar.
- La hinchazón crece rápido o baja hacia el cuello o sube hacia el ojo.
- No puedes abrir la boca o la abres muy poco.
- Tienes dolor en el ojo o ves peor.
- Fiebre alta con malestar general o sensación de estar muy enfermo.
En esos casos no esperes a la cita del dentista: acude a urgencias del hospital y no conduzcas tú.
Qué hacer mientras llegas al dentista
Lo que hagas en casa sirve para estar más cómodo unas horas, no para curar el flemón. Esto es lo que sí puedes hacer:
- Toma un analgésico de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno, siguiendo el prospecto y sin pasar de la dosis máxima. Si tomas otros medicamentos, estás embarazada o tienes problemas de estómago o riñón, pregunta antes en la farmacia.
- Aplica frío por fuera, con hielo envuelto en un paño sobre la mejilla, a ratos cortos.
- Enjuágate con agua tibia y sal, con suavidad, varias veces al día.
- Come blando y mastica por el otro lado. Evita lo muy frío y lo muy caliente.
- Sigue cepillándote con un cepillo suave, también la zona del flemón.
Y esto es lo que no debes hacer:
- No apliques calor en la cara: puede empeorar la hinchazón.
- No pongas una aspirina sobre la encía. Irrita el tejido y puede llegar a quemarlo.
- No intentes pinchar ni reventar el flemón en casa.
- No tomes antibióticos por tu cuenta, ni los que te sobraron de otra vez.
¿Y los antibióticos para el flemón dental?
Los antibióticos tienen su papel, pero no son la solución. Ayudan a controlar la infección cuando se extiende o hay fiebre, y por eso el dentista o el médico los receta en algunos casos. Lo que de verdad cura el flemón es drenar el pus y tratar el diente que lo provoca. Si solo tomas antibiótico, la hinchazón puede bajar unos días, pero el foco sigue ahí y el flemón suele volver. Tomarlos sin receta, además, favorece las resistencias bacterianas.
Cómo se trata un flemón en la consulta
El tratamiento tiene dos objetivos: sacar el pus y eliminar la causa.
- Drenaje. Con anestesia local, el dentista abre una vía para que salga el pus, a través del propio diente o con una pequeña incisión en la encía. El alivio suele ser rápido.
- Tratar el diente. Si el diente se puede conservar, se hace una endodoncia: se limpia y se sella el interior del diente para que la infección no vuelva.
- Extracción, cuando el diente está demasiado dañado para salvarlo.
- Medicación, analgésicos y, si hace falta, antibiótico durante unos días.
Si el flemón viene de una muela del juicio, el enfoque es algo distinto, y lo explicamos en nuestro artículo sobre muelas del juicio infectadas.
Infección tras la extracción de una muela
Es normal que la zona duela y se hinche un poco los primeros días después de sacar una muela. Lo que no es normal es que el dolor o la hinchazón vayan a más pasados dos o tres días, que salga pus, que tengas fiebre o un mal sabor persistente. Son señales de infección de extracción de muela y hay que volver a la consulta.
Preguntas frecuentes
¿Se puede sacar una muela con flemón?
Depende del caso. A veces la extracción se hace en la misma visita y sirve también para drenar la infección. Otras veces conviene primero drenar y bajar la inflamación, porque la anestesia funciona peor en una zona muy infectada y la boca puede no abrirse bien. Lo decide el dentista tras explorarte.
¿Cuál es el mejor antibiótico para un flemón?
No hay un antibiótico mejor para todos, y no te lo debe elegir internet. El dentista o el médico deciden si hace falta y cuál, según tus alergias, tu salud y cómo está la infección. Y recuerda que el antibiótico acompaña al tratamiento del diente, no lo sustituye.
¿Cómo reventar un flemón de forma casera?
No lo hagas. Pinchar o apretar un flemón en casa no elimina la causa, puede extender la infección y es fácil herirse la encía. Si el flemón se abre solo y sale pus, enjuágate con agua tibia y sal y pide cita igualmente: el diente sigue infectado.
¿Cómo calmar el dolor de muela con infección?
Con un analgésico de venta libre según el prospecto, frío por fuera a ratos y enjuagues de agua tibia con sal. Evita masticar por ese lado y lo muy frío o caliente. Si el dolor no cede con esto, o hay hinchazón o fiebre, necesitas atención el mismo día.
¿Cómo quitar la infección de una muela con remedios caseros?
No se puede. Ningún remedio casero llega al interior del diente ni drena el pus. Quitar la infección de una muela sin antibióticos sí es posible, pero en la consulta: con el drenaje y la endodoncia o la extracción, muchas veces no hace falta antibiótico. En casa solo puedes aliviar el dolor mientras llegas.
¿Tienes un flemón y necesitas que te veamos?
Si tienes la cara o la encía hinchada, no esperes a que baje sola. En nuestra página de urgencias dentales en Zaragoza te explicamos cómo atendemos estos casos, y puedes contactarnos desde la página de contacto. Estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza.
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