Para lavarse los dientes bien hacen falta tres cosas: cepillarse dos veces al día durante unos dos minutos, usar pasta con flúor y llevar el cepillo inclinado hacia la encía, con movimientos cortos y suaves, por todas las caras de cada diente. A eso se suma limpiar entre los dientes una vez al día, porque ahí el cepillo no llega. Abajo tienes la técnica paso a paso, la técnica de Bass y cuándo conviene esperar después de comer.
Índice
- Qué necesitas para lavarte los dientes bien
- Técnica de cepillado paso a paso
- La técnica de Bass: el cepillado pensado para las encías
- ¿Cuántas veces y cuánto tiempo hay que cepillarse los dientes?
- Lavarse los dientes después de comer: cuándo hay que esperar
- Errores frecuentes al cepillarse los dientes
- Entre los dientes: el paso que casi todos se saltan
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que revisemos tu cepillado?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Qué necesitas para lavarte los dientes bien
No hace falta nada sofisticado, pero sí que cada cosa sea la adecuada:
- Un cepillo de cerdas suaves o medias. El Consejo General de Dentistas desaconseja las cerdas duras, porque un cepillado brusco se relaciona con sensibilidad dental y con retracción de las encías. Un cabezal pequeño llega mejor a las muelas del fondo.
- Pasta con flúor. El NHS, el sistema público de salud británico, recomienda a los adultos una pasta con al menos 1.350 ppm de flúor. No hace falta cubrir todo el cepillo de pasta.
- Hilo dental o cepillos interdentales del tamaño que encaje entre tus dientes, para los espacios donde no entra el cepillo.
- Manual o eléctrico, el que vayas a usar bien. Los dos limpian si la técnica es correcta. Si dudas, en nuestra comparativa de cepillo de dientes eléctrico o manual tienes las diferencias.
Técnica de cepillado paso a paso
Esta es la técnica de cepillado que sirve para la mayoría de los adultos. El orden importa poco; lo que importa es no dejarte ninguna zona.
- Divide la boca en cuatro partes: arriba a la derecha, arriba a la izquierda, abajo a la derecha y abajo a la izquierda. Dedica unos 30 segundos a cada una, así llegas a los dos minutos.
- Inclina el cepillo unos 45 grados hacia la encía, de forma que las cerdas apunten al borde donde la encía se junta con el diente. Ahí es donde más placa se acumula.
- Haz movimientos cortos y suaves, de arriba abajo o en círculos pequeños, abarcando dos o tres dientes a la vez. No frotes de lado a lado con fuerza.
- Repasa la cara de fuera y la de dentro de cada diente. En la cara interior de los dientes de delante, pon el cepillo en vertical y usa la punta.
- Limpia las superficies de masticación de muelas y premolares con un movimiento de vaivén.
- Cepilla también la lengua, de atrás hacia delante, para retirar los restos que se acumulan sobre ella.
- Escupe la pasta, pero no te enjuagues con agua. Así el flúor sigue actuando sobre el esmalte un rato más.
Si usas cepillo eléctrico, la idea es la misma con una diferencia: no hay que frotar ni apretar. Basta con apoyar el cabezal en el mismo ángulo hacia la encía y guiarlo despacio diente a diente, cambiando de zona cada 30 segundos.
La técnica de Bass: el cepillado pensado para las encías
La técnica de Bass es una de las técnicas de cepillado dental que más se enseñan en consulta, sobre todo a quien tiene las encías inflamadas o ha tenido enfermedad periodontal. Su objetivo es limpiar el surco, ese pequeño espacio entre el borde de la encía y el diente donde empieza la gingivitis.
- Coloca el cepillo a 45 grados, con las puntas de las cerdas metidas suavemente en el borde de la encía.
- Haz pequeñas vibraciones adelante y atrás, casi sin desplazar el cepillo, para que las cerdas trabajen dentro del surco.
- Barre hacia el borde del diente al terminar cada zona, desde la encía hacia el borde que muerde: hacia abajo en los dientes de arriba y hacia arriba en los de abajo. Ese barrido final es lo que se conoce como técnica de Bass modificada.
- Avanza dos o tres dientes y repite por fuera y por dentro de toda la boca.
Al principio es más lenta que el cepillado de siempre, y es normal que las encías sangren un poco los primeros días si estaban inflamadas. Si el sangrado no mejora en un par de semanas con buena higiene, puede tratarse de una gingivitis que necesita una revisión. Y si ya tienes bolsas o encías retraídas, en la consulta de periodoncia en Zaragoza adaptamos la técnica a tu caso.
Otras técnicas de cepillado
En los niños pequeños se suele enseñar un cepillado con círculos sobre dientes y encías, más fácil de aprender. Hasta los 3 años basta con una capa fina de pasta con flúor y, de 3 a 6, con una cantidad del tamaño de un guisante. Quien lleva brackets, implantes o prótesis puede necesitar cepillos especiales y una técnica adaptada, y lo mejor es que te la enseñen en la clínica sobre tu propia boca.
¿Cuántas veces y cuánto tiempo hay que cepillarse los dientes?
Lo mínimo son dos veces al día, unos dos minutos cada vez, y una de ellas siempre justo antes de dormir. Por la noche la boca produce menos saliva y la placa que queda tiene horas por delante para actuar. El Consejo General de Dentistas apunta que lo ideal sería cepillarse después de cada comida.
Dos minutos son más de lo que parece. Si te cuesta calcularlos, usa el temporizador del móvil o un cepillo eléctrico que avise al cambiar de zona. Y cambia el cepillo o el cabezal cada tres meses, antes si las cerdas se abren, y también después de una infección de boca o de garganta.
Lavarse los dientes después de comer: cuándo hay que esperar
Lavar los dientes después de comer es una buena costumbre y, tras una comida normal, puedes hacerlo sin problema. La excepción son los alimentos y bebidas ácidos: cítricos, zumos, refrescos, vino, vinagre o bebidas isotónicas. El ácido reblandece por un tiempo la superficie del esmalte y, si te cepillas en ese momento, el roce puede desgastarlo. El Consejo General de Dentistas aconseja dejar pasar unos 20 o 30 minutos después de tomar algo ácido o dulce antes de cepillarte.
Mientras esperas, enjuágate la boca con agua: ayuda a arrastrar el ácido y a que la saliva haga su trabajo de neutralizarlo. Si sueles tomar refrescos o zumos a menudo, reducirlos protege más el esmalte que cualquier truco de horario.
Errores frecuentes al cepillarse los dientes
- Apretar demasiado: más fuerza no limpia más. Un cepillado brusco desgasta el esmalte junto a la encía y favorece la sensibilidad y la retracción. Si las cerdas se abren en pocas semanas, estás apretando de más.
- Frotar en horizontal: el vaivén enérgico de lado a lado, sobre todo con cerdas duras, puede desgastar el cuello de los dientes.
- Quedarse corto de tiempo: un cepillado rápido deja sin tocar las caras interiores y las últimas muelas.
- Enjuagarse con agua al terminar: arrastra el flúor de la pasta. Escupe y ya.
- Usar colutorio justo después: el NHS recomienda usarlo en otro momento del día, por ejemplo tras comer, y no justo después de cepillarte.
- Olvidar los espacios entre dientes: la placa que queda ahí es la que inflama las encías y provoca caries entre muelas.
- Seguir con el cepillo viejo: con las cerdas abiertas limpia mucho peor.
Entre los dientes: el paso que casi todos se saltan
El cepillo, por bien que lo uses, no limpia los espacios entre los dientes. Para eso están el hilo dental y los cepillos interdentales, una vez al día. El NHS aconseja pasarlos antes de cepillarte, así la pasta con flúor llega después a esas zonas limpias. Si no sabes cómo hacerlo sin hacerte daño, en nuestra guía sobre cómo usar el hilo dental paso a paso lo explicamos.
Aun con la mejor técnica, la placa que se escapa acaba endureciéndose en sarro, que ya no sale con el cepillo. Por eso las revisiones y la limpieza profesional forman parte del cepillado correcto de dientes tanto como el cepillo de casa.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el cepillado correcto de los dientes?
Dos veces al día, unos dos minutos, con pasta con flúor y el cepillo inclinado hacia la encía, con movimientos cortos y suaves por la cara de fuera, la de dentro y la de masticación de cada diente. Al terminar, escupe sin enjuagarte. Completa la rutina con hilo o cepillos interdentales una vez al día.
¿Es bueno lavarse los dientes justo después de comer?
Depende de lo que hayas comido. Tras una comida normal, sí. Si has tomado algo ácido, como fruta cítrica, zumo, refresco o vino, es mejor esperar unos 20 o 30 minutos y, mientras tanto, enjuagarte con agua, para no cepillar el esmalte cuando está reblandecido.
¿Es bueno cepillarse los dientes después de comer?
Sí. Además de los dos cepillados mínimos (uno de ellos antes de dormir), cepillarse después de las comidas retira los restos de comida antes de que las bacterias de la placa los usen para producir ácido. Solo ten en cuenta la espera cuando lo que has tomado es ácido.
¿Qué es la técnica de Bass?
Es una forma de cepillarse pensada para limpiar el borde de la encía: el cepillo va a 45 grados hacia la encía, se hacen pequeñas vibraciones casi sin moverlo y, en la versión modificada, se termina con un barrido hacia el borde del diente. Es especialmente útil si tienes tendencia a la gingivitis o problemas de encías.
¿Quieres que revisemos tu cepillado?
Muchas veces basta con que te enseñen la técnica en tu propia boca para notar la diferencia. En nuestra clínica de la Plaza San Francisco, en Zaragoza, revisamos dónde se te queda la placa y te ajustamos el cepillado; si hay sarro, lo retiramos con una limpieza bucal profesional. Puedes pedir cita desde nuestra página de contacto.
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