Una lengua blanca suele deberse a una capa de restos y bacterias atrapados entre las papilas, que mejora bebiendo agua y limpiando la lengua. Las aftas en la lengua son otra cosa: pequeñas llagas redondas, de fondo blanco o amarillento y borde rojo, que duelen y se curan solas en una o dos semanas. Lo que conviene revisar es una mancha blanca que no se quita al frotar o una llaga que dura más de tres semanas.
Índice
- Por qué se pone blanca la lengua
- Candidiasis: cuando la lengua blanca es un hongo
- Aftas en la lengua: qué son y por qué salen
- Remedios caseros para llagas en la lengua que sí son prudentes
- Cuándo ir al dentista o al médico
- Preguntas frecuentes
- ¿Quieres que lo veamos en la consulta?
- Artículos relacionados
- Fuentes consultadas
Por qué se pone blanca la lengua
La superficie de la lengua está cubierta de papilas, unos relieves diminutos entre los que se quedan células descamadas, restos de comida y bacterias. Cuando esa mezcla se acumula, la lengua se ve blanquecina, sobre todo por la parte de atrás. Es la causa más frecuente y, en general, no es grave.
Favorecen esa capa:
- No limpiar la lengua al cepillarte los dientes.
- Boca seca, por beber poca agua, por algunos medicamentos o por respirar por la boca.
- Tabaco y alcohol, que irritan la mucosa y la resecan.
- Estar enfermo o con fiebre, o comer durante días una dieta muy blanda que apenas roza la lengua.
Esa capa también es una fuente habitual de mal olor. Si te preocupa el aliento, en soluciones para el mal aliento tienes más detalle.
Hay otras causas menos comunes de lengua blanca, como la candidiasis, el liquen plano, la leucoplasia, la lengua geográfica, la anemia o algunas infecciones como la escarlatina. Por eso, si la lengua no mejora con higiene en unos días, o ves placas o manchas concretas, no intentes diagnosticarte: que lo vea un profesional.
Candidiasis: cuando la lengua blanca es un hongo
La candidiasis bucal, también llamada muguet, la produce un hongo, la cándida, que vive normalmente en la boca y en ciertas condiciones crece más de la cuenta. Se reconoce porque:
- Aparecen placas blancas sobre una boca enrojecida, en la lengua, el paladar o el interior de las mejillas.
- Al limpiarlas dejan zonas rojas que pueden sangrar un poco.
- Puede haber otros síntomas, como mal sabor, no notar bien los sabores, grietas en las comisuras o dolor al comer.
Es más frecuente en bebés y en personas mayores con dentadura postiza. También la favorecen los antibióticos durante mucho tiempo, los inhaladores con corticoides para el asma, la diabetes con el azúcar mal controlado, la quimioterapia o tener las defensas bajas. En adultos no se contagia.
Se trata con un antifúngico, a menudo un gel de farmacia. Pregunta al farmacéutico, sigue siempre el prospecto y consulta al médico si se trata de un bebé de menos de cuatro meses, si no mejoras tras una semana de tratamiento o si te duele al tragar. No tomes antibióticos por tu cuenta: no sirven contra un hongo y pueden empeorarlo.
Para prevenirla, si llevas dentadura postiza, límpiala a diario, no duermas con ella y revisa que ajuste bien. Si usas un inhalador con corticoides, enjuágate la boca después de cada uso.
Manchas blancas que hay que revisar
- Leucoplasia. Placas blancas, algo elevadas, que no se quitan al frotar. Es más frecuente en fumadores y debe valorarla un profesional, porque algunas pueden evolucionar.
- Liquen plano oral. Suele verse como líneas blancas en forma de encaje en el interior de las mejillas o en la lengua.
- Lengua geográfica. Zonas rojas, lisas, rodeadas de un borde blanquecino, que cambian de sitio con los días. Es benigna, aunque a veces escuece con alimentos ácidos o picantes.
Aftas en la lengua: qué son y por qué salen
Un afta es una úlcera pequeña, redonda u ovalada, con el fondo blanco o amarillento y un halo rojo alrededor. Puede salir en la punta, en los bordes, debajo de la lengua o en cualquier otra parte de la boca, y duele sobre todo al comer o al hablar. Las aftas debajo de la lengua, por ejemplo, pueden molestar al hablar o al tragar. A veces sale una sola y otras varias a la vez. Las aftas no son contagiosas y no hay que confundirlas con el herpes labial, que sale en los labios o alrededor de la boca.
La mayoría de las aftas aisladas tienen un desencadenante que se puede evitar:
- Pequeñas heridas, como morderse la lengua o quemarse con comida o bebida caliente.
- Roces con algo de la boca: un diente roto, un empaste áspero, un aparato de ortodoncia o una dentadura que no ajusta.
- Un cepillado brusco o una pasta que te irrita.
- Cansancio, estrés o ansiedad.
- Algunos alimentos a los que eres sensible.
Otras veces influyen factores que no controlas: los cambios hormonales, la predisposición familiar, la falta de hierro, zinc, ácido fólico o vitaminas del grupo B o D, algunos medicamentos o incluso dejar de fumar. Si te salen muchas aftas a la vez o con mucha frecuencia, pueden estar relacionadas con otra enfermedad, y conviene comentarlo con tu médico. En nuestra página sobre llagas en la boca tienes más información sobre las aftas en otras zonas.
Remedios caseros para llagas en la lengua que sí son prudentes
Las aftas necesitan su tiempo y no hay una solución inmediata. Lo que sí puedes hacer es aliviar el dolor y no irritarlas más, que ayuda a que curen antes:
- Enjuague con agua tibia y sal. Disuelve media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia, enjuágate y escupe, sin tragarlo. Puedes repetirlo varias veces al día.
- Cepillo de cerdas suaves y, si notas que te irrita, una pasta sin laurilsulfato sódico.
- Bebidas frescas, mejor con pajita, y comidas blandas mientras dure.
- Evita lo que escuece: picante, salado, ácido (como los zumos de fruta), muy caliente o crujiente (tostadas, patatas fritas de bolsa), además de alcohol y tabaco.
- Un analgésico de venta libre si duele, siguiendo siempre el prospecto.
En la farmacia te pueden recomendar un gel, un spray o un enjuague que calme el dolor o proteja la llaga. Pide consejo al farmacéutico y sigue el prospecto.
Lo que no conviene hacer: poner una aspirina u otro comprimido directamente sobre la llaga, porque puede quemar la mucosa; aplicar alcohol, agua oxigenada u otros productos que irritan; y tomar antibióticos por tu cuenta, que no curan un afta.
Medicamento para llagas en la lengua: cuándo hace falta receta
Si las aftas son muy grandes, muy dolorosas, salen continuamente o se infectan, tu dentista o tu médico pueden pautarte un tratamiento más potente, por ejemplo un corticoide de uso local o un enjuague específico. Además, si la causa es un roce, la solución definitiva es eliminarlo: pulir un empaste áspero, arreglar un diente roto o ajustar una dentadura.
Cuándo ir al dentista o al médico
La mayoría de las aftas y heridas de la lengua son leves. Aun así, pide cita si:
- La llaga dura más de tres semanas. Aunque casi siempre es benigna, una úlcera que no cura puede ser a veces un signo de cáncer oral, y merece una revisión.
- Es distinta a otras que hayas tenido, más grande de lo normal o cerca de la garganta.
- Sangra, se pone más roja o duele cada vez más, que puede indicar una infección.
- Tienes una placa blanca que no se quita al frotar.
- Te duele al tragar o te cuesta beber.
- Hay fiebre, llagas en otras partes del cuerpo o articulaciones inflamadas. En ese caso, acude a tu médico.
- Algo te roza la lengua, como un diente roto, un empaste o una prótesis.
Preguntas frecuentes
¿Cómo quitar el blanco de la lengua?
Cepilla la lengua con suavidad al lavarte los dientes, de atrás hacia delante, con el propio cepillo o con un limpiador o cepillo para lengua. Bebe agua a lo largo del día y evita el tabaco y el alcohol. Si en unos días no mejora, o la capa forma placas que dejan zonas rojas al limpiarlas, puede ser candidiasis y conviene consultar.
¿Cuánto tarda en curarse una llaga en la lengua?
Un mordisco o una quemadura suelen mejorar en pocos días. Un afta tarda normalmente una o dos semanas en curarse. Si pasan tres semanas y sigue ahí, pide una revisión.
¿Por qué salen llagas en la punta de la lengua?
La punta es la zona que más roza con los dientes y la que primero toca la comida caliente, así que ahí son frecuentes los mordiscos, las quemaduras y las aftas. También pueden aparecer pequeños granitos dolorosos, que suelen ser papilas inflamadas y desaparecen solos en pocos días. Si una llaga en la punta de la lengua vuelve siempre al mismo sitio, revisa si algún diente tiene un borde afilado.
¿Cómo curar heridas en la lengua?
La lengua cicatriza rápido. Mantén la boca limpia, haz enjuagues con agua tibia y sal, evita comidas picantes, ácidas o muy calientes y toma un analgésico de venta libre si lo necesitas, siempre según el prospecto. Si la herida es profunda, sangra mucho o no deja de sangrar, acude a urgencias.
¿Quieres que lo veamos en la consulta?
Si tienes una llaga que no termina de curar, una mancha blanca que no se va o algo que te roza la lengua, podemos mirarlo en una revisión. En Clínica Dental Cardona atendemos en la Plaza San Francisco de Zaragoza, y puedes pedir cita desde contacto.
Artículos relacionados
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- Cómo limpiar la lengua: por qué conviene, con qué hacerlo y cómo se limpia en bebés
Fuentes consultadas
- NHS, lengua dolorida o blanca
- NHS, aftas y úlceras bucales
- MedlinePlus





