Dieta blanca después del blanqueamiento dental: qué comer, qué evitar y cuánto dura la sensibilidad

Dieta blanca tras el blanqueamiento: cuenco de yogur natural con una cuchara sobre una mesa clara

La dieta blanca consiste en comer solo alimentos y bebidas de color claro durante los primeros días después de un blanqueamiento dental. Se recomienda porque, justo tras el tratamiento, el esmalte está más poroso y capta con facilidad los pigmentos del café, el tomate o el vino. Tu dentista te dirá cuántos días seguirla en tu caso. Mientras tanto, conviene también evitar el tabaco y, si notas sensibilidad, lo muy frío, lo muy dulce y lo ácido.

Qué es la dieta blanca del blanqueamiento dental y por qué se recomienda

El Consejo General de Dentistas recomienda seguir una dieta blanca durante los primeros días tras el tratamiento, porque aumenta la porosidad del esmalte y los dientes pueden adquirir pigmentos no deseados. Dicho de forma sencilla: el diente recién blanqueado se comporta durante unos días como una esponja algo más abierta, y lo que tiñe entra con más facilidad.

No hay que confundirla con la dieta blanda que se indica para los problemas de estómago. Aquí lo que importa no es que la comida sea suave para digerir, sino que no tenga colorantes intensos. Un plato de arroz con tomate es ligero, pero no entra en la dieta blanca; un filete de pollo a la plancha, sí.

Cuántos días hay que seguirla

La pauta habitual habla de los primeros días, y es tu dentista quien concreta cuántos según el producto y la técnica que haya usado. Si el blanqueamiento lo haces en casa con férula, pregúntale si debes mantener estas precauciones durante todo el tratamiento, ya que cada día vuelves a aplicar el gel. Puedes repasar las diferencias entre técnicas en tipos de blanqueamiento dental.

Dieta blanca: alimentos permitidos

La regla es fácil de recordar: si un alimento mancharía una camisa blanca, probablemente también manche un diente recién blanqueado. Estos son los que puedes tomar con tranquilidad:

  • Lácteos blancos. Leche, yogur natural, queso fresco o de color claro.
  • Carnes y pescados blancos. Pollo, pavo, merluza, bacalao o lenguado, a la plancha, cocidos o al horno, sin salsas de color.
  • Arroz, pasta, pan y patata. Arroz blanco, pasta con aceite o con queso, pan blanco, patata cocida o en puré.
  • Huevo. Cocido, en tortilla o revuelto, sin añadidos de color.
  • Verduras y frutas claras. Coliflor, champiñones, cebolla, puerro, manzana o pera peladas y plátano.
  • Bebidas. Agua y leche.

Qué no comer después de un blanqueamiento

El propio Consejo General de Dentistas cita como alimentos a evitar la zanahoria, el tomate, los arándanos, las moras y el chocolate, y como bebidas el café, el té y el vino tinto, además de pedir que no se fume. Con el mismo criterio, conviene dejar unos días:

  • Bebidas con color. Refrescos de cola, zumos de uva, granada o frutos rojos, bebidas isotónicas de colores y cerveza negra.
  • Salsas y especias. Tomate frito, ketchup, salsa de soja, vinagre balsámico, curry, cúrcuma, pimentón y mostaza.
  • Frutas y verduras de color intenso. Además de las ya citadas, fresas, cerezas, remolacha o granada.
  • Dulces con colorante. Regaliz, caramelos y golosinas de colores, además del chocolate.
  • Ácidos. Cítricos, vinagre y refrescos con gas. No solo por el color: los ácidos atacan el esmalte y son uno de los desencadenantes clásicos de la sensibilidad.
  • Lo muy frío o muy caliente. Si notas sensibilidad, toma la comida y la bebida templadas.

Si un día se te escapa un café, no pasa nada grave: enjuágate la boca con agua al terminar y vuelve a la pauta. Lo que más tiñe es el contacto repetido y prolongado.

Lista de alimentos después de un blanqueamiento dental: un día de ejemplo

Para que no tengas que pensarlo, así puede quedar un día de dieta blanca para el blanqueamiento:

  • Desayuno. Leche o yogur natural y pan blanco con queso fresco.
  • Media mañana. Un plátano o una pera pelada.
  • Comida. Arroz blanco con pollo a la plancha y un yogur natural de postre.
  • Merienda. Pan con queso o una manzana pelada.
  • Cena. Merluza al horno con puré de patata, o una tortilla francesa con coliflor cocida.

No es un menú para seguir mucho tiempo, porque deja fuera muchas verduras y frutas que necesitas. Por eso tiene sentido solo durante los días que te indique tu dentista.

Blanqueamiento dental y sensibilidad: por qué aparece y cuánto dura

La sensibilidad es el efecto secundario más habitual. El peróxido no se queda en la superficie: atraviesa el esmalte hasta la dentina, que es donde está el color, y en ese camino puede irritar de forma pasajera el nervio del diente. El NHS describe que, tras un blanqueamiento, los dientes pueden volverse sensibles al frío o a lo dulce, y que pueden aparecer molestias en las encías.

¿El blanqueamiento dental duele?

Lo normal es que no duela durante el tratamiento. Algunas personas notan pinchazos breves o una sensibilidad que se hace más evidente en las horas o los días siguientes, sobre todo al tomar algo frío. El riesgo es mayor si ya tenías los dientes sensibles, las encías retraídas o alguna caries sin tratar, y por eso el dentista revisa la boca antes de empezar.

El tipo de producto también influye. En el blanqueamiento en casa con férula, a igualdad de resultado, el peróxido de carbamida, que libera su carga poco a poco, produce menos sensibilidad que el peróxido de hidrógeno, y el dentista tiene en cuenta ese dato al elegir la pauta si eres propenso a notarla.

Cuánto dura

La mayoría de las sensibilidades dentales son transitorias, y la del blanqueamiento suele ir a menos en los días siguientes a la sesión o al final del tratamiento. Si dura más de lo que te anticipó tu dentista, si va a más o si aparece dolor sin que nada lo provoque, hay que revisarlo, porque puede haber otra causa, como una caries o un problema de encías.

Las encías

Si el gel toca la encía, puede irritarla y dejarla dolorida o con alguna zona blanquecina. Avisa a tu dentista: a veces basta con ajustar la cantidad de gel o la férula.

Cómo aliviar la sensibilidad después de un blanqueamiento

  • Usa una pasta para dientes sensibles. Las que llevan nitrato potásico o fluoruros ayudan a calmar la sensibilidad con el uso constante. Tienes los criterios en la guía sobre qué pasta de dientes elegir.
  • Cepíllate con suavidad. Cepillo de cerdas blandas, sin apretar y sin frotar en horizontal con fuerza.
  • Evita los extremos. Nada muy frío, muy caliente, muy dulce ni ácido durante esos días.
  • No alargues el gel. Si blanqueas en casa, no dejes la férula más tiempo ni la uses más a menudo de lo indicado pensando que así irá más rápido. Si la sensibilidad es intensa, pregunta a tu dentista si conviene espaciar las aplicaciones.
  • Pide ayuda en la consulta. El dentista puede aplicar geles o barnices con flúor que reducen la sensibilidad.
  • Si lo necesitas, un analgésico. Uno de venta libre, siguiendo el prospecto y si puedes tomarlo, y avisando a tu dentista.

Después de la dieta blanca: cómo mantener el color

El blanqueamiento no es permanente: con el tiempo el diente vuelve a coger color, más deprisa cuanto más café, té, vino o tabaco haya en tu día a día. Para alargar el resultado ayudan un buen cepillado con pasta fluorada, limpiar entre los dientes, enjuagarte con agua después de las bebidas que tiñen y una limpieza bucal profesional cuando toque. Una pasta de dientes blanqueadora puede servir para quitar las manchas de superficie que vayan apareciendo.

Si más adelante quieres un retoque, hazlo con tu dentista. Los productos de venta libre solo pueden llevar hasta un 0,1 % de peróxido de hidrógeno; por encima de esa cifra no son de libre venta, se venden solo a dentistas, la primera aplicación se hace bajo su supervisión y están prohibidos en menores de 18 años.

Preguntas frecuentes

¿Qué puedo comer después de un blanqueamiento dental?

Alimentos y bebidas de color claro: leche, yogur natural, queso fresco, pollo, pavo, pescado blanco, arroz, pasta sin salsas de color, pan blanco, patata, huevo, coliflor, plátano o manzana pelada, y agua. La idea es evitar durante los primeros días todo lo que tiñe, como el café, el té, el vino tinto, el tomate o el chocolate.

¿Se puede comer huevo después de un blanqueamiento dental?

Sí. El huevo suele figurar entre los alimentos permitidos de la dieta blanca porque no es de los que tiñen el diente. Lo que hay que vigilar es con qué lo acompañas: un huevo cocido o revuelto, bien; con tomate frito, pimentón o salsas oscuras, mejor dentro de unos días.

¿Puedo comer tortilla después de un blanqueamiento dental?

Sí, una tortilla francesa o de patata entra en la dieta blanca. Evita las versiones con pimiento, chorizo o salsas de color y no la acompañes de tomate o ketchup hasta que pasen los días que te indique tu dentista.

¿Cuánto dura la sensibilidad dental después de un blanqueamiento?

Suele ser pasajera y ir a menos en los días siguientes a la sesión o al terminar el tratamiento. Si se mantiene más de lo que te anticipó tu dentista, va a más o duele sin estímulo, pide una revisión para descartar otras causas.

¿Es normal que duelan los dientes después de un blanqueamiento?

Es normal notar sensibilidad, sobre todo al frío, y algún pinchazo breve. No lo es un dolor intenso, continuo o que te despierte por la noche: en ese caso llama a tu dentista. Una pasta para dientes sensibles, evitar lo muy frío y lo ácido y no alargar las aplicaciones del gel suelen bastar para los casos leves.

¿Quieres que lo veamos en la consulta?

Si estás pensando en blanquearte los dientes o tienes dudas sobre la sensibilidad, en una revisión vemos tu caso y te damos las pautas concretas para después del tratamiento. En la página de blanqueamiento dental en Zaragoza tienes el detalle, y puedes pedir cita desde la página de contacto en la clínica, en la Plaza San Francisco de Zaragoza.

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Fuentes consultadas