Peróxido de carbamida en el blanqueamiento dental: qué es, cómo actúa y contraindicaciones

Peróxido de carbamida: jeringas de gel blanqueador y una férula transparente sobre fondo azul claro

El peróxido de carbamida es el agente blanqueador habitual del blanqueamiento dental en casa con férula. Es una molécula que une urea y peróxido de hidrógeno: en la boca se separa y va soltando ese peróxido poco a poco, y es el peróxido el que aclara el color del diente. Por encima de un 0,1 % de peróxido de hidrógeno liberado ya no es de venta libre: solo se vende a dentistas, se usa bajo su supervisión y está prohibido en menores de 18 años.

Qué es el peróxido de carbamida

El peróxido de carbamida, que también verás escrito como carbamida peróxido o peróxido de urea, es un compuesto formado por dos piezas unidas: urea (la carbamida) y peróxido de hidrógeno. Se presenta como un gel, normalmente en jeringas, para aplicarlo dentro de una férula.

El dato que conviene conocer es su equivalencia: alrededor del 36 % de su peso es peróxido de hidrógeno. Así, un gel de peróxido de carbamida al 10 % libera aproximadamente un 3,6 % de peróxido de hidrógeno, y uno al 16 %, en torno a un 5,8 %.

Por tanto, no es un blanqueador distinto del peróxido de hidrógeno: es el mismo oxidante, presentado de otra manera. Lo que cambia es el ritmo al que llega al diente.

Cómo actúa el peróxido de carbamida en los dientes

El color del diente lo da sobre todo la dentina, la capa que hay bajo el esmalte, que tiene un tono amarillento propio y acumula pigmentos con los años. Para cambiarlo, el blanqueador tiene que llegar hasta ella.

En contacto con la saliva, el peróxido de carbamida se divide en sus dos componentes:

  • El peróxido de hidrógeno blanquea. Atraviesa el esmalte, llega a la dentina y oxida las moléculas que dan color, que se rompen en otras más pequeñas y claras.
  • La urea acompaña. Se descompone en amoniaco y dióxido de carbono, lo que sube el pH del gel. Un medio menos ácido favorece la forma del oxidante que blanquea y reduce la pérdida de minerales del esmalte. Además, ayuda a que el gel penetre.

La liberación es lenta: aproximadamente la mitad del peróxido se suelta en las dos primeras horas y el resto a lo largo de varias horas más. Por eso los geles de carbamida se usan en férula durante periodos largos, a veces por la noche, según la pauta del dentista.

Peróxido de carbamida o de hidrógeno: lo que cambia es la velocidad

El peróxido de hidrógeno aplicado directamente suelta su carga en media hora o una hora; por eso se usa en la consulta, con la encía aislada, o en pautas caseras cortas. El peróxido de carbamida reparte esa misma acción a lo largo de horas.

Los ensayos que comparan los dos en blanqueamiento domiciliario con férula encuentran un cambio de color parecido y menos sensibilidad con el peróxido de carbamida. Tiene lógica: la misma dosis oxidante, repartida en más tiempo y con el pH amortiguado por la urea, suele molestar menos.

Por qué el peróxido cambia el color del diente

Frente a muchos productos de venta libre, la diferencia no está tanto en la fuerza como en el mecanismo. El peróxido de hidrógeno para blanquear los dientes difunde a través del esmalte hasta la dentina, que es donde vive el color. Otros activos, como el PAP (ácido ftalimidoperoxicaproico) de muchas tiras, también blanquean químicamente, pero actúan sobre todo en la superficie del esmalte. Y los pigmentos violeta de algunas pastas y tiras corrigen el tono amarillo de forma óptica mientras están sobre el diente. Lo contamos en el artículo sobre tiras blanqueadoras de dientes y lo que se puede esperar de ellas.

Concentraciones de peróxido de carbamida: qué permite la ley

En Europa, el reglamento de cosméticos regula en un mismo apartado el peróxido de hidrógeno y los compuestos que lo liberan, con el peróxido de carbamida citado expresamente. El límite se mide como peróxido de hidrógeno presente o liberado: llamarlo carbamida no permite saltarse el tope, y la etiqueta debe indicar el porcentaje equivalente de peróxido de hidrógeno.

  • Hasta un 0,1 % de peróxido de hidrógeno: venta libre. Es lo único que se puede vender directamente al público, en pastas, enjuagues o tiras. Equivale a un 0,28 % de peróxido de carbamida, una cantidad con un efecto blanqueador muy limitado.
  • Más del 0,1 % y hasta el 6 %: solo a través del dentista. Estos productos solo se venden a dentistas. La primera aplicación de cada ciclo la hace el dentista o se hace bajo su supervisión directa, y después puedes completar el tratamiento en casa. Están prohibidos en menores de 18 años. Aquí entran los geles de peróxido de carbamida al 10 % y al 16 %.
  • Más del 6 %: uso exclusivo del dentista. En España dejan de ser cosméticos y pasan a ser productos de cuidado personal que necesitan autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Tampoco se pueden usar en menores de 18 años. Un gel de carbamida por encima del 16,7 % aproximadamente ya está en este tramo.
Peróxido de carbamidaPeróxido de hidrógeno liberado (aprox.)Quién puede usarlo
0,28 %0,1 %Venta libre (es el tope)
10 %3,6 %Solo a través del dentista, mayores de 18 años
16 %5,8 %Solo a través del dentista, mayores de 18 años
22 %7,9 %Producto de cuidado personal autorizado por la AEMPS, solo dentistas
35 %12,6 %Producto de cuidado personal autorizado por la AEMPS, solo dentistas, en consulta

Dos consecuencias prácticas. Un kit de carbamida al 16 % o al 35 % vendido directamente al público está fuera del marco legal; el Consejo General de Dentistas ha denunciado ante la AEMPS ventas de este tipo. Y más porcentaje no significa mejor tratamiento: a más concentración, más riesgo de sensibilidad e irritación, así que el dentista ajusta la concentración y el tiempo de uso a cada boca.

Cómo es un blanqueamiento con peróxido de carbamida

Si estás pensando en un blanqueamiento dental en Zaragoza, este es el recorrido habitual de la versión domiciliaria supervisada:

  1. Revisión previa. Antes de blanquear hay que descartar caries, problemas de encías u otras lesiones. Si hace falta, antes se hace una limpieza.
  2. Color de partida. Se registra el tono inicial para poder comparar al final.
  3. Férulas a medida. Se fabrican unas férulas finas y transparentes, ajustadas a tus dientes, que mantienen el gel en su sitio y limitan su contacto con la encía.
  4. Primera aplicación supervisada. El dentista te enseña cuánto gel poner y cómo colocar la férula, y comprueba cómo responden tus dientes y tu encía.
  5. Tratamiento en casa. Sigues la pauta durante unas semanas, con revisiones para ver la evolución y la sensibilidad.

Durante el tratamiento y los primeros días después conviene evitar el tabaco y los alimentos y bebidas con mucho color, como café, té, vino tinto, tomate, chocolate o frutos rojos, porque el esmalte queda más poroso y capta pigmentos con facilidad.

Hay cosas que el peróxido no cambia. Coronas, carillas, empastes e implantes mantienen su color, así que si tienes alguno en los dientes de delante puede quedar distinto del resto. Y el resultado no es permanente: el tono se va perdiendo con el tiempo, más deprisa con tabaco, café o té. Para compararlo con el blanqueamiento en consulta, repasa los tipos de blanqueamiento dental y sus diferencias.

Contraindicaciones del peróxido de carbamida

Hay situaciones en las que el blanqueamiento con peróxido no se hace o en las que hay que valorarlo con calma:

  • Menores de 18 años. La ley prohíbe usar en ellos blanqueadores por encima del 0,1 % de peróxido de hidrógeno.
  • Embarazo y lactancia. Lo prudente es posponerlo.
  • Caries sin tratar o empastes en mal estado. El gel puede llegar al interior del diente y provocar dolor. Primero se tratan.
  • Encías inflamadas o lesiones en la encía. Quien tiene una lesión previa en la encía no debe tratarse con estos productos hasta que esté resuelta.
  • Sensibilidad intensa o raíces al descubierto. No siempre impide el tratamiento, pero obliga a adaptar la pauta y a tratar antes la sensibilidad.
  • Un diente oscurecido tras una endodoncia o un golpe. Ese color viene de dentro y se trata con un blanqueamiento interno, que es una técnica distinta. Lo explicamos en el artículo sobre el diente muerto y cómo se trata.

Algunas manchas, como las de ciertos antibióticos tomados en la infancia o las de un exceso de flúor, pueden responder poco al peróxido; la revisión previa sirve para saberlo antes y valorar otras opciones.

Sensibilidad y otros efectos secundarios

El efecto secundario más habitual del blanqueamiento con peróxido es la sensibilidad: pinchazos breves con lo frío o lo dulce, o una molestia difusa durante los días de tratamiento. También puede irritarse la encía, a veces con una zona blanquecina donde ha tocado el gel, y aparecer molestias en la garganta. Suelen ser pasajeros.

Lo que ayuda a llevarlo mejor:

  • No poner más gel del indicado y retirar el que asome por los bordes, porque el sobrante toca la encía.
  • Avisar al dentista si molesta. Puede acortar el tiempo de uso, espaciar las aplicaciones o cambiar la concentración.
  • Usar una pasta para dientes sensibles si te la recomienda, antes y durante el tratamiento.
  • No alargar el tratamiento por tu cuenta ni repetirlo sin control.

El Consejo General de Dentistas advierte de la llamada «blancorexia»: blanquearse con mucha frecuencia y sin supervisión, algo que puede acabar en gingivitis e hipersensibilidad dental. Los dientes sanos no son de un blanco puro, sino de un tono marfil que varía de una persona a otra. Si la sensibilidad no se va al terminar, en nuestra guía sobre sensibilidad dental, causas y tratamiento tienes qué hacer.

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona el peróxido de carbamida?

En la boca se divide en urea y peróxido de hidrógeno. El peróxido llega hasta la dentina y oxida los pigmentos; la urea sube el pH y hace que la liberación dure horas, por lo que suele dar menos sensibilidad que el peróxido de hidrógeno aplicado directamente.

¿Es la carbamida un blanqueador dental?

La carbamida sola, que es otro nombre de la urea, no blanquea. Lo que blanquea es el peróxido de hidrógeno que transporta el peróxido de carbamida. Por eso, en un producto con carbamida lo que importa es cuánto peróxido de hidrógeno libera, que es lo que regula la ley.

¿Qué es el peróxido de hidrógeno en odontología?

Es el oxidante en el que se basa el blanqueamiento dental, aplicado tal cual o liberado por el peróxido de carbamida. En consulta se usa a concentraciones altas, con la encía aislada y durante poco tiempo; en casa, a concentraciones más bajas y con la pauta del dentista.

¿Qué hace el peróxido de hidrógeno en los dientes?

Penetra hasta la dentina y rompe por oxidación las moléculas de pigmento, que pasan a ser más pequeñas y menos coloreadas. Usado correctamente, no elimina esmalte. El color definitivo se valora unos días después de terminar, cuando el tono se ha estabilizado.

¿Es seguro usar peróxido de hidrógeno como blanqueador dental?

Con revisión previa, la concentración adecuada y la pauta que marque el dentista, es un tratamiento seguro, y sus efectos más frecuentes, la sensibilidad y la irritación de la encía, son pasajeros. El riesgo aparece con productos de concentración desconocida o superior a la legal comprados por internet, aplicados sin revisar la boca o repetidos sin control.

¿Quieres que lo veamos en la consulta?

Si te estás planteando blanquear los dientes, el primer paso es una revisión para comprobar que tu boca está sana y que el resultado que buscas es posible. En la página de blanqueamiento dental en Zaragoza tienes la información del tratamiento, y puedes pedir cita desde nuestra página de contacto. Estamos en la Plaza San Francisco, en el centro de Zaragoza.

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Fuentes consultadas