Los dientes: nombres, números y partes de cada pieza

Partes de los dientes: el dentista señala con un cepillo pequeño un modelo de dentadura con las dos arcadas

Una persona adulta tiene 32 dientes y un niño pequeño, 20. Todos pertenecen a cuatro tipos (incisivos, caninos, premolares y molares) y cada pieza tiene su nombre y un número de dos cifras que el dentista usa para identificarla sin margen de error. Por dentro comparten la misma estructura: corona, raíz, esmalte, dentina y pulpa. Este es el mapa completo para entender tu boca y lo que te dicen en la consulta.

Cuántos dientes tiene la dentadura humana

La dentadura humana tiene dos juegos de dientes a lo largo de la vida. El primero, la dentición temporal o «de leche», tiene 20 piezas. El segundo, la dentición permanente, tiene 32 si se cuentan las cuatro muelas del juicio, que en algunas personas no llegan a formarse o se quedan dentro del hueso sin salir.

Los dientes se reparten en dos arcos dentales con forma de herradura: el superior, anclado al maxilar, y el inferior, anclado a la mandíbula, que es el hueso que se mueve al masticar. En un adulto, cada arco dental tiene 16 piezas, 8 a cada lado de la línea media.

Entre los 6 y los 12 años, más o menos, conviven dientes de leche y permanentes. Es la llamada dentición mixta, una etapa en la que conviene vigilar que cada pieza sale en su sitio.

Tipos de dientes y nombre de cada uno

Cada tipo de diente tiene una forma pensada para una tarea concreta. De delante hacia atrás, este es el nombre de los dientes en cada mitad de un arco.

Incisivos: los que cortan

Son los ocho dientes de delante: cuatro incisivos superiores y cuatro incisivos inferiores. En cada arco hay dos centrales, justo en el centro, y dos laterales, a sus lados. Tienen un borde fino y recto que funciona como una cuchilla para cortar los alimentos,; además, intervienen en la pronunciación y en el aspecto de la sonrisa. Los dientes incisivos superiores centrales son los más anchos del grupo y los que más se ven al hablar.

Caninos: los que desgarran

Hay cuatro, uno a cada lado de cada arco, justo detrás de los incisivos laterales. Mucha gente los llama colmillos. Tienen una sola punta que sirve para sujetar y desgarrar, y su raíz es la más larga de toda la boca, lo que los convierte en piezas muy estables.

Premolares: los que empiezan a triturar

Son ocho, dos a cada lado de cada arco, entre el canino y las muelas. Su cara de masticación tiene normalmente dos cúspides (las pequeñas elevaciones que encajan con los dientes del arco contrario) y su trabajo es triturar la comida. Los niños no tienen premolares. Estos dientes salen más tarde y ocupan el hueco que dejan los molares de leche al caerse.

Molares: los que muelen

Son las muelas propiamente dichas: doce en total, tres a cada lado de cada arco (primer molar, segundo molar y tercer molar o muela del juicio). Tienen una superficie ancha, con varias cúspides y surcos, que machaca los alimentos. Los molares superiores suelen tener tres raíces y los inferiores, dos.

Piezas dentales numeradas: cómo funciona el sistema

En España, como en la mayoría de países, los dentistas usan el sistema de la Federación Dental Internacional (FDI). Cada pieza se identifica con dos cifras: la primera indica en qué cuarto de la boca está (el cuadrante) y la segunda, qué posición ocupa contando desde el centro hacia atrás.

Los cuadrantes se cuentan siempre desde el punto de vista del paciente, no del dentista que te mira de frente:

  • Cuadrante 1: arco superior, lado derecho.
  • Cuadrante 2: arco superior, lado izquierdo.
  • Cuadrante 3: arco inferior, lado izquierdo.
  • Cuadrante 4: arco inferior, lado derecho.

La segunda cifra va del 1 al 8 y significa lo mismo en los cuatro cuadrantes. Así quedan las piezas dentales por número:

Segunda cifraDienteEjemplo
1Incisivo central11: incisivo central superior derecho
2Incisivo lateral22: incisivo lateral superior izquierdo
3Canino33: canino inferior izquierdo
4Primer premolar14: primer premolar superior derecho
5Segundo premolar45: segundo premolar inferior derecho
6Primer molar36: primer molar inferior izquierdo
7Segundo molar27: segundo molar superior izquierdo
8Tercer molar (muela del juicio)48: muela del juicio inferior derecha

Así, «pieza 36» en un informe o una radiografía señala una muela concreta, sin confusión posible. En la consulta se suele leer cifra a cifra: «tres seis» y no «treinta y seis».

Los dientes de leche siguen la misma lógica, pero con los cuadrantes 5, 6, 7 y 8 (en el mismo orden que los permanentes) y posiciones del 1 al 5, porque solo hay incisivo central, incisivo lateral, canino, primer molar y segundo molar. Así, el 51 es el incisivo central superior derecho de leche y el 85, el segundo molar inferior derecho de leche.

A qué edad sale cada diente

Los primeros dientes de leche suelen asomar hacia los seis meses, aunque hay bebés que empiezan antes de los cuatro y otros que pasan del año sin ninguno. La mayoría de los niños tiene la dentición de leche completa entre los dos y los tres años, y es frecuente que salgan antes los de abajo que sus parejas de arriba. Aunque se vayan a caer, cumplen una función clave: guardan el sitio a los permanentes que se forman debajo.

Estas son las edades habituales de erupción de los dientes permanentes:

Diente permanenteArco superiorArco inferior
Incisivo central7 a 8 años6 a 7 años
Incisivo lateral8 a 9 años7 a 8 años
Canino11 a 12 años9 a 10 años
Primer premolar10 a 11 años10 a 12 años
Segundo premolar10 a 12 años11 a 12 años
Primer molar6 a 7 años6 a 7 años
Segundo molar12 a 13 años11 a 13 años
Tercer molar17 a 21 años17 a 21 años

Son rangos orientativos: unos meses de diferencia son normales. Fíjate en el primer molar: sale hacia los seis años detrás de las muelas de leche, sin que se caiga ningún diente para dejarle sitio, y muchos padres lo confunden con una muela temporal. Es definitiva y merece un cuidado especial. Si tienes dudas sobre cómo va la dentición de tu hijo, en la consulta de odontopediatría se revisa de forma adaptada a cada edad.

Las partes de un diente

Por dentro, un incisivo y una muela están construidos igual. Conocer sus partes explica por qué duele una caries o por qué notas un pinchazo con el frío.

Corona, cuello y raíz

  • Corona: la parte que ves cuando sonríes, por encima de la encía.
  • Cuello: la zona estrecha donde la corona se une con la raíz, a la altura del borde de la encía.
  • Raíz: la parte escondida dentro del hueso, que sujeta el diente. Puede haber una sola raíz o varias, según el tipo de pieza.

Las capas, de fuera hacia dentro

  • Esmalte: la capa exterior de la corona. Es el tejido más duro del cuerpo humano, pero no tiene células, así que el esmalte que se pierde no vuelve a formarse.
  • Dentina: está debajo del esmalte y forma la mayor parte del diente. Es más blanda y está recorrida por diminutos conductos que transmiten los estímulos hacia el interior; por eso, cuando queda al descubierto, aparece la sensibilidad.
  • Pulpa: el núcleo vivo del diente, con nervios y vasos sanguíneos que lo nutren y le dan sensibilidad. Se prolonga por el interior de cada raíz a través de los conductos radiculares.
  • Cemento: una capa fina que recubre la raíz y sirve de anclaje a las fibras que unen el diente al hueso.

Alrededor del diente están los tejidos que lo sostienen: la encía, el ligamento periodontal (una red de fibras que actúa como amortiguador) y el hueso alveolar. Cuando una caries atraviesa el esmalte y avanza por la dentina hacia la pulpa, el dolor va a más, porque se acerca a los nervios. Si se trata a tiempo, suele bastar con un empaste; puedes ver en qué consiste en la página de caries y empastes.

Diente supernumerario y otras variaciones

No todas las bocas siguen la cuenta exacta de 20 y 32. A veces se forma un diente de más, que se llama diente supernumerario. El más conocido, el mesiodens, aparece entre los dos incisivos centrales superiores. Puede salir a la vista o quedarse dentro del hueso, y en ese caso a veces se detecta por casualidad en una radiografía.

Un supernumerario no siempre da problemas, pero puede frenar la salida de un diente permanente, desplazar a los vecinos o restar espacio en el arco. El dentista valora con radiografías si conviene vigilarlo o extraerlo.

El caso contrario también existe: personas a las que les falta algún diente porque nunca llegó a formarse. Las muelas del juicio son las que más a menudo faltan. Cuando la que falta es otra pieza, el hueco se puede cerrar con ortodoncia o reponer más adelante, según cada caso.

Cómo cuidar cada tipo de diente

La forma de cada diente influye en dónde se acumula la placa bacteriana:

  • Molares y premolares: sus surcos atrapan restos de comida. Cepilla bien la cara de masticación de las muelas del fondo, que es donde menos llega el cepillo. En niños, el dentista puede valorar sellar esos surcos para protegerlos.
  • Incisivos inferiores: por su cara interna es fácil que se acumule sarro.
  • Espacios entre dientes: el cepillo no llega a las caras que se tocan entre sí; ahí entran el hilo dental o los cepillos interdentales.
  • Todas las piezas: cepillado dos veces al día con pasta con flúor y revisiones periódicas en el dentista.

Una vez endurecido, el sarro ya no sale con el cepillo: para eso está la limpieza bucal profesional.

Preguntas frecuentes

¿Es necesario sacar los premolares para la ortodoncia?

No siempre. Muchos tratamientos se resuelven sin extracciones, ganando espacio con otras técnicas. Se plantea extraer premolares cuando falta mucho sitio para alinear los dientes o cuando están muy adelantados y hay que retrasarlos. La decisión la toma el ortodoncista después de estudiar radiografías, fotos y medidas de tu boca, y debe explicarte por qué la recomienda y qué alternativas hay.

Si estás valorando un tratamiento, en la página de ortodoncia en Zaragoza tienes información sobre los distintos tipos de aparatos.

¿Es necesario sacar premolares para poner brackets?

La necesidad de extraer no depende del aparato, sino del espacio disponible y de cómo encajan los dos arcos. Con brackets o con alineadores transparentes se aplican los mismos criterios: si el diagnóstico indica que no hay sitio suficiente, puede ser necesario extraer; si lo hay, no.

¿Los dientes son huesos?

No, aunque se parezcan en el color y en que ambos están muy mineralizados. El hueso es un tejido vivo que se renueva constantemente y es capaz de soldar una fractura. El esmalte, en cambio, no tiene células y no se regenera, y el diente en conjunto tiene una capacidad de reparación muy limitada. Por eso una caries o una fisura no se curan solas y necesitan tratamiento.

¿Qué número tienen las muelas del juicio?

Son las piezas 18 y 28 en el arco superior (derecha e izquierda) y 38 y 48 en el inferior (izquierda y derecha). Son las últimas en salir, normalmente entre los 17 y los 21 años, y a veces se quedan atrapadas en el hueso o salen torcidas por falta de espacio.

¿Quieres que revisemos tu dentadura?

Si quieres saber cómo está cada una de tus piezas o te preocupa la dentición de tus hijos, en la Clínica Dental Cardona te lo explicamos usando tu propia boca como mapa. Estamos en la Plaza San Francisco de Zaragoza y puedes pedir cita desde la página de contacto.

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Fuentes consultadas